Cobweb es una obra tan fascinante como imperfecta.
La película de Kim Jee-woon mezcla sátira, metacine y homenaje al cine clásico coreano, atrapando al espectador en una espiral de caos creativo dentro de un rodaje ficticio donde la realidad y la ficción se contaminan mutuamente. La propuesta es arriesgada, visualmente brillante por momentos y cargada de un humor negro muy coreano, pero también peca de cierto desequilibrio tonal y de alargarse más de lo necesario.
La reflexión sobre el arte, la censura y el ego del director funciona, aunque a veces se impone la caricatura sobre el drama. Song Kang-ho, como es habitual, sostiene la película con una actuación magnética, pero ni siquiera su carisma logra redondear por completo una cinta que, si bien no alcanza la genialidad que insinúa, se disfruta por su originalidad, su ambición formal y su amor evidente por el cine.
Una rareza estimulante que merece verse, aunque solo sea por su osadía.
TheCrow
6
Cobweb es una obra tan fascinante como imperfecta.
La película de Kim Jee-woon mezcla sátira, metacine y homenaje al cine clásico coreano, atrapando al espectador en una espiral de caos creativo dentro de un rodaje ficticio donde la realidad y la ficción se contaminan mutuamente. La propuesta es arriesgada, visualmente brillante por momentos y cargada de un humor negro muy coreano, pero también peca de cierto desequilibrio tonal y de alargarse más de lo necesario.
La reflexión sobre el arte, la censura y el ego del director funciona, aunque a veces se impone la caricatura sobre el drama. Song Kang-ho, como es habitual, sostiene la película con una actuación magnética, pero ni siquiera su carisma logra redondear por completo una cinta que, si bien no alcanza la genialidad que insinúa, se disfruta por su originalidad, su ambición formal y su amor evidente por el cine.
Una rareza estimulante que merece verse, aunque solo sea por su osadía.
Mi nota: ***
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