“Ocean's 8” (2018) es la continuación del universo de Ocean’s Eleven, pero esta vez con un equipo liderado por Debbie Ocean (Sandra Bullock), la hermana de Danny Ocean. Tras salir de prisión, Debbie reúne a un grupo de expertas en distintos ámbitos para llevar a cabo un golpe audaz: robar el Toussaint, un collar de Cartier valorado en 150 millones de dólares, en plena Gala del Met.
Con la ayuda de su mano derecha Lou (Cate Blanchett), la hacker Nine Ball (Rihanna), la diseñadora Rose Weil (Helena Bonham Carter), la joyera Amita (Mindy Kaling), la carterista Constance (Awkwafina), la traficante de bienes robados Tammy (Sarah Paulson) y la actriz Daphne Kluger (Anne Hathaway), el grupo ejecuta un plan que no solo implica el robo del collar, sino también una jugada maestra para incriminar a un enemigo personal de Debbie.
Final explicado de "Ocean's 8": ¿Logran salirse con la suya?
El golpe se desarrolla según lo planeado. Mientras Constance sustrae el collar en el baño de la gala y Amita lo desmonta en piezas más pequeñas, el equipo consigue reemplazar la joya por una réplica antes de que Cartier se dé cuenta. Tammy “encuentra” la copia, evitando que se desate el caos y permitiendo que el equipo escape con las auténticas piezas del Toussaint.
Sin embargo, lo mejor llega después: Debbie planta una de las piezas en el apartamento de su ex, Claude Becker (Richard Armitage), el hombre que la traicionó y la envió a la cárcel. Daphne Kluger, quien termina uniéndose al equipo tras darse cuenta del plan, se encarga de enviarle una foto incriminatoria al investigador John Frazier (James Corden), un viejo conocido de la familia Ocean.
Además, Debbie contrata a varias actrices para que vendan discretamente piezas del Toussaint, depositando el dinero en una cuenta a nombre de Becker. Con pruebas contundentes en su contra, Becker es arrestado, dejando el camino libre para que el equipo disfrute de su botín sin levantar sospechas.
El golpe secreto: un botín aún mayor
Mientras todo el mundo estaba distraído con el robo del Toussaint y la posterior investigación, Lou y The Amazing Yen (el acróbata de Ocean’s Eleven) aprovecharon el momento para reemplazar una colección de joyas reales expuestas en el Museo Metropolitano de Arte por réplicas fabricadas por Amita. Este golpe secundario resulta ser incluso más lucrativo que el collar de Cartier, multiplicando las ganancias de cada integrante del equipo.
¿Qué pasa con cada integrante del equipo?
Gracias al éxito del plan, cada una de las protagonistas se retira con una fortuna que les permite cumplir sus sueños:
Amita se marcha a París con un hombre que conoce en Tinder.
Rose Weil paga sus deudas y abre su propia tienda de moda.
Constance compra un enorme loft en Nueva York y se convierte en influencer de YouTube.
Tammy expande su negocio de tráfico de bienes robados.
Nine Ball abre un salón de billar.
Daphne Kluger, ahora aliada del equipo, se convierte en directora de cine.
Lou emprende un viaje en moto recorriendo carreteras escénicas.
Debbie Ocean, fiel al estilo de su hermano Danny, disfruta de un martini frente a su tumba, sabiendo que, de haber estado vivo, estaría orgulloso de ella.
Conclusión de "Ocean's 8"
Ocean’s 8 mantiene el espíritu de la saga Ocean’s, pero le da un giro fresco con un equipo femenino y un golpe lleno de elegancia y precisión. Su final cierra todas las tramas con éxito: las protagonistas logran su objetivo, incriminan a un culpable sin levantar sospechas y, como guinda del pastel, se llevan un botín aún más grande del que habían planeado.
La película deja abierta la puerta para posibles continuaciones, ya sea con Debbie liderando otro robo o reuniendo a un nuevo equipo con aún más sorpresas. Por ahora, el mensaje está claro: los Ocean siempre encuentran la manera de salirse con la suya.