Se rodaron 10 horas de metraje, y el montaje de la película, previsto para durar una semana, acabó llevando 11 semanas.
La película se iba a estrenar en la BBC 1 el 26 de diciembre, el Boxing Day, en horario de máxima audiencia. Parece que nadie tuvo en cuenta dos detallitos: uno, que la que emitía en color era la BBC 2 y dos, que a finales de 1967 poca gente tenía tele en color en el Reino Unido: solo se emitía en color desde julio del mismo año. Es que ni eso funcionó, hulio.
Se rodó una escena con el grupo Traffic tocando su éxito “Here We Go Down The Mulberry Bush“ que se descartó del montaje final.
Todas las escenas en estudio (la carrera, “I Am The Walrus“…) se rodaron en un aeródromo alquilado a la RAF y su hangar (todos los interiores) al no haber tiempo para preparar la logística que requería rodar en un estudio profesional.
Para la escena del tripi psicodélico (que debía tener imágenes con FX del autocar volando que no se pudieron realizar) se usaron secuencias descartadas de “¿Teléfono rojo?¡Volamos hacia Moscú!“, película en que el editor de “Magical Mystery Tour“ había trabajado. Cuando Kubrick se enteró le echó una buena regañina.
El vídeo musical de “The Fool on the Hill“ se rodó en un viaje relámpago a Niza donde solo fueron Paul McCartney, el roadie Mal Evans y un cámara. Llegaron de madrugada, le preguntaron a un taxista por un lugar en los aledaños que cumpliera X características, éste los llevó donde consideraba que las cumplía y rodaron el vídeo entero entre el amanecer y el mediodía casi como les iba saliendo.
No hubo cásting “per se“: los Beatles seleccionaron a los actores necesarios a través de revistas especializadas del sector actoral, juzgando por el perfil o incluso simplemente la foto. Algunos otros fue porque eran amiguetes de la banda.
Queriendo rodar unas escenas en la feria de un pueblo, intentando evitar entrar por la carretera general por discreción, el autocar se quedó atascado en un viejo puente, llamando la atención de los coches que iban detrás. Aquello se llenó de curiosos en poco tiempo, por supuestísimo. Los ánimos se caldearon y se filmaron las discusiones y disputas, pero se descartaron del montaje final. John Lennon montó en cólera y fruto de la frustración salió y arrancó las letras arcoiris de los lados del autocar, no se sabe aún si para desfogarse o porque creía sinceramente que eso ayudaría el autocar a avanzar al aligerar lastre o ganar espacio.
Al final se tuvo que salir dando marcha atrás durante casi un kilómetro. Se decidió suspender el rodaje allí para decepción de los fans locales que ya esperaban a los Beatles y pasar a otro sitio para de paso atender a periodistas de la BBC, co-productora de la peli.
La muerte de Brian Epstein aceleró el proyecto de mala manera: se consideraba que la mejor manera de mantener unida a la banda era empezar a la de ya. A los 5 días, Paul McCartney, al que el resto de la banda decidió ceder el liderazgo del proyecto (y por supuesto es el que se ha comido el marrón del desastre que quedó) decidió iniciarlo en dos semanas. Era demasiado, pero en 5 sí que se pudo.
Y ya se empezó mal: los primeros intérpretes, que incluían a McCartney y a los actores y extras, se encontraron con que aún estaban dando los últimos retoques a la decoración del autocar. Se sufrió un retraso de dos horas durante el cual se aprovechó para adquirir vestuario para parte del reparto. Luego, al final del día, hubo otro problema cuando los Beatles se pasaron de listos, se bajaron del autocar a la entrada del pueblo de destino para llegar de incógnito en coche y se encontraron a 400 fans esperándoles, enterad@s por completo de su plan.
El “guion“ de la película se conserva y es básicamente una hoja con apuntes de Paul McCartney (que es considerado el director de facto de la película) y un esquema circular. El resto se iba apuntando sobre la marcha y no sería un guion al uso.
La idea de ‘Macca’ a largo plazo era hacer una película al año que cubriera a nivel de promoción y beneficios la ausencia de conciertos y giras de los Beatles, por lo que el proyecto nació como película cinematográfica, aunque no se tardó mucho en decidir que funcionaría mejor como especial televisivo.
La idea de una tercera película de los Beatles empezó a tomar forma a inicios de 1967, cuando se encargó un guion al dramaturgo Joe Orton. El proyecto se llamó Up Against It y era de tema LGTBI. Al grupo no le interesó y se consideraron ideas como una adaptación de “El Señor de los Anillos”, u otra de “Los Tres mosqueteros”.
Finalmente fue haciendo filmaciones amateurs en unas vacaciones en Denver que Paul McCartney tuvo la idea de hacer una película basada en filmar sobre la marcha y empezó a pensar en el tema del autobús y el viaje surrealista.
Curiosidades: 12
bigladiesman
John Lennon soñó con un camarero sádico que servía espaguetis con una pala. Se lo comentó a Paul McCartney y éste le dijo que podía ser una buena escena.
Lennon también dirigió enteramente una escena donde un maromo perseguía a unas chicas en bikini alrededor de la piscina de un hotel, pero se descartó. Al final no le gustó nada la película, considerándola el vídeo doméstico más caro de la historia.
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