Das Traumschiff vuelve a lo grande con un episodio que nos lleva a las soleadas Bahamas, con la fórmula de siempre: un poco de drama, romance, y un montón de gente guapa paseando por el barco. En esta ocasión, nos encontramos con historias que no nos sorprenden demasiado, pero que siguen siendo lo suficientemente entretenidas para los fieles seguidores de la serie. Una madre que no aprueba la relación de su hijo, amores perdidos, secretos del pasado… todo bastante predecible, pero servido con esa capa de glamour que caracteriza a Das Traumschiff. Si ya has visto algún episodio antes, sabes exactamente lo que te espera.
Pero, y aquí viene lo bueno, el verdadero aliciente son los dos actores principales, Uwe Ochsenknecht y Armin Rohde, quienes se sienten cómodos en sus papeles y parecen disfrutar de cada escena. Eso da un toque especial al episodio, porque, aunque las tramas no sean nada del otro mundo, ver a estos dos en acción siempre es un placer. En cuanto a la historia, aunque no reinventa nada, es lo suficientemente ágil como para que no te aburras en ningún momento. Es cierto que no es el episodio más innovador de la serie, pero cumple su función: una historia ligera, fácil de ver y con ese toque de “final feliz” que siempre caracteriza a la serie. No esperes sorpresas, pero si eres fan del Traumschiff, disfrutarás del viaje.
LaMari
5
Das Traumschiff vuelve a lo grande con un episodio que nos lleva a las soleadas Bahamas, con la fórmula de siempre: un poco de drama, romance, y un montón de gente guapa paseando por el barco. En esta ocasión, nos encontramos con historias que no nos sorprenden demasiado, pero que siguen siendo lo suficientemente entretenidas para los fieles seguidores de la serie. Una madre que no aprueba la relación de su hijo, amores perdidos, secretos del pasado… todo bastante predecible, pero servido con esa capa de glamour que caracteriza a Das Traumschiff. Si ya has visto algún episodio antes, sabes exactamente lo que te espera.
Pero, y aquí viene lo bueno, el verdadero aliciente son los dos actores principales, Uwe Ochsenknecht y Armin Rohde, quienes se sienten cómodos en sus papeles y parecen disfrutar de cada escena. Eso da un toque especial al episodio, porque, aunque las tramas no sean nada del otro mundo, ver a estos dos en acción siempre es un placer. En cuanto a la historia, aunque no reinventa nada, es lo suficientemente ágil como para que no te aburras en ningún momento. Es cierto que no es el episodio más innovador de la serie, pero cumple su función: una historia ligera, fácil de ver y con ese toque de “final feliz” que siempre caracteriza a la serie. No esperes sorpresas, pero si eres fan del Traumschiff, disfrutarás del viaje.
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