Las intenciones de la película de Byrne; la densidad, el interés y las sorpresas que atesora su argumento, y la maravillosa descripción de los personajes, superan ampliamente el concepto y el alcance de lo que en los últimos años se nos ha vendido como “torture-porn”. En The Loved Ones hay tortura, hay violencia sobre una persona indefensa, y también encontramos generosas dosis de sangre y algo de gore; pero me niego en rotundo, a la vista de lo que nos ha ofrecido recientemente el agotador subgénero del torture-porn, a calificarla como tal.
A unos treinta minutos del final, Sean Byrne se saca un as de la manga y consigue llevar la historia a un nuevo e insospechado nivel (a un nivel del que, por supuesto, no pienso dar ninguna pista). Y es en ese preciso instante cuando The Loves Ones deja de ser una película más para convertirse en una película absolutamente imprescindible, una auténtica delicia que, de ninguna manera te puedes perder.
Jekyde
10
Las intenciones de la película de Byrne; la densidad, el interés y las sorpresas que atesora su argumento, y la maravillosa descripción de los personajes, superan ampliamente el concepto y el alcance de lo que en los últimos años se nos ha vendido como “torture-porn”. En The Loved Ones hay tortura, hay violencia sobre una persona indefensa, y también encontramos generosas dosis de sangre y algo de gore; pero me niego en rotundo, a la vista de lo que nos ha ofrecido recientemente el agotador subgénero del torture-porn, a calificarla como tal.
A unos treinta minutos del final, Sean Byrne se saca un as de la manga y consigue llevar la historia a un nuevo e insospechado nivel (a un nivel del que, por supuesto, no pienso dar ninguna pista). Y es en ese preciso instante cuando The Loves Ones deja de ser una película más para convertirse en una película absolutamente imprescindible, una auténtica delicia que, de ninguna manera te puedes perder.
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