"
Contrato para matar " (
Contractor to Kill, 2019), es un thriller de suspense producido para televisión que nos lleva a una casa familiar donde nada es lo que parece. Kerry, una ilustradora que acaba de perder a su padre, vuelve a su antigua vivienda con su hija para poner en orden la herencia. Pero lo que iba a ser un trámite rápido se convierte en una pesadilla con clavos, fuego, gas y psicópatas incluidos.
¿Cuál es el argumento de “Contrato para matar”?
Tras la muerte de su padre en circunstancias sospechosas, Kerry regresa con su hija a la casa familiar. Allí contrata a un viejo conocido del vecindario, Mike Dean, para reformar la vivienda. Al principio, parece un tipo raro pero inofensivo. Sin embargo, empiezan a suceder accidentes extraños: explosiones en la cocina, escapes de gas y muertes inexplicables.
Pronto aparece Jason, otro contratista mucho más simpático, que se ofrece a terminar el trabajo. Pero su encanto no es lo que parece. Entre secretos familiares, viejas deudas y una madre dominante que recuerda a la señora Bates, Kerry tendrá que enfrentarse a un juego de engaños en el que descubrir quién es el verdadero asesino puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
¿Merece la pena ver “Contrato para matar”?
Depende de tu tolerancia a los clichés.
Contrato para matar ofrece un argumento funcional y algunos giros interesantes, pero también arrastra los defectos habituales del thriller de sobremesa: actuaciones desiguales, situaciones poco creíbles y una dirección que no aprovecha del todo el potencial de la historia.
Eso sí, si te van los thrillers con reformas, secretos familiares y herramientas peligrosas, puedes disfrutar de su tramo final, que tiene más acción y sorpresas de lo esperado.
✅ Lo mejor:
- El giro final que revela la verdadera identidad del asesino.
- La atmósfera inquietante que se construye en la casa.
- Un villano con traumas familiares que le dan cierto trasfondo.
❌ Lo peor:
- Errores técnicos y de lógica que sacan al espectador de la historia.
- Actuaciones planas y diálogos poco naturales.
- Abuso de tópicos del género, sin aportar mucha originalidad.
Otros artículos relacionados