Final explicado de Terminagolf 2 (2025): redención, golf extremo y el destino de Vienna
Final explicado de Terminagolf 2 (2025): redención, golf extremo y el destino de Vienna
Por aSuLeS
| Publicado el 25/07/2025
¿De qué trata Terminagolf 2?
“Terminagolf 2” recupera al mítico Happy Gilmore, que tras décadas alejado del deporte vuelve a los campos de golf por una causa muy personal: financiar los estudios de danza de su hija Vienna. Después de perderlo todo tras un golpe accidental que causó la muerte de Virginia, su esposa, Happy cayó en una espiral de alcoholismo que arrasó con su carrera, su casa y su vida familiar. Pero cuando surge la posibilidad de que Vienna entre en la Ópera de París, Happy decide hacer lo único que sabe: volver a jugar.
El problema es que el golf ya no es como antes. Frank, el creador del nuevo y demencial “Maxi Golf”, está decidido a enterrar el golf tradicional con un espectáculo bizarro lleno de obstáculos imposibles, jugadores modificados quirúrgicamente y normas que rozan lo distópico.
Final explicado de Terminagolf 2: el golpe que lo cambió todo
El clímax de “Terminagolf 2” enfrenta a Happy y su equipo —que incluye a nombres reales como Rory McIlroy o Brooks Koepka— contra Frank y sus golfistas alterados, en un campo que parece más una pista de obstáculos de videojuego que un torneo profesional. Mientras los rivales cibernéticos se desmoronan, Happy tira de sus viejas habilidades (y mucha rabia acumulada) para llegar hasta el último hoyo.
Antes de su putt final, Frank le propone un trato: si gana, Frank pagará la escuela de Vienna, restaurará la casa de su abuela, y financiará el restaurante de Oscar. Si pierde, Happy deberá unirse a la liga Maxi. Como era de esperar, Happy emboca el último golpe y, con ello, se lleva una triple victoria: por él, por su familia y por el golf clásico.
El verdadero final: Vienna y el valor de la redención
Más allá del deporte, el corazón de la película está en la relación entre Happy y Vienna. El hecho de que él haya permanecido sobrio durante tres meses es casi más importante que el trofeo. Happy entiende que no basta con ganar un torneo: también tiene que recomponer los lazos con sus hijos, con su hija, y consigo mismo.
Vienna vuela finalmente a París, cumpliendo su sueño de convertirse en bailarina. Y aunque el plano final la muestra embarcando, el verdadero cierre emocional es ese breve momento en el que Happy, por primera vez en mucho tiempo, está en paz.
También hay justicia para Hal, el terapeuta poco ético que robó la moneda de sobriedad de Happy. Gracias a Charlotte —que resulta estar trabajando para el FBI—, Hal es arrestado por fraude y extorsión. Una pequeña pero satisfactoria victoria moral que conecta con el tono ligero pero reivindicativo de la cinta.
¿Y Frank? El futuro pinta turbio
En la escena de los créditos, descubrimos que la bebida energética Maxi ha sido retirada del mercado por provocar enfermedades grotescas como la “putrefacción de lengua”. Mientras tanto, Frank ha desaparecido sin dejar rastro, dejando en el aire si cumplirá o no sus promesas económicas.
Esto deja la puerta abierta a una posible “Terminagolf 3”, con Frank resurgiendo para vengarse. Su desaparición, unida a las pistas sobre sus contactos en las altas esferas, sugiere que aún no ha dicho su última palabra.
Un cierre emotivo para una comedia loca
“Terminagolf 2” logra lo impensable: convertir una secuela disparatada en una historia de segundas oportunidades, familia y redención. El humor gamberro de siempre sigue ahí, pero esta vez con un toque más humano. El cameo de las hijas reales de Adam Sandler (como Charlotte y Vienna) le añade una capa de emotividad inesperada.
Puede que no sea una obra maestra, pero como golpe final, deja claro que a veces lo viejo no necesita reinventarse. Solo necesita una buena historia, un swing imposible y un padre dispuesto a todo por su hija.