Asesinato en rojo (2018), también conocida como “Killer in a Red Dress” o “My Killer Client”, es un thriller de sobremesa al más puro estilo Lifetime, donde el glamour, la obsesión y la falta de sutileza se dan la mano. Dirigida por Lisa France, y protagonizada por Tammin Sursok y Allison Paige, esta historia lleva el drama de los celos a un nivel tan absurdo que, por momentos, roza la comedia involuntaria.
¿De qué trata “Asesinato en rojo”?
Christa Bright (
Tammin Sursok) es una estilista con grandes sueños: abrir su propia boutique y casarse con su encantador prometido
Jake (
Greg Perrow). Pero su mundo da un vuelco cuando aparece
Kat Niven (
Allison Paige), una clienta misteriosa con mucho dinero y aún más problemas.
Kat no es solo una compradora con gustos cuestionables: es la ex de Jake, una mujer obsesionada que no ha superado su ruptura del instituto. Bajo una falsa identidad, entra en la vida de Christa con un objetivo claro: recuperar a su “hombre ideal”, cueste lo que cueste… incluso asesinando a cualquiera que se interponga.
Thriller o parodia sin querer
La película es tan exagerada que cuesta tomársela en serio. Desde las muertes absurdas (una caída por las escaleras incluida) hasta las motivaciones imposibles, *Asesinato en rojo* no escapa de los clichés del género: la amiga que lo ve venir y acaba mal, el novio que no sospecha nada, y la psicópata con recursos ilimitados y cero disimulo.
El vestuario juega un papel central (la obsesión por el vestido rojo es literal), y aunque visualmente resulta llamativa, la trama se hunde entre decisiones ilógicas y escenas que parecen sacadas de un sketch cómico. Todo avanza a golpe de grito, música dramática y miradas de “voy a matarte” en pasillos de boutiques.
Una villana que se roba el show
Dentro del caos narrativo,
Allison Paige destaca con una interpretación pasada de rosca, pero consciente del tipo de película que está haciendo. Su personaje, Kat, es una mezcla de exnovia despechada, influencer de moda venida a menos y asesina sin remordimientos.
Tammin Sursok, por su parte, hace lo que puede con un personaje que pasa de ingenua a víctima total sin pausa. El resto del reparto cumple, pero todo gira alrededor del conflicto entre estas dos mujeres, y eso incluye escenas tan ridículas como memorables.
✅ Lo mejor:
- El vestuario y el tono visual están muy cuidados para ser un telefilm.
- La interpretación de Allison Paige, en modo “villana total”.
- Ideal para ver con amigos y comentar lo inverosímil de todo.
❌ Lo peor:
- Una historia absurda incluso para los estándares de Lifetime.
- Actuaciones sobreactuadas y diálogos de manual.
- Falta de tensión real: todo es previsible.
¿Merece la pena ver “Asesinato en rojo”?
Si te encantan los thrillers domésticos imposibles, con villanas memorables y giros que parecen salidos de un meme,
sí, te lo vas a pasar en grande. Pero si buscas tensión real o algo de credibilidad, esta no es tu película. *Asesinato en rojo* es puro exceso dramático de sobremesa: olvidable, sí… pero también muy divertida.
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