|
|
Me pareció una peli muy emotiva y hecha con mucho cariño. La historia sigue a dos hermanos junto a su padre recorriendo Lagos, y en ese viaje van saliendo recuerdos, ausencias y todo lo que pesa cuando una familia intenta seguir adelante. Al mismo tiempo, la cinta no idealiza la ciudad y muestra un contexto duro, con presencia militar y una tensión constante de fondo. Visualmente es preciosa, muy cuidada, y las interpretaciones se sienten naturales, nada forzadas. Se nota mucho el trabajo en la ambientación de los años 90 y cómo todo encaja para hablar de la memoria, del vínculo entre padres e hijos y de estar ahí cuando hace falta. A mí me llegó bastante y se me pasó volando. Cuando esté disponible en MUBI, merece mucho la pena darle una oportunidad.
Críticas: 2
Cinemaniatico
8
La cinta se sitúa en un Lagos de 1993 muy concreto, pero lo que cuenta es bastante más universal: un padre y sus dos hijos pasando un solo día juntos, casi como si el tiempo se hubiese detenido para darles una última oportunidad de mirarse de verdad. Todo es muy contenido, muy de gestos pequeños y frases que parecen simples pero pesan mucho más de lo que dicen.
La cámara se pega a los rostros, a los silencios incómodos, a esa sensación de cariño mal expresado que flota todo el rato, mientras la ciudad alrededor vibra entre caos, ruido y tensión política. Hay una tristeza que se va colando poco a poco, sin subrayados, como un recuerdo que sabes que acabará doliendo cuando lo mires con distancia.
No es una película de grandes giros, sino de miradas, de ausencias, de lo que un padre no supo decir a tiempo y de cómo los hijos intentan entenderlo. Se siente muy personal, casi como un recuerdo reconstruido con cuidado, y aunque sabes hacia dónde va, te atrapa por la honestidad con la que te lleva hasta ahí.
Me gusta (0) Reportar