En la actualidad, el cine de terror es visto desde una perspectiva un tanto diferente. Para muchos ha muerto, o en un caso menos trágico, está en crisis de creatividad al igual que el cine en general; el problema es que esa perspectiva está mal enfocada. Todo arte comunica algo y con frecuencia lo hacen al narran historias, el problema se presenta cuando el espectador exige que dicho arte comunique algo que no le compete. Lo que quiero decir (en parte) es que al cine de terror no se le debería pedir argumento, al cine de terror se le debe pedir terror. Una cosa es la calidad mínima que se le pide al cine en general, otra cosa muy diferente es saber que pedirle a un género cinematográfico en específico.
En otras palabras, el cine de terror debería ser visto para asustarse, para sentir las emociones y sensaciones de una historia aterradora, para impresionarse con las imágenes, para pasar un rato, con aunque sea, un mínimo de miedo. Fuera de eso, el interés por el cine de terror resulta algo intelectual, es decir, se transforma en una curiosidad que va más allá del genero per se; y no es más que un agregado de la pasión cinéfila de la persona. Simplificado: esperar calidad del cine en general es absolutamente normal, pero en el cine de terror, más importante que esa calidad, es que genere o se acerque a producir la sensación del terror en el espectador. Entendiendo lo anterior y sin perder más tiempo, la pregunta ahora es: ¿Mamá cumple como película de terror?
Cada quien responderá a su manera, pero lo que es verdad es que el esfuerzo que hace parece ser recibido positivamente por la mayoría. En un principio, el nombre de Guillermo Del Toro y la sinopsis de la película enganchan a muchos curiosos para que estos mismos presencien la “magia” de ver una “buena”cinta de terror en estos tiempos. Siempre defiendo que la novedad de un argumento no vale nada y lo que importa es como esta contado, porque así pueden hacer de una historia conocidísima algo muy interesante a diferencia del siempre presente comentario: idea interesante mal desarrollada. Aquí, la idea de Mama es interesante o más bien diferente y ya con eso llama la atención, ahora, el desarrollo por lo menos a mí me pareció un pelo flojo pero dado el género ciertamente es acertado y se desenvuelve exactamente por el camino que le compete.
Con respecto al desarrollo, no de la idea sino de la narrativa, de la atmósfera, es efectiva. De manera objetiva puedo decir que de verdad se siente que uno está ante una buena película de terror, una cinta con atmósfera, que consigue buenos sustos y poner la piel de gallina, una obra que inquieta y perturba, pero más que todo, la magia que parece tener Mama es que piensas en ella luego de verla. Una de las mayores virtudes y pues, quizás una característica de las buenas películas de terror es que el espectador sigue pensando en aquello que aterraba en la película y siente cierto temor al hacerlo. Para muchos, Mama hace eso. Por otro lado, el manejo de la edición junto a la dirección de fotografía, el diseño de escenario y la dirección consiguen que algo tan inofensivo como una niña de 8 años o una casa den una apariencia amenazante, oscura y maléfica.
Ahora, el trabajo interpretativo se apoya en hacer de lo ya visto, algo con lo cual empatizar e interesarse. Los infantes “amigos” de la fuerza sobrenatural y malvada, la mujer figura materna desconcertada, el hombre figura paterna que ve todo lo extraño con el beneficio de la duda y el experto en la materia determinado a encontrar evidencia sin pensar que su búsqueda puede ser peligrosa. En cuanto lo demás, depende del espectador sugestionarse para sentir el miedo que Mama se propone inducir o desarrollar la inmunidad a la obra a base de la crítica y el análisis. En lo personal, tuve inmunidad total a Mama porque toda su magia es efectista y me parece que los creadores originales de la técnica (no lo diré cual por cuestión de spoilers) la utilizan mejor que estos egresados de la misma doctrina. Para mí, esta película aprueba nada más y aunque tiene ideas que me agradan, simplemente no es suficiente para que la desee ver otra vez. Para otros, debe ser muy buena y es que no se puede negar que tiene la técnica para satisfacer las exigencias del cine de terror, pero a mí simplemente no me atrapa.
Yo no la recomiendo, no porque piense que sea mala sino porque no me nace el deseo de recomendar algo que me dejó un tanto indiferente. Lo que sí puedo decir es que apoyarse en el nombre de Guillermo Del Toro no es lo más indicado, si te interesa Mama, no pienses mucho de este señor, piensa más en que es lo que buscas en la película… claro, si buscas a Del Toro, no hay mucho que decir, no todos los días uno encuentra una película que diga: Presentado por Guillermo Del Toro.
Adam Faulkner
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En la actualidad, el cine de terror es visto desde una perspectiva un tanto diferente. Para muchos ha muerto, o en un caso menos trágico, está en crisis de creatividad al igual que el cine en general; el problema es que esa perspectiva está mal enfocada. Todo arte comunica algo y con frecuencia lo hacen al narran historias, el problema se presenta cuando el espectador exige que dicho arte comunique algo que no le compete. Lo que quiero decir (en parte) es que al cine de terror no se le debería pedir argumento, al cine de terror se le debe pedir terror. Una cosa es la calidad mínima que se le pide al cine en general, otra cosa muy diferente es saber que pedirle a un género cinematográfico en específico.
En otras palabras, el cine de terror debería ser visto para asustarse, para sentir las emociones y sensaciones de una historia aterradora, para impresionarse con las imágenes, para pasar un rato, con aunque sea, un mínimo de miedo. Fuera de eso, el interés por el cine de terror resulta algo intelectual, es decir, se transforma en una curiosidad que va más allá del genero per se; y no es más que un agregado de la pasión cinéfila de la persona. Simplificado: esperar calidad del cine en general es absolutamente normal, pero en el cine de terror, más importante que esa calidad, es que genere o se acerque a producir la sensación del terror en el espectador. Entendiendo lo anterior y sin perder más tiempo, la pregunta ahora es: ¿Mamá cumple como película de terror?
Cada quien responderá a su manera, pero lo que es verdad es que el esfuerzo que hace parece ser recibido positivamente por la mayoría. En un principio, el nombre de Guillermo Del Toro y la sinopsis de la película enganchan a muchos curiosos para que estos mismos presencien la “magia” de ver una “buena”cinta de terror en estos tiempos. Siempre defiendo que la novedad de un argumento no vale nada y lo que importa es como esta contado, porque así pueden hacer de una historia conocidísima algo muy interesante a diferencia del siempre presente comentario: idea interesante mal desarrollada. Aquí, la idea de Mama es interesante o más bien diferente y ya con eso llama la atención, ahora, el desarrollo por lo menos a mí me pareció un pelo flojo pero dado el género ciertamente es acertado y se desenvuelve exactamente por el camino que le compete.
Con respecto al desarrollo, no de la idea sino de la narrativa, de la atmósfera, es efectiva. De manera objetiva puedo decir que de verdad se siente que uno está ante una buena película de terror, una cinta con atmósfera, que consigue buenos sustos y poner la piel de gallina, una obra que inquieta y perturba, pero más que todo, la magia que parece tener Mama es que piensas en ella luego de verla. Una de las mayores virtudes y pues, quizás una característica de las buenas películas de terror es que el espectador sigue pensando en aquello que aterraba en la película y siente cierto temor al hacerlo. Para muchos, Mama hace eso. Por otro lado, el manejo de la edición junto a la dirección de fotografía, el diseño de escenario y la dirección consiguen que algo tan inofensivo como una niña de 8 años o una casa den una apariencia amenazante, oscura y maléfica.
Ahora, el trabajo interpretativo se apoya en hacer de lo ya visto, algo con lo cual empatizar e interesarse. Los infantes “amigos” de la fuerza sobrenatural y malvada, la mujer figura materna desconcertada, el hombre figura paterna que ve todo lo extraño con el beneficio de la duda y el experto en la materia determinado a encontrar evidencia sin pensar que su búsqueda puede ser peligrosa. En cuanto lo demás, depende del espectador sugestionarse para sentir el miedo que Mama se propone inducir o desarrollar la inmunidad a la obra a base de la crítica y el análisis. En lo personal, tuve inmunidad total a Mama porque toda su magia es efectista y me parece que los creadores originales de la técnica (no lo diré cual por cuestión de spoilers) la utilizan mejor que estos egresados de la misma doctrina. Para mí, esta película aprueba nada más y aunque tiene ideas que me agradan, simplemente no es suficiente para que la desee ver otra vez. Para otros, debe ser muy buena y es que no se puede negar que tiene la técnica para satisfacer las exigencias del cine de terror, pero a mí simplemente no me atrapa.
Yo no la recomiendo, no porque piense que sea mala sino porque no me nace el deseo de recomendar algo que me dejó un tanto indiferente. Lo que sí puedo decir es que apoyarse en el nombre de Guillermo Del Toro no es lo más indicado, si te interesa Mama, no pienses mucho de este señor, piensa más en que es lo que buscas en la película… claro, si buscas a Del Toro, no hay mucho que decir, no todos los días uno encuentra una película que diga: Presentado por Guillermo Del Toro.
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