Vampiros, asesinos y posesiones demoníacas convertidos en material para la comedia.
Cuando se habla de parodias cinematográficas de terror, casi todo el mundo piensa automáticamente en
Scary Movie. La saga creada por los hermanos Wayans marcó a toda una generación mezclando asesinos enmascarados, fantasmas, posesiones demoníacas y toneladas de humor absurdo.
Pero antes y después de Ghostface tropezando con un plátano hubo muchas otras películas que decidieron reírse de los tópicos del terror. Algunas se convirtieron en clásicos de culto. Otras fueron auténticas locuras que hoy casi nadie recuerda.
Con el estreno de la nueva entrega de Scary Movie este fin de semana, repasamos algunas de las parodias más divertidas, extrañas y delirantes que ha dado el género.
El Silencio de los borregos (1994)
Cuando la fiebre por El silencio de los corderos todavía dominaba Hollywood, el actor y director
Ezio Greggio decidió convertir uno de los thrillers más oscuros y prestigiosos de los noventa en una auténtica locura cómica.
El resultado fue una película que toma la estructura básica de la investigación de Clarice Starling y Hannibal Lecter para desmontarla mediante gags absurdos, personajes caricaturescos y situaciones completamente imposibles.
Lo más interesante es que la película funciona también como una fotografía de la época. Además de burlarse de El silencio de los corderos, encuentra tiempo para satirizar éxitos como Psicosis, Instinto Básico, El cabo del miedo o los thrillers eróticos que llenaban los videoclubs durante aquellos años.
Drácula: Un muerto muy contento y feliz (1995)
Después de reírse del western, de Star Wars y de los clásicos de Frankenstein,
Mel Brooks decidió apuntar hacia uno de los monstruos más legendarios del cine. Su versión del Conde Drácula sigue de cerca la adaptación dirigida por
Francis Ford Coppola pocos años antes, aunque sustituyendo el romanticismo gótico por una sucesión constante de bromas visuales y situaciones ridículas.
La gran estrella de la función es
Leslie Nielsen, que convierte al vampiro más famoso de la historia en un aristócrata tan torpe como encantador. A diferencia de muchas parodias de los noventa, la película mantiene bastante bien el paso del tiempo porque buena parte de su humor nace de los personajes y no únicamente de referencias pasajeras.
Reposeída (1990)
Pocas películas pueden presumir de reunir en pantalla a
Linda Blair y
Leslie Nielsen para reírse de una de las películas más aterradoras jamás realizadas. Eso es exactamente lo que propone
Reposeída, una parodia directa de
El Exorcista donde la propia Blair interpreta a una mujer que años después vuelve a sufrir una nueva posesión demoníaca.
La película aprovecha prácticamente todos los momentos icónicos del clásico de
William Friedkin para darles la vuelta mediante humor absurdo, programas televisivos ridículos y exorcismos completamente fuera de control. Puede que no alcance el nivel de otras grandes parodias de la época, pero sigue siendo una curiosidad muy divertida para cualquier aficionado al terror.
13 Asesinatos y Medio (1981)
Mucho antes de que existiera Scary Movie, alguien ya había entendido que los slashers estaban llenos de reglas absurdas. Student Bodies (aka
13 Asesinatos y Medio) se adelantó casi veinte años a la moda de las parodias modernas burlándose de asesinos enmascarados, adolescentes despistados y muertes imposibles cuando el género todavía vivía su edad dorada.
Vista hoy resulta sorprendente comprobar cuántas de las bromas que después popularizarían los hermanos Wayans ya estaban presentes aquí. La película juega constantemente con los clichés del cine de terror juvenil y demuestra que el género llevaba décadas siendo consciente de sus propias rarezas.
Me Parece que... Sé lo que Gritásteis el último Viernes 13 (2000)
El enorme éxito de Scary Movie provocó una auténtica avalancha de imitadores, pero pocos fueron tan representativos de aquella época como
Shriek. La película toma como objetivo principal a Scream y Sé lo que hicisteis el último verano, aunque termina disparando prácticamente contra cualquier fenómeno adolescente de finales de los noventa.
Entre sus referencias aparecen Matrix, American Pie, Dawson Crece y buena parte de la cultura popular del momento. El resultado es una cápsula del tiempo que permite entender perfectamente cómo era el cine comercial justo antes de la llegada del nuevo milenio.
Stan Helsing (2009)
Si Scary Movie se reía de películas concretas,
Stan Helsing decidió atacar directamente a los grandes iconos del terror. Su protagonista termina atrapado en una pequeña localidad donde empiezan a aparecer versiones grotescas y absurdas de personajes inspirados en Freddy Krueger, Jason Voorhees, Chucky, Leatherface o Pinhead.
La película nunca disfrutó de una gran acogida crítica, pero con el paso de los años ha desarrollado una pequeña comunidad de seguidores precisamente por su descaro. No intenta ser elegante ni inteligente: simplemente busca acumular el mayor número posible de bromas relacionadas con el terror moderno.
Brácula: Condemor 2 (1997)
Puede que no figure entre las grandes parodias del género, pero resulta imposible hablar de las spoof movies de terror sin mencionar esta curiosidad del cine español protagonizada por
Chiquito de la Calzada.
En esta secuela, el inolvidable Condemor se enfrenta nada menos que al mito de Drácula, llevando su humor absurdo y sus expresiones imposibles al terreno del terror gótico. Sí, la película tiene muchos problemas y ni siquiera sus mayores admiradores la considerarían una buena película.
Sin embargo, también representa una época muy concreta del cine español y el fenómeno de popularidad que llegó a alcanzar Chiquito durante los años noventa.
30 Noches de Actividad Paranormal con el Diablo adentro de la Chica del Dragón Tatuado (2013)
Si alguna vez te has preguntado qué ocurriría si alguien metiera en una batidora Paranormal Activity, Millennium: Los hombres que no amaban a las mujeres, Posesión Infernal, Mamá, Sinister y media cartelera de terror de principios de los 2010, la respuesta es esta película. Solo el título ya deja claro que aquí la sutileza no era una prioridad.
La trama sigue la estructura de las películas de metraje encontrado que estaban de moda en aquel momento, pero aprovecha cualquier oportunidad para introducir referencias absurdas a otros éxitos recientes. El resultado es una comedia completamente desmadrada que fue destrozada por la crítica, aunque también sirve como una curiosa cápsula del tiempo de una época en la que Hollywood parecía incapaz de estrenar una película de terror sin que apareciera una parodia pocos meses después.
Híncame el Diente (2010)
El fenómeno de
Crepúsculo fue tan gigantesco que tarde o temprano tenía que acabar convertido en una parodia. Eso fue exactamente lo que ocurrió con
Híncame el Diente, una comedia que toma la historia de Bella y Edward para transformarla en una sucesión constante de bromas, referencias absurdas y situaciones cada vez más disparatadas.
La película no se limita a reírse de los vampiros románticos creados por Stephenie Meyer. También aprovecha para lanzar dardos contra otros fenómenos juveniles de finales de los 2000, convirtiéndose en una especie de fotografía humorística de aquella época.
No alcanzó la popularidad de otras spoof movies más conocidas, pero sigue siendo uno de los ejemplos más representativos de la fiebre por parodiar cualquier éxito cinematográfico que dominó Hollywood durante aquellos años.
daninudo
#1
El de Chiquito es bizarro con sus películas y Diego Arrocet lo acompañaba
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