Desayuno con Tessa (
Frühstück bei Tessa) es una de esas películas que llegan sin hacer ruido pero encajan como anillo al dedo en una tarde de manta, infusión caliente y ganas de desconectar. Rodada en la costa de Cornualles y con ese inconfundible aire de las adaptaciones de Rosamunde Pilcher, esta propuesta alemana de 90 minutos no pretende revolucionar nada, pero cumple con su cometido.
¿De qué va "Desayuno con Tessa"?
La trama gira en torno a
Tessa, una mujer independiente que regenta un Bed & Breakfast junto al mar. Su vida tranquila se ve sacudida cuando llegan
Carol y su hijo
David, forzados a mudarse allí tras una estafa que les dejó sin nada. El choque entre la autosuficiencia de Tessa y la altivez urbana de David desata tensiones... que no tardan en transformarse en otra cosa.
Lo mismo de siempre, pero con encanto
No vamos a engañarnos: el argumento es predecible, los giros se intuyen desde lejos y el desenlace no sorprende a nadie. Pero lo cierto es que
Desayuno con Tessa sabe mantenerse a flote gracias a su tono amable, sus escenarios de postal y un reparto que funciona. Marie von Reibnitz da vida a una Tessa creíble y cercana, mientras que Lucas Reiber logra aportar algo de humanidad a su papel de niño rico desubicado.
✅ Lo mejor:
- La interpretación de Marie von Reibnitz, que sostiene muchas escenas con naturalidad.
- La fotografía: Cornualles luce espectacular en cada plano.
- La atmósfera general: acogedora, sencilla y reconfortante.
❌ Lo peor:
- La falta de sorpresa en el argumento: todo se ve venir.
- Los personajes secundarios son meros decorados sin profundidad.
- No aporta nada nuevo al universo Pilcher ni al género romántico televisivo.
¿Es para ti?
- Ideal si: te gustan los dramas ligeros con toque romántico y escenarios bonitos.
- Evítala si: buscas una historia con giros impactantes o una narrativa arriesgada.
¿Merece la pena ver "Desayuno con Tessa"?
"Desayuno con Tessa" es una película sin pretensiones que cumple con lo que promete: ofrecer una historia sencilla, emotiva y agradable de ver. No pasá a la historia ni está hecha para quien busque emociones fuertes, pero para los fans del estilo Pilcher y del drama reconfortante, es una opción más que aceptable. Una taza de té en forma de película.
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