La película de William Bridges
Contigo todo (
All of You, 2024), con
Brett Goldstein y
Imogen Poots, plantea un dilema romántico en una sociedad donde una aplicación promete señalar a tu “pareja perfecta”. Laura confía en el sistema y encuentra a Lukas, el hombre ideal según el algoritmo. Pero su mejor amigo de toda la vida, Simon, cree que el amor no se puede programar. Entre cartas escondidas, encuentros secretos y decisiones dolorosas, la historia se convierte en una reflexión sobre qué pesa más: la certeza tecnológica o la chispa impredecible de la conexión humana.
Simon siempre estuvo ahí
Desde la universidad, Simon y Laura fueron inseparables. Cuando ella se apuntó al famoso “Test”, él trató de disuadirla, pero Laura estaba convencida de que el método era infalible. El destino le asignó a Lukas, un hombre ejemplar que pronto se ganó incluso la aprobación de su exigente padre.
Sin embargo, cada vez que la vida de Laura se tambaleaba, no era Lukas quien la sostenía emocionalmente, sino Simon. En un hospital, en un funeral, o en la simple rutina de escucharse mutuamente, él siempre supo cómo devolverle la calma.
Final explicado: un amor imposible de callar
Tras la muerte del padre de Laura, la tensión se desbordó. Ella buscó consuelo en Simon y terminaron compartiendo una noche apasionada. Aunque Laura quiso convencerse de que fue un error, ambos sabían que ese vínculo llevaba años creciendo en silencio.
A partir de ahí, vivieron escapadas clandestinas que les dieron felicidad y culpa a partes iguales. Laura confesó que amaba a Simon, pero también dejó claro que nunca dejaría a Lukas ni a su hija. Para ella, la familia era sagrada, y prefería sostener la contradicción antes que romperla.
El precio de la fidelidad al “Test”
Las cartas que Laura encontró de su padre con otra mujer le hicieron comprender el patrón: él también había amado a alguien fuera de su matrimonio, pero eligió quedarse. La historia se repetía con ella.
Simon, que al principio aceptó el pacto de encuentros secretos, acabó sintiéndose vacío. Quería un amor sin escondites, mientras Laura insistía en que Lukas era su pareja “oficial”. En un gesto de dignidad, Simon decidió cortar la relación.
Un reencuentro lleno de heridas
Años después se vieron en un evento literario. Simon había intentado rehacer su vida, pero bastó una mirada para entender que nunca dejó de amar a Laura. Ella también lo sabía: cada despedida era una herida abierta. Simon pensaba mudarse a California, y antes de irse se besaron una última vez, prometiéndose un viaje que sería su despedida definitiva.
La escena recuerda al cine romántico clásico, donde el amor existe pero no siempre triunfa. Como si
Antes del amanecer se hubiera mezclado con la lógica fría de la ciencia ficción.
El verdadero mensaje de la película
Contigo todo cuestiona si una fórmula puede definir lo que significa amar. Lukas es perfecto en el papel, pero no despierta en Laura la pasión que siente por Simon. El “Test” no falló por completo, pero ignoró lo más humano: el azar, las imperfecciones y la magia de compartir la vida con alguien que te hace reír cuando todo se derrumba.
El filme defiende que amar también es elegir equivocarse, perderse y encontrarse. Y Simon lo encarna mejor que nadie: él nunca necesitó un algoritmo para saber que Laura era “la persona”.
Cierre: la belleza de lo incompleto
La historia no regala un final feliz convencional. Laura vuelve a casa, Simon prepara su partida. Pero ambos guardan el recuerdo de un amor que desafió la lógica de las máquinas. Como las cartas que Laura encontró en el desván, su historia queda archivada en la memoria: frágil, secreta y eterna.
Porque no todas las almas gemelas se convierten en esposos. A veces se quedan en ese lugar doloroso y hermoso de lo que pudo ser. Y es imposible no pensar que, en otro universo, Laura y Simon sí habrían elegido quedarse juntos.
JustWatch
¿Dónde verla online?