Con claras influencias del neorrealismo italiano y el cine social latinoamericano, esta película de Hector Babenco es una historia sombría sobre los chicos de la calle de Sao Paulo, en particular sobre Pixote, un niño delincuente de 10 años, cuyo mundo es el abandono, la calle, la delincuencia y la cárcel.
Pixote y su pandilla: Lilica, un travesti de 17 años, Dito y Chico, tienen el crimen como única opción de supervivencia. No hay remedio, no hay esperanza. Una historia dickensiana que se vuelve una muy sórdida bajada a los infiernos. Las escenas finales son impactantes, tristes y, en última instancia, despiadadas.
Fernando Ramos da Silva, que interpretó a Pixote, en realidad era un joven delincuente callejero que sería asesinado en 1987 por la policía.
Miguel Arkangel
9
Con claras influencias del neorrealismo italiano y el cine social latinoamericano, esta película de Hector Babenco es una historia sombría sobre los chicos de la calle de Sao Paulo, en particular sobre Pixote, un niño delincuente de 10 años, cuyo mundo es el abandono, la calle, la delincuencia y la cárcel.
Pixote y su pandilla: Lilica, un travesti de 17 años, Dito y Chico, tienen el crimen como única opción de supervivencia. No hay remedio, no hay esperanza. Una historia dickensiana que se vuelve una muy sórdida bajada a los infiernos. Las escenas finales son impactantes, tristes y, en última instancia, despiadadas.
Fernando Ramos da Silva, que interpretó a Pixote, en realidad era un joven delincuente callejero que sería asesinado en 1987 por la policía.
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