|
|
La verdad es que yo no suelo acercarme a pelis que etiquetan como “cristianas”, y de hecho ni siquiera tenía claro que esta fuera una hasta que lo leí por ahí, cosa que me dejó un poco descolocado. No entiendo muy bien esa manía de ponerle una etiqueta solo porque transmite valores humanos decentes o porque salen un par de escenas en una iglesia, como si eso ya la metiera en un cajón concreto.
El mensaje no es nada pesado ni moralista, y precisamente por eso creo que puede llegarle a cualquiera, tenga fe o no. Me sorprendió bastante ver críticas diciendo que era empalagosa o demasiado simple con ciertos temas sociales; a mí no me lo pareció en absoluto. La historia, que parte de una situación inesperada que conecta a personas muy distintas y acaba afectando a todo su entorno, me resultó sincera y emotiva, sin postureo.
Los personajes están mejor construidos de lo que parece a primera vista, cada uno con sus cargas y contradicciones, y las interpretaciones elevan todo, especialmente la del actor principal, que está enorme y consigue que muchas escenas se te queden clavadas.
Yo salí bastante tocado y, sinceramente, no entiendo qué es lo que algunos querían que fuera diferente.
Un marchante de arte llamado Ron Hall tiene que hacerse amigo de un peligroso mendigo para poder salvar su matrimonio.
-Película dramática basada en hechos reales estrenada en España en octubre del pasado año, una película que está protagonizada por Renée Zellweger, Jon Voight y Djimon Hounsou, que nos sitúa en un drama sobre los “sin techo” y de la gente que tiene mucho dinero, ambos mundos chocan convirtiéndose en una película un tanto conmovedora, con un mensaje positivo y alegre que nos hará pensar, aunque sea una historia algo lenta y la sobren unos cuantos minutos. La película tiene una sinopsis que no es acorde con lo que sucede en la película, ya que en ella vemos cómo una pareja rica que está teniendo problemas personales, se dispone la mujer a realizar una comunidad para los “sin techo”, ofreciéndoles ayuda en la comida sobre todo y que poco a poco nuestro protagonista Greg Kinnear va entablando una relación de amistad con Djimon Hounsou que es un mendigo, una película que es interesante de ver por cómo chocan dos mundos opuestos, la gente rica y la gente que vive en la calle y cómo puede hacer cambiar la mente de un rico para ayudar y preocuparse por un mendigo, una historia que tiene momentos conmovedores, tiernos, con mensajes positivos, también tristes como el cáncer y un movimiento a la fe, que se sostiene por las buenas actuaciones de los protagonistas, aunque si hubiera tenido 15-20 minutos menos y no hubiera sido tan lenta de contar, hubiera calado mucho más al espectador, pero ofrece un drama un tanto conmovedor, entretenido y decente de ver, donde la amistad y la humanidad son las claves en esta película, un drama no demasiado eficiente, pero que por lo menos te transmite lo que quiere transmitir.
Críticas: 3
cineparatodos
8
Aquí no hay explosiones, ni escenas subidas de tono, ni palabrotas cada dos frases, y sinceramente se agradece un montón; todo se sostiene con personajes bien llevados y diálogos que no te tratan como tonto. Tiene un aire espiritual, sí, pero nada de sermones ni doctrinas pesadas, simplemente una invitación a mirarnos un poco por dentro y dejar de esquivar lo que nos incomoda, intentando hacer algo útil por los demás desde el respeto y no desde la superioridad.
El tema de fondo va mucho de arreglar lo que tenemos roto, empezando por uno mismo, y eso está contado con bastante sensibilidad. Es una pequeña joya que, por culpa de una promoción casi inexistente, probablemente mucha gente ni llegará a descubrir, y es una pena enorme.
Me gusta (0) Reportar