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Seduciones familiares" (
Family Seductions, 2021) es un thriller canadiense que parece sacado directamente del catálogo de películas de sobremesa, con todos los ingredientes del melodrama más exagerado: engaños, secretos, un villano seductor y decisiones tan absurdas que rozan la comedia involuntaria.
¿De qué va “Seduciones familiares”?
Sandra y su hija Sophie regentan una pastelería. Un día, conocen a Blaine, un músico callejero de sonrisa perfecta que rápidamente se gana su confianza. Lo que no sospechan es que Blaine tiene un pasado turbio y un siniestro plan: seducir a ambas, manipularlas y aprovecharse de ellas para robar sus recetas, sus datos y su tranquilidad.
Lo que empieza como un triángulo amoroso incómodo, se convierte en un torbellino de decisiones ilógicas, propuestas de matrimonio exprés y ataques con rodillos de cocina. Sí, has leído bien.
¿Merece la pena ver “Seduciones familiares”?
Depende de lo que busques. Si te gustan los thrillers serios, esta película puede resultarte un despropósito. Pero si lo tuyo son los dramas exagerados al estilo Lifetime, puede que encuentres en “Seduciones familiares” un entretenimiento involuntariamente divertido.
El guion está plagado de situaciones ridículas (¿quién da las llaves de su casa y el código del móvil a un desconocido en un día?), pero eso mismo la convierte en un pequeño placer culpable para quienes disfrutan del “so bad it's good”.
✅ Lo mejor:
- Un ritmo ágil que no se detiene a pensar en la lógica.
- Momentos tan absurdos que acaban siendo divertidos.
- La actriz que interpreta a la hija está bastante bien.
❌ Lo peor:
- Personajes increíblemente ingenuos y decisiones imposibles de creer.
- Un villano que resulta más irritante que amenazante.
- Un final predecible que resuelve todo a golpes (literalmente).