¿De qué va "Un Trabajo en Italia"?
“
Un Trabajo en Italia” (
The Italian Job, 1969) es una de esas joyas del cine británico que mezcla el crimen con el humor y el estilo de los años 60. La historia gira en torno a Charlie Croker (interpretado por Michael Caine), un ladrón recién salido de la cárcel que hereda de un compañero asesinado un plan maestro: robar un convoy que transporta 4 millones en lingotes de oro en pleno centro de Turín.
Con la ayuda del excéntrico mafioso inglés Mr. Bridger, Croker reúne a un equipo de expertos en conducción, tecnología y engaño, y organiza uno de los atracos más alocados y creativos del cine, incluyendo una fuga por tejados, escaleras y cloacas en tres míticos Mini Coopers. Pero aunque el plan en sí parece redondo, el destino les tiene preparada una última y muy literal curva inesperada…
Final explicado de "Un Trabajo en Italia": ¿Qué pasa con el oro?
Tras ejecutar con éxito el atraco, el equipo escapa de Turín en un autobús camuflado, cargado con el oro y todo el equipo a bordo. La ciudad queda atrás, el oro está a salvo, y todo apunta a una huida triunfal. Pero cuando atraviesan los Alpes celebrando a lo grande, el conductor pierde el control del vehículo. El autobús derrapa y se queda literalmente colgando de un acantilado, con la parte trasera —donde está todo el oro— sobresaliendo peligrosamente del borde.
Los atracadores, aterrados, se agrupan en la parte delantera para hacer contrapeso mientras el oro se desliza lentamente hacia el abismo. En ese momento, Croker se arrastra cuidadosamente hacia los lingotes y suelta una frase que ha quedado para la historia del cine británico:
“Esperad un momento, chicos. Se me acaba de ocurrir una idea brillante.”
Y ahí se acaba. El plano congelado del autobús oscilando sobre el vacío es tan memorable como frustrante. No sabemos si logran salvarse, si pierden el oro, o si la brillante idea de Croker realmente les saca del apuro. El suspense queda en el aire, y el espectador se queda con la adrenalina del “casi”.
¿Qué simboliza este final?
Más allá de lo visualmente espectacular, el final tiene algo de ironía británica: después de todo el esfuerzo, el oro —el verdadero premio— está a punto de perderse por un exceso de confianza. Es un recordatorio de que incluso los planes mejor trazados pueden torcerse por un descuido o un exceso de celebración. También funciona como una genial metáfora sobre el equilibrio entre ambición y riesgo.
Conclusión: un final que dejó huella
“Un Trabajo en Italia” cierra con una mezcla de ingenio, tensión y humor negro. Es uno de esos finales que han alimentado teorías durante décadas, y que funciona precisamente porque no da todas las respuestas. Como buena película de atracos con sello británico, prefiere dejarte al borde del asiento… literalmente. Y tú, ¿qué crees que pasó con el oro?
JustWatch
¿Dónde verla online?
Finales relacionados
Mismo universo / saga