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Un buñuelo a la altura de sus personajes metalpacos, cuya ralea me viene dando vergüenza ajena desde hace años, con su cornamenta, personalidad abobada que obedecen a su credo que es ya conocido pose de tipo duro que saca la cornamenta y es incapaz de cortarse el pelo y que a su vez están deseosos de ligarse a la zagala más pijilla para estar con ella toda la vida y no separarse de ella jamás, porque todo lo hacen juntos. La película hace especial hincapié en las fantasías de los delineantes de querer tocar en un estadio sin tener entre manos grandes canciones compuestas, todo el día con la cornamenta sin argumento en la boca creyéndose los amos del cotarro. En fin, la peli plamas genialmente lo que son los heavys, pero como ellos, la película es hueca y aburrida.
Una película que parece hecha por heavys y para heavys (porque si no estás en el mundillo, no vas a entender ciertas referencias y chistes, claramente), y que la verdad, me ha resultado bastante divertida por la mezcla de humor absurdo y tonto que tiene.
Da gusto ver una película sobre heavys donde al menos, los protagonistas dan el pego como lo que son, y muestra algo -no mucho, pero algo es algo- del mundillo, aunque en su mayor parte sea en plan parodia. Ganas tengo de una película seria sobre este género que tanto amo.
Tiene buenas actuaciones, momentos geniales y algo de buena música, que me parece clave para películas así.
Críticas: 3
Miguel Arkangel
6
Symphonic Post-Apocalyptic Reindeer-Grinding Christ-Abusing Extreme War Pagan Fennoscandian Metal.
Heavy Trip utiliza la comedia absurda para contarnos una historia clásica de superación, al mismo tiempo que usa los símbolos de la subcultura del metal. Abraza lo ridículo sin caer en la parodia barata, desde la creación de un logo de banda ilegible hasta el origen de su sonido (el ruido de una trituradora de carne atascada). El seco humor finlandés encaja perfectamente con la historia de unos inadaptados que, en su búsqueda por tocar en un festival en Noruega, terminan involucrados en conflictos, robos de tumbas y persecuciones vikingas que desafían toda lógica.
Lo que diferencia a Heavy Trip de otras comedias es que no se burla de sus protagonistas por ser metaleros, sino que utiliza los clichés del género para crear situaciones de un contraste cómico frente a la pacífica vida rural, destacando la camaradería de los marginados. Y es que no hay nada más “metal“ que ser fiel a uno mismo, incluso si eso implica cruzar la frontera con un ataúd en el techo.
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