Explicación del final de El Hobbit: La Desolación de Smaug
Explicación del final de El Hobbit: La Desolación de Smaug
Por JJ
| Publicado el 06/01/2025
¿De qué trata "El Hobbit: La desolación de Smaug"?
“El Hobbit: La desolación de Smaug” (The hobbit: The desolation of Smaug, 2013), dirigida por Peter Jackson, es la segunda entrega de la trilogía basada en la obra de J.R.R. Tolkien.
La película sigue a Thorin y su compañía en su misión para recuperar Erebor, el antiguo reino enano, del temible dragón Smaug. A lo largo del viaje, enfrentan a Orcos, elfos, arañas gigantes y otras amenazas mientras Bilbo, armado con el Anillo Único, empieza a descubrir su verdadera fuerza (y sus oscuros peligros).
El final nos deja al borde del abismo, con Smaug despertando de su letargo y dirigiéndose furioso hacia la ciudad de los hombres, Esgaroth, prometiendo una catástrofe inminente.
Final explicado de "El Hobbit: La desolación de Smaug": ¿Qué pasa con el dragón?
En el clímax de la película, Bilbo y los enanos logran entrar a Erebor y enfrentarse a Smaug en un desesperado intento por recuperar su hogar. Mientras Bilbo intenta distraer al dragón y recuperar la Arkenstone, la joya clave para unir a los enanos, el plan se complica. Smaug descubre sus intenciones y comienza a jugar con ellos como un gato con un ratón.
Desesperados, los enanos idean un plan para activar los antiguos hornos y forjar una trampa gigantesca de oro fundido. El plan resulta espectacular: consiguen crear una estatua dorada que colapsa sobre Smaug, cubriéndolo con metal ardiente. Sin embargo, su victoria es efímera. Smaug emerge, furioso y aún más decidido a desatar su venganza. En la última escena, el dragón vuela hacia Esgaroth mientras Bilbo, horrorizado, murmura: ”¿Qué hemos hecho?”.
La conexión entre Smaug y Esgaroth
La película introduce al personaje de Bard, un hombre de Esgaroth y descendiente del último gobernante de Dale, quien guarda el único arma capaz de derrotar a Smaug: una flecha negra. Esta conexión con el pasado se convierte en una esperanza para la ciudad, pero Bard es arrestado antes de poder actuar, dejando el destino de Esgaroth en el aire. El ataque de Smaug promete ser devastador, y todo apunta a que Bard y su familia tendrán un papel crucial en el desenlace.
¿Qué le pasa a Gandalf?
Mientras los enanos lidian con Smaug, Gandalf investiga Dol Guldur, el refugio del Necromante. Aquí, Gandalf confirma que el Necromante es en realidad Sauron, el Señor Oscuro que está reuniendo un ejército de Orcos liderado por Azog para marchar hacia Erebor. Gandalf intenta enfrentarse a Sauron, pero es capturado, dejando su destino incierto y estableciendo el escenario para un conflicto aún mayor.
Conclusión de "El Hobbit: La desolación de Smaug"
El final de El Hobbit: La desolación de Smaug deja a los espectadores en una tensa espera. Smaug, despierto y furioso, amenaza con arrasar Esgaroth, mientras que la amenaza de Sauron se hace más evidente. Bilbo y los enanos han desatado un desastre mayor en su lucha por recuperar su hogar, y el futuro parece sombrío para todos los involucrados. La película es un puente oscuro hacia la última entrega de la trilogía, preparando el terreno para una épica confrontación entre el bien y el mal.