Mentiras Mortales (
Pretty Cheaters, Deadly Lies, 2020) es uno de esos thrillers de Lifetime donde una decisión “pequeña” acaba convirtiéndose en una pesadilla imposible de frenar.
La historia sigue a Hannah, una estudiante brillante y aplicada, que cae en una trampa tendida por su prima Madison: una joven problemática, manipuladora y dispuesta a todo para conseguir lo que quiere. Lo que empieza como un chantaje académico acaba derivando en drogas, suplantaciones de identidad, muertes encubiertas y un enfrentamiento final dentro del propio hogar familiar.
El chantaje se vuelve incontrolable
Al principio, Hannah cree que puede cortar el problema de raíz aceptando hacer “un favor” puntual: presentarse al examen de acceso a la universidad en lugar de Madison. Pero pronto queda claro que eso no es suficiente. Madison no quiere ayuda, quiere control absoluto.
Tras el examen, el chantaje escala. Hannah pasa de ayudar con un trabajo concreto a hacer todos los deberes de su prima, escribirle ensayos, aprobarle exámenes y cubrir sus ausencias. Madison incluso se cambia de instituto para que Hannah tenga que encargarse de absolutamente todo, mientras ella se dedica a sabotear su vida social y académica.
La caída de Hannah
Aislamiento, castigo y culpa
Madison bloquea los contactos del móvil de Hannah, manipula a sus amigas y consigue que parezca una tramposa ante profesores y compañeros. Hannah es pillada cambiando notas por la noche en el instituto, pierde su puesto como capitana de animadoras y se queda completamente sola.
Mientras tanto, Drew —el chico que también fue utilizado por Madison— permanece en coma tras el accidente provocado por haber sido drogado. Hannah empieza a entender que no es la primera víctima… ni será la última si nadie detiene a su prima.
El error fatal de Madison
Un profesor empieza a sospechar y amenaza con destapar la suplantación en los exámenes. Madison, incapaz de asumir consecuencias, comete su mayor error: lo atropella deliberadamente en plena calle. A partir de ahí, la situación se vuelve insostenible.
Los detectives empiezan a investigar, y Madison se convierte en la principal sospechosa. Su padre, Michael, que siempre había negado la gravedad del comportamiento de su hija, empieza por fin a ver pruebas reales del monstruo que ha criado.
El enfrentamiento final en casa
La película vuelve al punto de partida: Hannah en la cocina, de noche. La intrusa es Madison, que ha ido a por ella para recuperar el móvil con el material de chantaje y seguir controlándola. La discusión escala rápidamente y se convierte en una lucha física.
Cuando Amanda, la madre de Hannah, interviene, Madison saca un cuchillo y está a punto de cometer algo irreversible. En ese momento aparece Michael, que logra calmar a su hija y evitar la tragedia mayor. Ya no hay forma de protegerla ni justificarla más.
Consecuencias y cierre
Madison es arrestada y enviada a prisión, aunque su padre sigue apoyándola, dejando claro que el problema de fondo quizá nunca se resolverá del todo. Drew despierta del coma y Hannah empieza a reconstruir su vida: vuelve al equipo, recupera su futuro y, sobre todo, se libera del miedo.
Conclusión final
Mentiras Mortales no es sutil, pero sí efectiva en su mensaje: ceder una vez al chantaje es abrir una puerta que puede no volver a cerrarse nunca. Madison no buscaba ayuda, buscaba poder. Y Hannah aprende —demasiado tarde— que hacer “lo correcto” a medias también puede tener un precio devastador.
JustWatch
¿Dónde verla online?