|
|
No es una peli que te atrape en los primeros minutos, más bien al contrario, arranca despacio y tienes que tener un poco de paciencia porque se toma su tiempo para presentarte a los personajes y su rutina.
La parte ambientada en otra época es mucho más interesante y tiene bastante más vida que lo que pasa en el presente, que a ratos se siente algo plano. Aun así, cuando la historia se mete de lleno en el pasado, todo cobra más fuerza y resulta bastante envolvente, sobre todo por cómo muestra la vida cotidiana y el ambiente artístico que empieza a respirar en la ciudad. Me gustó esa mezcla entre lo normal del día a día y el nacimiento de algo grande sin necesidad de hacerlo épico.
Hay un momento clave que conecta ambas líneas y ahí la película gana bastante, como si todo encajara de golpe. No es perfecta ni ágil, pero deja buena sensación y sales con ganas de mirar el arte con otros ojos.
Críticas: 2
Joven
7
Más que hablar del mañana, la peli en realidad te lleva hacia atrás para entenderlo todo mejor. Todo arranca cuando unos familiares que casi ni se conocen se ven obligados a reunirse por un asunto pendiente de hace décadas, y al entrar en una casa que parece congelada en el tiempo empiezan a remover recuerdos que no sabían ni que existían. Entre objetos olvidados y pequeños detalles van reconstruyendo poco a poco una historia antigua que termina conectando con ellos más de lo que imaginaban.
Lo interesante no es tanto el misterio en sí, sino cómo muestra que para saber quiénes somos hay que mirar lo que vino antes. En un mundo donde todo es rápido y superficial, la película apuesta por frenar y escuchar esas voces del pasado que todavía tienen algo que decir. No es ruidosa ni espectacular, pero deja una sensación bastante íntima y te hace pensar en la importancia de los lazos y de esas decisiones que, sin darnos cuenta, siguen influyendo generaciones después.
Me gusta (0) Reportar