Edward G. Robinson y Boris Karloff, entre otros (¡menudo reparto!) protagonizan esta historia sobre la cara más oscura del periodismo: el vender más, aunque sea por encima de la dignidad y el respeto de las personas, sacando a relucir las vergüenzas de la gente para alimentar el morbo, sin pensar en las consecuencias. Estamos hablando de una película de 1931, que sigue igual de vigente hoy día, al mismo nivel o incluso peor.
Con muy buenas interpretaciones, en ocasiones quizá un poco exageradas, más cercanas al teatro que al cine, y con una historia sobrecogedora, de esas que no se olvidan, que consiguen dolerte incluso siendo ficción, algo que no consigue cualquier film, y lo coloca a un nivel superior con respecto a la mayoría.
Me ha parecido muy interesante, dura e incluso cruel, con uno de esos finales de pura tensión que te dejan la sensación de haber visto un producto realmente bueno.
TANO
8
Edward G. Robinson y Boris Karloff, entre otros (¡menudo reparto!) protagonizan esta historia sobre la cara más oscura del periodismo: el vender más, aunque sea por encima de la dignidad y el respeto de las personas, sacando a relucir las vergüenzas de la gente para alimentar el morbo, sin pensar en las consecuencias. Estamos hablando de una película de 1931, que sigue igual de vigente hoy día, al mismo nivel o incluso peor.
Con muy buenas interpretaciones, en ocasiones quizá un poco exageradas, más cercanas al teatro que al cine, y con una historia sobrecogedora, de esas que no se olvidan, que consiguen dolerte incluso siendo ficción, algo que no consigue cualquier film, y lo coloca a un nivel superior con respecto a la mayoría.
Me ha parecido muy interesante, dura e incluso cruel, con uno de esos finales de pura tensión que te dejan la sensación de haber visto un producto realmente bueno.
Me gusta (0) Reportar