“Morir por Amor” (A Mother's Suspicion, 2016) es un telefilme canadiense de suspense que combina drama familiar y thriller, pero que se tambalea por un guion predecible, personajes poco creíbles y varias situaciones que desafían toda lógica. Si eres fan de los títulos de sobremesa de Lifetime, sabrás exactamente qué esperar.
¿De qué va "Morir por Amor"?
Emily, una universitaria con depresión, empieza a salir con Gary, un joven tan atractivo como problemático. Pronto deja su medicación y se ve envuelta en un incidente de
road rage que termina en asesinato. Ante la inminente condena, Emily y Gary parecen suicidarse arrojándose desde un puente atados con cadenas… pero su madre, Jill, sospecha que todo es una farsa.
Decidida a encontrarla, Jill investiga por su cuenta y descubre que Gary la mantiene cautiva en una cabaña remota con ayuda de su hermano policía. Lo que sigue es una carrera contrarreloj que culmina en una huida por el bosque y un enfrentamiento final en el que Jill logra rescatar a su hija.
¿Merece la pena ver "Morir por Amor"?
Solo si aceptas sus limitaciones. La película es un catálogo de clichés del género: madre protectora, novio manipulador, policía incompetente y giros previsibles. El suspense funciona a ratos, pero se ve lastrado por fallos de lógica (procedimientos policiales imposibles, decisiones absurdas de los personajes) y diálogos artificiales.
Aun así, tiene momentos que mantienen la atención, especialmente en su tramo final, y puede entretener a quienes disfrutan de los thrillers ligeros sin buscar realismo.
✅ Lo mejor:
- El ritmo no decae y ofrece el tipo de tensión doméstica típica de Lifetime.
- Lindsay Hartley defiende su papel con energía.
- El clímax en el bosque aporta algo de acción y cierre dramático.
❌ Lo peor:
- Fallos de credibilidad en la trama y en los procedimientos policiales.
- Actuaciones irregulares y guion lleno de lugares comunes.
- Predecible de principio a fin.