“Loli Tormenta” (Loli Tormenta, 2023) es una comedia dramática española dirigida por Agustí Villaronga que se estrenó en 2023, convirtiéndose en su última película antes de fallecer. Lejos del tono oscuro de títulos como “Pa Negre”, Villaronga nos deja aquí una historia más cálida, luminosa y cercana, con mucho corazón.
La protagonista es Lola —interpretada por una brillante Susi Sánchez—, una abuela con carácter que, tras la muerte repentina de su hija, se hace cargo de sus dos nietos: Edgar y Robert. Aunque no parece la persona más preparada para ejercer de tutora legal, los tres forman una familia improvisada llena de caos, ternura y momentos tan disparatados como entrañables.
Poco a poco, los niños descubren que su abuela empieza a tener olvidos preocupantes. Lola está desarrollando Alzheimer. Para evitar que los separen o que la ingresen en una residencia, deciden cuidarla en secreto. A escondidas del colegio, los vecinos y los servicios sociales, los chavales se organizan como pueden para protegerla y protegerse.
Ambientada en el extrarradio de Barcelona, Loli Tormenta combina humor, drama, realismo social y una mirada muy humana sobre la infancia, la enfermedad y lo que realmente significa ser familia.
Final explicado de "Loli Tormenta"
Con el paso de los días, el estado de Lola se va agravando. Ya no se trata solo de confundir nombres o fechas: hay episodios de desorientación, momentos de desconexión total, olvidos que ponen en peligro su día a día. Aun así, Edgar y Robert logran crear una especie de rutina que les permite mantener las apariencias y seguir adelante como si nada pasara.
Los dos niños, especialmente Edgar, maduran a toda velocidad. Se ven obligados a asumir responsabilidades que no les corresponden, a cuidar de su abuela como si fueran adultos, mientras lidian con sus propias emociones y su miedo a perder lo poco que les queda. Y, en ese proceso, se fortalecen como familia, se unen aún más, y aprenden a apoyarse mutuamente.
El final de Loli Tormenta no cae en el drama fácil ni en la lágrima forzada. En lugar de mostrar una resolución judicial o médica explícita, la película opta por cerrar con una sensación de esperanza. Aunque Lola ya no sea completamente consciente de lo que ocurre, su presencia sigue siendo fundamental para los niños: sigue siendo su refugio, su fuente de cariño, su “tormenta” imprevisible pero vital.
Con pocos recursos, pero con mucha imaginación, Edgar y Robert demuestran que cuidar no siempre implica hacerlo bien, pero sí hacerlo con amor.
Una despedida llena de vida
Más allá de la historia, Loli Tormenta es también el último regalo de Agustí Villaronga al cine. Una carta de amor a las mujeres que sostienen las familias con uñas y dientes, a los niños que crecen a base de cariño y rebeldía, y a esa mezcla de ternura y caos que, en el fondo, define cualquier hogar.
Lejos de sus películas más duras, Villaronga se despide con una obra sencilla pero emotiva, cargada de vida, con personajes que se caen y se levantan, que se pierden pero se buscan. Loli Tormenta es un homenaje al amor familiar en su forma más pura y honesta.
Una película que, como su protagonista, desarma con su torpeza, emociona con sus errores, y deja una huella por todo lo que dice sin necesidad de decirlo.
JustWatch¿Dónde verla online?
Comentarios (0)
No tenemos comentarios todavía en esta noticia ¿te animas?