“
Amor en Bangkok” (“
Coup de foudre à Bangkok”, 2020) es una de esas comedias románticas francesas hechas para televisión que combinan paisajes exóticos, enredos sentimentales y dilemas personales. La fórmula no es nueva, pero la ambientación en Tailandia y el choque entre culturas le da un aire distinto dentro del catálogo habitual de TF1.
¿De qué va "Amor en Bangkok"?
Elena, una arquitecta francesa de éxito, viaja a Bangkok para supervisar un ambicioso proyecto inmobiliario. Allí conoce a Théo, un joven comprometido con causas sociales que trabaja en una ONG. Desde el primer momento, sus visiones del mundo chocan frontalmente: ella está allí para construir, él para proteger una comunidad que vive en la zona donde quieren levantar el edificio.
A medida que avanza la historia, la atracción entre ambos va creciendo, aunque el conflicto moral entre lo que ella representa y lo que él defiende también se intensifica. Elena tendrá que replantearse sus prioridades profesionales y personales, enfrentarse a su jefe, a sus dudas… y a sus sentimientos.
¿Merece la pena ver "Amor en Bangkok"?
Como película romántica ligera, cumple con lo que promete. No hay grandes sorpresas ni giros argumentales inesperados, pero la historia se deja ver con agrado. La química entre
Blandine Bellavoir y
Loup-Denis Elion es creíble, y el entorno tailandés aporta una frescura visual que eleva el conjunto por encima del telefilme medio.
La película apuesta más por el mensaje de reconciliación entre mundos opuestos que por el puro romanticismo pasteloso. Eso le da cierto interés, aunque tampoco profundiza demasiado en los conflictos éticos o sociales que plantea. Todo se resuelve con relativa facilidad, sin mancharse demasiado las manos.
✅ Lo mejor:
- El contraste cultural bien aprovechado entre los protagonistas.
- Un enfoque menos edulcorado de lo habitual en este tipo de producciones.
- La ambientación exótica, con Bangkok como escenario romántico y social.
❌ Lo peor:
- Todo se resuelve de forma muy previsible y sin grandes complicaciones.
- Se queda a medio camino entre crítica social y romance televisivo.
- Personajes secundarios poco desarrollados.