Entré a verla con la idea de que contaba una historia real bastante conocida, y eso ya te coloca en otra predisposición. No es una ficción cualquiera, sino un retrato de gente que existe y que vive al límite por pura pasión.
La película se mueve en un entorno muy cerrado, casi íntimo, donde un grupo comparte una afición extrema que lo condiciona todo. Entre ellos se percibe compañerismo, sueños y también ese punto de inconsciencia que acompaña a quien vive al borde. La sensación de riesgo está siempre ahí, flotando.
Visualmente es muy potente. Hay imágenes que lucen muchísimo y que en pantalla grande se disfrutan más. La estructura cercana al documental le sienta bien, porque permite seguir a los personajes con naturalidad y sin excesos dramáticos. Todo fluye con una tensión bastante bien medida y con interpretaciones que se sienten sinceras.
Más que por la historia en sí, la peli funciona por lo que transmite. Habla de perseguir lo que te hace sentir vivo, de la amistad, del miedo y de ese equilibrio raro entre felicidad y peligro. Termina siendo casi un homenaje a quienes viven así.
Me pareció bastante interesante. De esas que merece la pena ver sin prisas y dejar que te lleve.
Me acerqué a la película después de conocer la novela y la verdad es que me sorprendió lo bien que trasladan su esencia. Se nota que la historia nace desde algo muy personal y delicado, y eso le da una sensibilidad especial que no se pierde en la adaptación. El guion consigue resumir todo sin que parezca atropellado, dejando espacio para momentos duros pero también para otros más cálidos que te dejan buen sabor al terminar. Además, la forma de mostrar Roma, sobre todo Trastevere, es preciosa, casi como si cada escena fuese una foto cuidada al detalle.
Es una historia que habla de la vida, de las personas que elegimos tener cerca cuando todo se complica, y lo hace de manera sencilla pero muy emotiva.
Críticas: 3
2Fear
6
No es una película que vaya buscando agradar a todo el mundo ni seguir fórmulas fáciles. Más bien se centra en transmitir sensaciones y en mostrar una amistad puesta al límite en un entorno de riesgo y libertad constante.
Lo que más destaca es cómo te mete dentro de la experiencia, casi como si estuvieras allí. A ratos se siente muy cercana al documental, con una fotografía muy cuidada y unos paisajes que lucen muchísimo. Es de esas que ganan mucho en pantalla grande, porque visualmente tiene bastante fuerza y un estilo propio.
La historia en sí no es especialmente compleja, pero tampoco parece que lo necesite. Funciona más por lo que te hace sentir que por lo que cuenta. El director maneja bien ese equilibrio entre tensión y emoción, y el conjunto resulta bastante envolvente.
A mí me dejó buen sabor de boca. No es perfecta, pero se disfruta si entras en su propuesta y te dejas llevar. Recomendable.
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