La historia real tras El caso Air Cocaine: Traficantes de altura
Todo comenzó la noche del 19 de marzo de 2013 en Punta Cana, cuando la policía dominicana detuvo un jet privado justo antes del despegue. Dentro encontraron 26 maletas repletas de cocaína, casi 700 kilos, con un valor estimado de 500 millones de euros. En el avión iban dos pilotos franceses con experiencia militar, Pascal Fauret y Bruno Odos, un tercer piloto de reserva, Alain Castany, y un único pasajero, Nicolas Pisapia.
Los cuatro fueron arrestados. Los pilotos insistieron en que no sabían nada de las maletas, que habían sido cargadas por terceros. Pisapia dio varias versiones contradictorias. Todo apuntaba a un posible caso de tráfico de drogas a gran escala, pero con muchas sombras y una historia que parecía sacada de una película.
¿Cómo lograron escapar dos de los acusados?
Tras el juicio, los cuatro franceses quedaron en arresto domiciliario. Fue entonces cuando un amigo de los pilotos, Christophe Naudin, experto en seguridad aérea, montó un plan de fuga con ayuda del eurodiputado Aymeric Chauprade y el exmilitar Pierre Malinowski. Con la excusa de una visita, lograron sacar a Fauret y Odos en barco y llevarlos hasta aguas internacionales, desde donde regresaron a Francia.
Aunque el gobierno francés negó haber estado implicado, se sospecha que la operación podría haber tenido el visto bueno de los servicios secretos franceses, dado el pasado militar y el acceso a información sensible de los pilotos.
¿Estaban realmente implicados en una red de narcotráfico?
La investigación en Francia destapó una trama más compleja. El avión usado pertenecía al empresario Alain Afflelou, que lo tenía alquilado a una empresa de aviación. Entre los clientes aparecía incluso el nombre de Nicolas Sarkozy, aunque finalmente se descartó su implicación.
El foco se centró en Frank Colin, socio de Pisapia, vinculado a varios personajes del mundo de la noche en Saint-Tropez, como Ali Bouchareb (alias Rayan), que afirmaba ser agente de Karim Benzema, aunque era mentira. Según la acusación, Colin organizó la operación de tráfico y utilizó a Pisapia como cabeza de turco, mientras que Fauret, Odos y Castany se encargaban de los vuelos.
¿Cómo terminó el juicio?
El juicio concluyó con penas para todos. Fauret y Odos fueron condenados a 6 años de prisión, aunque más tarde lograron anular la sentencia. El tribunal aceptó que los pilotos no podían responsabilizarse de lo que cargaban sus clientes. Sin embargo, la orden internacional por huir de la justicia dominicana sigue vigente, por lo que podrían ser arrestados si viajan a ciertos países.
Castany y Pisapia, por su parte, siguen en prisión en la República Dominicana. Se sienten abandonados por el resto del grupo. Chauprade, tras publicar fotos de la fuga, arruinó su carrera política. Naudin fue arrestado en Egipto y extraditado a República Dominicana, donde pasó dos años en prisión. Malinowski fue despedido del gobierno francés, pero evitó ser detenido y mantiene vínculos con Rusia.
Reflexión final
“El caso Air Cocaine” es uno de esos documentales que parecen más ficción que realidad. Traiciones, fugas cinematográficas, conexiones políticas, y una red de narcotráfico internacional. La serie de Netflix logra meter al espectador en el centro del escándalo, mostrando las distintas caras de una historia que, a día de hoy, sigue dejando muchas preguntas en el aire. ¿Fue realmente una operación encubierta? ¿Quién protegía a quién? El tiempo dirá si este caso ha quedado completamente cerrado… o no.
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