Tesis sobre un homicidio (2013), dirigida por Hernán Goldfrid y protagonizada por Ricardo Darín, es un thriller psicológico donde un prestigioso abogado y profesor universitario se obsesiona con un crimen cometido frente a su aula. A medida que investiga, empieza a sospechar de uno de sus alumnos, Gonzalo, que parece estar jugando un juego retorcido con él.
El caso lo lleva a cuestionar los límites entre justicia, obsesión y paranoia, en una historia donde cada detalle podría ser clave… o una trampa.
Final explicado de "Tesis sobre un homicidio": ¿culpable o víctima de su propia mente?
Tras una investigación obsesiva, Roberto cree tenerlo todo claro: Gonzalo es el asesino de Valeria. Lo relaciona con el colgante, con el formol, con una muerte similar en Portugal… incluso con una vieja historia personal. Pero todo encaja tan perfectamente que empieza a parecer sospechoso.
En su afán por demostrar la culpabilidad de su alumno, termina enfrentándose a él públicamente durante un espectáculo, lo acusa y lo golpea. Pero el golpe de realidad llega después: Gonzalo no presenta cargos, no hay pruebas físicas, y todo lo que Roberto ha reunido son indicios, conexiones forzadas y un puñado de intuiciones.
¿Y si todo fue una construcción mental?
La película juega con la idea de que Roberto, más que resolver un crimen, ha construido su propia versión de los hechos a medida. Ni siquiera la daga aparece. Su ex mujer, psiquiatra, ya se lo advirtió: está viendo lo que quiere ver. ¿Gonzalo es un asesino inteligente… o simplemente un alumno brillante al que su profesor ha proyectado todas sus obsesiones?
Roberto, derrotado, imagina que Gonzalo destruyó la prueba en una forja. Pero eso ya no importa: se ha convertido en un hombre destrozado, encerrado en una casa hecha trizas, víctima de una tesis que no puede demostrar… y de una justicia que, tal vez, nunca existió.
Una historia sobre obsesión, culpa… y justicia a medias
Tesis sobre un homicidio no da respuestas claras. Juega con el espectador como Gonzalo juega con Roberto: dejándole migas de pan, dudas, medias certezas. Lo que parecía una investigación lógica se convierte en un descenso a la paranoia.
¿Y si Gonzalo lo hizo todo para provocar a su antiguo ídolo? ¿Y si Roberto solo buscaba reafirmarse en su visión del mundo? El final no cierra una historia… la deja abierta, para que seamos nosotros quienes decidamos quién tiene razón.
JustWatch¿Dónde verla online?
Comentarios (0)
No tenemos comentarios todavía en esta noticia ¿te animas?