No es la primera película que veo del señor Cüneyt Arkin, actor bastante famoso en Turquía y bien conocido por hacer “versiones turcas de películas estadounidenses”. En esta ocasión, “”se supone”” que estamos ante la versión turca de Mad Max, y digo “”se supone”” porque el prota va vestido a lo Mad Max… y ahí acaban las similitudes entre las dos películas. Toma ya.
Tenemos a un mercenario que es contratado por unos mafiosos para que rescaten – secuestren (no queda muy claro) a un científico. En esta ocasión, nuestro protagonista contará con la ayuda de dos estimados amigos suyos: un ligón empedernido, y una chica cuyas cualidad más importante es que siempre lleva la ropa más corta y apretada posible, enseñando todo lo que puede en todo momento. A los turcos les gustaba ver carne (y a quién no), es lo que hay. Bueno, tambien saben luchar ambos compañeros, y usar armas. Un pequeño ejército de tres, vaya.
Cualquier que haya visto una de estas pelis sabe lo que le espera: son malas a rabiar. Pero en eso recae su encanto, y es que son tan malas y tan falsas, que te lo pasas genial. Y hay que decir que esta, mira tú por donde, no me ha parecido tan tan mala, es indudablemente entretenida, con toneladas de acción y tortas. Con un presupuesto ínfimo, las mismas localizaciones de cada película donde sale este hombre, 200 tiros por minuto, pero oye, yo me lo he pasado bien viéndola y me he reído un buen rato.
Mala es, sin duda, pero no puedo suspenderla.
TANO
5
No es la primera película que veo del señor Cüneyt Arkin, actor bastante famoso en Turquía y bien conocido por hacer “versiones turcas de películas estadounidenses”. En esta ocasión, “”se supone”” que estamos ante la versión turca de Mad Max, y digo “”se supone”” porque el prota va vestido a lo Mad Max… y ahí acaban las similitudes entre las dos películas. Toma ya.
Tenemos a un mercenario que es contratado por unos mafiosos para que rescaten – secuestren (no queda muy claro) a un científico. En esta ocasión, nuestro protagonista contará con la ayuda de dos estimados amigos suyos: un ligón empedernido, y una chica cuyas cualidad más importante es que siempre lleva la ropa más corta y apretada posible, enseñando todo lo que puede en todo momento. A los turcos les gustaba ver carne (y a quién no), es lo que hay. Bueno, tambien saben luchar ambos compañeros, y usar armas. Un pequeño ejército de tres, vaya.
Cualquier que haya visto una de estas pelis sabe lo que le espera: son malas a rabiar. Pero en eso recae su encanto, y es que son tan malas y tan falsas, que te lo pasas genial. Y hay que decir que esta, mira tú por donde, no me ha parecido tan tan mala, es indudablemente entretenida, con toneladas de acción y tortas. Con un presupuesto ínfimo, las mismas localizaciones de cada película donde sale este hombre, 200 tiros por minuto, pero oye, yo me lo he pasado bien viéndola y me he reído un buen rato.
Mala es, sin duda, pero no puedo suspenderla.
Me gusta (0) Reportar