Explicación del final de La guerra de los mundos: Revival
Explicación del final de La guerra de los mundos: Revival
Por Madloco
| Publicado el 30/07/2025
¿De qué trata "War of the Worlds: Revival"?
“War of the Worlds: Revival” (2025) es una reinvención futurista del clásico de H. G. Wells, que en lugar de centrarse en rayos láser y trípodes gigantes, pone el foco en un tipo de invasión mucho más actual: el robo de datos. La historia sigue a Will Radford, un analista de seguridad nacional que descubre que una inteligencia alienígena híbrida —mitad biológica, mitad cibernética— ha llegado a la Tierra para llevarse lo más valioso de nuestra sociedad moderna: nuestra información personal.
Desde fotografías en redes sociales hasta historiales médicos y búsquedas en Amazon, todo lo que damos por sentado se convierte en el objetivo de estos invasores. A medida que el mundo colapsa ante esta amenaza invisible pero letal, Will y su familia se ven envueltos en una carrera contrarreloj para detenerlos, enfrentándose no solo a las criaturas extraterrestres, sino también al propio Gobierno que, sin quererlo —o quizá queriéndolo demasiado—, abrió la puerta a la catástrofe.
Final explicado de "War of the Worlds: Revival": los verdaderos invasores
En el tramo final, descubrimos que el famoso hacker "Disruptor" que tanto buscaban las autoridades no era otro que David, el hijo de Will. Él y un grupo de rebeldes habían descubierto que el programa secreto Goliath, diseñado por el Gobierno para recopilar datos de todos los ciudadanos, fue lo que atrajo a los alienígenas en primer lugar. Según unos documentos desclasificados, los avistamientos comenzaron en 1948, coincidiendo con los primeros experimentos de vigilancia masiva.
El director de la NSA, Donald Briggs, activó Goliath sabiendo lo que podía ocurrir. Y no se equivocó: los aliens cruzaron el universo para absorber nuestros datos como si fueran combustible. Al hacerlo, colapsaron los sistemas de defensa globales, hackearon los servidores militares y dejaron al mundo indefenso. Pero aún había una posibilidad.
El virus caníbal que salvó a la humanidad
Will y David intentan en un primer momento infectar a los aliens con un virus informático, pero fracasan: estas criaturas no son simples máquinas, sino organismos vivos modificados con tecnología. Aquí entra en juego Faith, la hija de Will, que trabaja como bióloga y había desarrollado un virus experimental para combatir células cancerosas. Su pareja, Mark, propone una idea arriesgada: modificar ese código para que el ADN alienígena se destruya a sí mismo.
David codifica el virus biológico y lo envía a Will, que se encuentra atrapado en las instalaciones de Goliath. Gracias a un dron de reparto (sí, de Amazon), Will recibe el USB y lo conecta al servidor justo cuando los alienígenas lo estaban devorando. Contra todo pronóstico, el plan funciona: los organismos alienígenas ingieren el virus y comienzan a autodestruirse, provocando el colapso de toda la red invasora.
Y aunque parecía que Will iba a morir en el intento, sale completamente ileso. Igual que su hija, que sobrevive a una herida sangrante en la pierna con solo un poco de cinta adhesiva. Hollywood, a veces, es magia.
Un nuevo propósito para Will y su familia
La invasión termina y la humanidad respira aliviada, pero el verdadero mensaje de la película llega justo después. El Secretario de Defensa le ofrece a Will dirigir un nuevo programa de vigilancia, pero él se niega. Después de haber sido parte del sistema y de haber espiado incluso a sus propios hijos en nombre de la protección, ha comprendido que el verdadero problema no son solo los invasores del espacio… sino también los que están dentro del sistema.
Will decide unirse a su hijo como nuevo “Disruptor”, comprometido a vigilar al poder desde fuera y a impedir que algo como Goliath vuelva a activarse. Ya no se trata de proteger con control, sino de convivir con confianza.
Y por si te lo preguntabas: sí, Will se reconcilia con su hija, acude al baby shower y, por primera vez en mucho tiempo, deja de ser un padre en modo espía para convertirse en un padre de verdad.
Reflexión final sobre "War of the Worlds: Revival"
“War of the Worlds: Revival” mezcla ciencia ficción, crítica social y thriller tecnológico para lanzar una advertencia clara: no necesitamos extraterrestres para perder nuestra libertad; a veces basta con una mala decisión política y un servidor encendido. Aunque la película tiene sus momentos inverosímiles y soluciones algo forzadas, su trasfondo es potente.
El verdadero enemigo no eran los aliens, sino la obsesión por el control total. Y aunque en la historia Will logra destruir Goliath y salvar el mundo, el espectador se queda con una incómoda verdad: la vigilancia masiva sigue siendo una amenaza real.
Quizá los aliens no vuelvan, pero el peligro sigue entre nosotros… en forma de cámaras, cookies y términos de uso que nadie lee.
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