Una de las cosas que más ha cuidado el equipo de la película ha sido no meterse en cuestiones de la actualidad con nombres concretos que fueran delicadas, no involucrar a personajes reales.
La película fue distribuída por Buena Vista. Para el espectador resultó chocante que la película se abriese con el famoso castillo (distintivo de las producciones de Disney) para luego dar paso a una historia sobre etarras.
Cuando la película se estrenó en San Sebastián hubo un grupo que, a la puerta del cine, amenazó de muerte al director, pero, una vez dentro de la sala, la gente aplaudía en la escena en la que moría un etarra. Estas dos reacciones reflejan el clima de tensión que se vive en el País Vasco.
La película sólo contó con un presupuesto de 57 millones de pesetas, modesto si tenemos en cuenta que el coste medio de una película española actual ronda los 220 millones de pesetas.
Eduard Bosch (director), ha conocido de primera mano las manifestaciones de corte independentista. Desde su posición de cineasta quería evitar la anestesia del público, de modo que decidió hacer un cortometraje que abordara el fenómeno etarra. Más tarde ese corto, titulado ¨El viaje de Arián¨, fue ampliado hasta dar forma a un largometraje. La responsable fue la actriz Silvia Munt, a la que ofrecieron un papel vagamente inspirado en el personaje de Idoia López Riaño. Ella animó al equipo para que hicieran el ¨largo¨.
Curiosidades: 7
sacerdote judas
La película es un largometraje de 35 mm. basado en el mediometraje de 16mm que rodó su director, Eduard Bosch cinco años antes.
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