Buster Keaton ha vuelto a hacerlo, como en casi cada película suya que veo: ha logrado sorprenderme otra vez. Me parece increíble lo de este hombre.
Y de nuevo, ha sido totalmente inesperado. Tenemos aquí la historia de un joven que va a conocer a su padre, al que no ve desde muy niño, el cual es capitán de un barco de vapor. Dicho padre espera a un hombre hecho y derecho, y se encuentra a un chaval, acostumbrado a las comodidades de la ciudad y sin muchas ganas ni de trabajar, ni de aprender a hacerlo.
Buena parte de la peli son los típicos sketches divertidos, la rivalidad entre su padre y el hombre rico de la ciudad, que tiene un enorme barco de vapor y pretende echarlo del negocio, la chica que le gusta a nuestro protagonista, que es precisamente la hija del rival de su padre... en fin, bastantes momentos cómicos, pero de un nivel normalito.
Y es entonces cuando empieza el huracán. Y la película da un vuelco que te deja con la boca abierta. Que en 1928 hubiera unos efectos especiales del nivel que se ven en esta película, me parece totalmente impresionante. Poder recrear una gran tormenta seguida de un verdadero huracán, capaz de llevarse todo a su paso, dando lugar a escenas tanto divertidas como casi escalofriantes...
Yo, la verdad, me tengo que quitar el sobrero de nuevo ante lo que este genio fue capaz de lograr en su época. Otra película que considero digna de verse una y otra vez.
TANO
8
Buster Keaton ha vuelto a hacerlo, como en casi cada película suya que veo: ha logrado sorprenderme otra vez. Me parece increíble lo de este hombre.
Y de nuevo, ha sido totalmente inesperado. Tenemos aquí la historia de un joven que va a conocer a su padre, al que no ve desde muy niño, el cual es capitán de un barco de vapor. Dicho padre espera a un hombre hecho y derecho, y se encuentra a un chaval, acostumbrado a las comodidades de la ciudad y sin muchas ganas ni de trabajar, ni de aprender a hacerlo.
Buena parte de la peli son los típicos sketches divertidos, la rivalidad entre su padre y el hombre rico de la ciudad, que tiene un enorme barco de vapor y pretende echarlo del negocio, la chica que le gusta a nuestro protagonista, que es precisamente la hija del rival de su padre... en fin, bastantes momentos cómicos, pero de un nivel normalito.
Y es entonces cuando empieza el huracán. Y la película da un vuelco que te deja con la boca abierta. Que en 1928 hubiera unos efectos especiales del nivel que se ven en esta película, me parece totalmente impresionante. Poder recrear una gran tormenta seguida de un verdadero huracán, capaz de llevarse todo a su paso, dando lugar a escenas tanto divertidas como casi escalofriantes...
Yo, la verdad, me tengo que quitar el sobrero de nuevo ante lo que este genio fue capaz de lograr en su época. Otra película que considero digna de verse una y otra vez.
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