“Cocinando con Amor” (Cooking with Love, 2018) es una comedia romántica de manual con todos los ingredientes típicos de Hallmark: cocinas relucientes, niños adorables y un romance que se cocina a fuego lento entre dos protagonistas que empiezan con mal pie. ¿El resultado? Una receta sencilla, pero agradable, ideal para los que buscan un momento ligero sin sorpresas.
¿De qué trata "Cocinando con Amor"?
Kelly (Ali Liebert) es la productora de un programa infantil de cocina llamado "Little Gourmet", donde pequeños chefs compiten en un formato de reality amable. Cuando el presentador habitual sufre un accidente, Kelly se ve obligada a fichar como sustituto a Stephen Harris (Brett Dalton), un chef famoso por su mal genio y por protagonizar un vídeo viral tirándole comida a un crítico.
Stephen acepta el trabajo como forma de limpiar su imagen pública, y a pesar del choque inicial con Kelly, ambos terminan descubriendo que tienen más en común de lo que pensaban. Entre recetas, niños cocinillas y tensiones de plató, surge una chispa que amenaza con cambiar sus vidas.
¿Merece la pena ver "Cocinando con Amor"?
Sí, si lo que buscas es una película agradable, sin conflictos complejos ni sobresaltos.
“Cocinando con Amor” no inventa nada, pero sabe seguir la fórmula Hallmark con solvencia. Los actores principales tienen buena química —aunque algo sutil—, y el entorno del programa infantil da pie a momentos simpáticos con los concursantes.
Ali Liebert se muestra cercana y natural, mientras que Brett Dalton ofrece el contrapunto perfecto como chef arrogante con corazón tierno. Mención especial para Kimberly Sustad en un papel secundario que, como muchos espectadores apuntan, merecía mayor desarrollo.
El guion no evita los tópicos, pero tampoco se hunde en ellos. Es cierto que no hay grandes giros ni conflictos memorables, pero también se agradece que el drama sea ligero y que todo fluya sin forzar. Una historia sencilla contada con cariño.
✅ Lo mejor:
- Ideal para ver en familia o en una tarde tranquila de domingo.
- Buena química entre los protagonistas y carisma en los niños.
- Un entorno culinario que aporta frescura y simpatía.
❌ Lo peor:
- Falta de originalidad y un guion muy predecible.
- El personaje de Jeremy resulta innecesario y molesto.
- Algunos detalles técnicos y diálogos resultan poco cuidados.