Resumen y final explicado del episodio 4 de El Instituto de Stephen King
Resumen y final explicado del episodio 4 de El Instituto de Stephen King
Por JJ
| Publicado el 28/07/2025
Resumen del episodio 4 de “El Instituto”: nuevos sujetos, nuevos poderes
El cuarto episodio de El Instituto arranca con Luke y Avery preguntándose por qué no logran establecer contacto mental con Kalisha. La llegada de unas gemelas recién “reclutadas”, Gerda y Greta, altera la dinámica del grupo. Mientras los niños intentan integrarlas, se revela que los gemelos podrían amplificar sus poderes, un guiño evidente a las míticas hermanas Grady de El resplandor.
Poco después, entra en escena Harry, un nuevo interno con una actitud agresiva que rápidamente desestabiliza al grupo. Tras un incidente en el comedor, George consigue reducirlo con un truco improvisado, justo antes de que los efectos de las drogas empiecen a hacer mella en él. Luke logra calmarlo con una analogía deportiva, y Nicky y Avery detectan algo importante: Luke está empezando a desarrollar habilidades telepáticas, pero intenta ocultarlo para no acabar en la temida “zona trasera” del Instituto, donde ya han sido enviados Kalisha e Iris.
Final explicado del episodio 4: visiones, traiciones y la verdad detrás del Instituto
Una vez Sigsby abandona el recinto, Hendricks aprovecha para realizar un experimento no autorizado con Luke, que termina al borde del colapso mental. Avery, ya más entrenado en sus habilidades, logra proyectar su conciencia junto a la de Luke hacia la zona trasera, donde contactan con Kalisha. La comunicación es telepática, y Kalisha confirma que está siendo sometida a una especie de “tratamiento pasivo”, sin pruebas ni castigos, pero con constantes estímulos audiovisuales desde un punto de vista médico. También descubren que Iris sigue viva, pero está completamente destruida psicológicamente.
La conversación se corta bruscamente cuando Avery intenta forzar una visión del cuarto de recuperación, provocando una crisis. Él sospecha que el zumbido constante que se oye en esa zona sirve para bloquear la comunicación telepática con el exterior.
Mientras tanto, en el mundo real, Tim sigue investigando la misteriosa muerte de Annie. Encuentra pruebas que demuestran que no murió por sobredosis, y junto a Wendy empieza a tirar del hilo. Entre los objetos hallados destaca un mapa dibujado a mano, recortes de prensa sobre muertes en el río y una botella de vodka sin marcas de pintalabios, que apunta a un asesinato encubierto. Su relación con Wendy se estrecha, pero también se abre la puerta a la sospecha: ¿es ella una aliada real o está trabajando en secreto para el Instituto?
Maureen, la inesperada aliada
Después de sufrir una nueva tortura, Luke es devuelto a su habitación donde presencia una escena terrible: una visión en la que Harry ataca a una de las gemelas. Intenta impedirlo, pero no llega a tiempo. Greta sobrevive, aunque herida, y Sigsby lo justifica como un “efecto colateral”.
Esa misma noche, Luke confronta a Maureen, la limpiadora, acusándola de ser cómplice. Sin embargo, ella demuestra estar de su lado al llevarle a un punto ciego del edificio: la máquina de hielo, que bloquea el sonido y la vigilancia. Allí le explica que no tiene poder para enfrentarse a los responsables del Instituto, y que solo intenta sobrevivir y cuidar de su familia. Aun así, algo en su mente despierta la atención de Avery.
Precognición y manipulación a gran escala
Al final del episodio, Luke es sometido a otra sesión brutal de tortura en una cámara de vacío para obligarlo a revelar sus poderes telepáticos. Hendricks y Tony fracasan, pero descubren que Luke tiene visiones del futuro. En una conversación posterior con Sigsby, Hendricks admite que él y Stackhouse están intentando convertir a Luke en un “precog” (o PC), alguien capaz de anticipar eventos antes de que ocurran.
Sigsby ordena no informar a Stackhouse sobre esta revelación y se plantea mover a Luke a la zona trasera. Sin embargo, Hendricks se resiste, alegando que la exposición al “zumbido” podría dañar su mente si solo es telequinético. Sigsby sospecha que Luke finge no ser telepático para evitar ser trasladado, pero Hendricks se niega a arriesgarse.
En la escena final, Maureen lleva a Luke de vuelta a su habitación. Avery capta fugazmente algo en la mente de Maureen que lo inquieta: quizás ella sea la encargada de llevar a los precogs al cuarto de recuperación. Allí, tal vez, los conectan a dispositivos de realidad virtual para explotar sus habilidades predictivas al servicio de quienes controlan el mundo desde las sombras.
Reflexión final: el verdadero poder está en el control del futuro
Este episodio profundiza en la auténtica misión del Instituto: no solo manipular a través de la telepatía, sino anticiparse a los eventos para controlarlos desde la raíz. Luke comienza a despertar como una pieza clave en esa maquinaria, mientras Sigsby y Hendricks se enfrentan en una guerra fría de traiciones internas. La incorporación de nuevas piezas como las gemelas o Harry, y la creciente tensión entre los adultos, elevan el suspense de cara a los próximos capítulos.
La gran pregunta que queda en el aire es: ¿logrará Luke mantener el control de sus poderes antes de que el Instituto los utilice para su propio beneficio? Y, sobre todo, ¿será capaz de escapar antes de convertirse en una herramienta más del sistema?