Vi El Padrino II en el cine, con 13 años y recuerdo que me dormía y entre sueños y duermevelas recordaba que alguien hablaba italiano entre susurros. Aquello me pareció insoportable.
Cuando volví a ver la peli unos años después, y concretamente la parte que me hizo dormitar sentí una profunda vergüenza por mí mismo. Me resultó fascinante aquella parte, la recreación de aquella Little Italy, su colorido, la manera de conducirse y de vivir de aquellas gentes, su pobreza, sus diversiones y, cómo no, esa capacidad innata de los humanos de aprovecharse unos de otros.
Robert de Niro, desde luego, claro que sí... pero a mí quien me dejó turulato con su presencia, su majestad, su bronco pavorrealismo fue Don Fanucci, ese hombre de mediana edad a quien todos saludan con reverencia y temor, máximo exponente de la Mano Negra en la zona en la que hace y deshace a su antojo.
Sensacional recreación de Don Fanucci a cargo de Gastone Moschin, de quien casi nadie se acuerda.
Podría hablar horas del Padrino II pero me ha apetecido homenajear a este magnífico personaje y actor sin diluir mucho el mensaje
AlonsoPosadas
9
Vi El Padrino II en el cine, con 13 años y recuerdo que me dormía y entre sueños y duermevelas recordaba que alguien hablaba italiano entre susurros. Aquello me pareció insoportable.
Cuando volví a ver la peli unos años después, y concretamente la parte que me hizo dormitar sentí una profunda vergüenza por mí mismo. Me resultó fascinante aquella parte, la recreación de aquella Little Italy, su colorido, la manera de conducirse y de vivir de aquellas gentes, su pobreza, sus diversiones y, cómo no, esa capacidad innata de los humanos de aprovecharse unos de otros.
Robert de Niro, desde luego, claro que sí... pero a mí quien me dejó turulato con su presencia, su majestad, su bronco pavorrealismo fue Don Fanucci, ese hombre de mediana edad a quien todos saludan con reverencia y temor, máximo exponente de la Mano Negra en la zona en la que hace y deshace a su antojo.
Sensacional recreación de Don Fanucci a cargo de Gastone Moschin, de quien casi nadie se acuerda.
Podría hablar horas del Padrino II pero me ha apetecido homenajear a este magnífico personaje y actor sin diluir mucho el mensaje
Me gusta (2) Reportar