“Presa de un engaño” es un thriller psicológico de los que tanto gustan en el canal Lifetime. Su protagonista es Ashley, una mujer que está pasando por un momento complicado: su madre ha fallecido, su matrimonio está roto, y en el trabajo no dejan de hacerle la vida imposible. Hasta que su hermana Jasmine aparece con una invitación misteriosa a un grupo llamado "La Hermandad", liderado por la carismática Desiree.
Lo que parece un grupo de autoayuda para mujeres en apuros pronto se convierte en algo mucho más turbio… y peligroso.
Final explicado de "Presa de un engaño": no todas las hermanas son de fiar
Ashley empieza a notar cosas extrañas en "La Hermandad". Aunque al principio todo parece irle mejor —gana una demanda contra su exmarido, consigue un ascenso y vuelve a sentirse fuerte—, pronto se da cuenta de que los favores de Desiree no son gratuitos: están usando su dinero, manipulando a jueces y chantajeando a medio pueblo.
Cuando intenta salirse del grupo, es amenazada, vigilada y hasta golpeada. Su única aliada parece ser Pamela, una antigua tesorera que ya intentó huir del grupo… y acabó muerta. La tensión explota cuando Ashley descubre que incluso su casa está pinchada y su hija Grace está en el punto de mira.
La traición más dolorosa
En el clímax de la película, Ashley es secuestrada por la propia Hermandad. Desiree le entrega un bate a Jasmine —su hermana de sangre— y le ordena que la mate. En uno de los momentos más tensos, Ashley le recuerda lo que significa ser familia… y Jasmine, por fin, despierta y se niega a seguir siendo una marioneta de Desiree.
Cuando la situación se vuelve insostenible, la policía irrumpe justo a tiempo, gracias a la ayuda de Julie, la nueva pareja de Rick (el exmarido de Ashley), que a pesar de la desconfianza inicial, se convierte en una aliada clave.
¿Qué pasa con Ashley y Jasmine al final?
Ashley sale viva, aunque marcada por la experiencia. Acepta su responsabilidad por haber formado parte del grupo y recibe una condena leve, mientras que Jasmine tendrá que pasar un tiempo en prisión por su implicación.
Pese a todo, las dos hermanas han recuperado su vínculo y Grace puede estar tranquila… o no del todo, porque en la última escena una de las mujeres de “La Hermandad” observa su casa desde la calle. Parece que la pesadilla aún no ha terminado del todo.
Una secta disfrazada de empoderamiento
La película plantea una advertencia clara: no todo lo que se presenta como ayuda lo es. "La Hermandad" aprovecha las debilidades de mujeres en crisis para convertirlas en cómplices de delitos. Y lo hace con un envoltorio de sororidad, promesas y vino barato.
Ashley aprende por las malas que confiar ciegamente puede salir caro, incluso si es tu propia hermana quien te tiende la mano.
Reflexión final sobre "Presa de un engaño"
Con ese aire de telefilme retorcido que tanto engancha, “Presa de un engaño” habla de los límites de la lealtad, del poder del autoengaño y del precio que tiene recuperar el control de tu vida. No es una historia sobre mujeres empoderadas, sino sobre cómo algunas usan ese discurso para manipular a otras.
Y al final, como bien descubre Ashley, hay algo más peligroso que una organización secreta: una mentira en la que te apetece creer.