“Siempre Contigo“ nos cuenta la historia de Wanda (Edie Falco), una mujer que vive para cuidar a los demás, ya sea a sus hijos, su madre o sus parejas. Siempre está ahí, dispuesta a solucionarles la vida, pero, mientras lo hace, se olvida de la suya propia. La película nos invita a reflexionar sobre un tema universal: ¿dónde está el límite entre ser un apoyo para los demás y perderse a uno mismo en el proceso? Wanda está tan ocupada siendo la heroína de todos que ni siquiera se da cuenta de cómo sus esfuerzos están destruyendo su propia felicidad.
Lo que más me gusta de la peli es cómo retrata las relaciones familiares con una honestidad brutal. Wanda es ese tipo de persona que siempre dice “aquí estoy“ cuando alguien necesita algo, pero a medida que avanza la historia, vamos viendo cómo esa constante urgencia por resolverlo todo para los demás la va vaciando poco a poco. Falco está increíble en el papel, mostrando esa desconexión emocional que tiene su personaje, que no sabe lo que quiere hasta que la película la obliga a enfrentarse a ello. Además, las situaciones cotidianas con sus hijos y su madre, aunque sean complicadas, nos resultan muy cercanas y reales.
Es un filme que toca esos temas difíciles de la vida con un toque muy humano y cercano. El guion tiene diálogos muy naturales y personajes que parecen sacados de nuestra propia realidad. Wanda se va dando cuenta de que, por más que ayude a los demás, ella misma necesita encontrar un espacio para ser ella. “Siempre Contigo“ es una película sencilla, pero con mucha profundidad, que nos hace pensar sobre ese equilibrio tan difícil entre ser solidarios y no perderse a uno mismo.
descarado
7
“Siempre Contigo“ nos cuenta la historia de Wanda (Edie Falco), una mujer que vive para cuidar a los demás, ya sea a sus hijos, su madre o sus parejas. Siempre está ahí, dispuesta a solucionarles la vida, pero, mientras lo hace, se olvida de la suya propia. La película nos invita a reflexionar sobre un tema universal: ¿dónde está el límite entre ser un apoyo para los demás y perderse a uno mismo en el proceso? Wanda está tan ocupada siendo la heroína de todos que ni siquiera se da cuenta de cómo sus esfuerzos están destruyendo su propia felicidad.
Lo que más me gusta de la peli es cómo retrata las relaciones familiares con una honestidad brutal. Wanda es ese tipo de persona que siempre dice “aquí estoy“ cuando alguien necesita algo, pero a medida que avanza la historia, vamos viendo cómo esa constante urgencia por resolverlo todo para los demás la va vaciando poco a poco. Falco está increíble en el papel, mostrando esa desconexión emocional que tiene su personaje, que no sabe lo que quiere hasta que la película la obliga a enfrentarse a ello. Además, las situaciones cotidianas con sus hijos y su madre, aunque sean complicadas, nos resultan muy cercanas y reales.
Es un filme que toca esos temas difíciles de la vida con un toque muy humano y cercano. El guion tiene diálogos muy naturales y personajes que parecen sacados de nuestra propia realidad. Wanda se va dando cuenta de que, por más que ayude a los demás, ella misma necesita encontrar un espacio para ser ella. “Siempre Contigo“ es una película sencilla, pero con mucha profundidad, que nos hace pensar sobre ese equilibrio tan difícil entre ser solidarios y no perderse a uno mismo.
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