|
|
Un drama, dicen, homosexual, en la que un artista tiene como inspiración a un mozo que va alejándose de él una vez conoce a una mujer de la cual se enamora. A mi juicio, tal cinta carece de interés, pues cuéntase de forma superficial sobre ritmo insípido lo cual hace que su visionado sea aburrida. De hecho no recuerdo ni dos escenas siquiera. Tened a bien no ver esta película de Dreyer.
Críticas: 2
Pedro Otero Serrano
9
MIKAEL. Deseo Del Corazón (Carl Theodor Dreyer, 26-09-1924) - * * * * *
“Revalorizada” en los últimos años por aquello de tratar de forma discreta una supuesta relación homosexual, lo cierto es que el tratamiento es tan, tan, discreto… que casi parece que se lo están inventando. Es decir, que lo podemos aceptar como una de las posibles lecturas… aunque, en cualquier caso, ese presunto tema no constituye lo mollar de la cinta. De lo que sí se trata, es de un inusual e incómodo apunte sobre la presencia de la ingratitud en el alma humana.
Segunda adaptación de la novela homónima de Herman Bang, publicada en 1904, nos habla del afecto de un afamado pintor por uno de sus modelos, con quien vive durante tiempo hasta la intrusión de una condesa, arruinada y buscona, que se entrometerá en su relación. Como fruto de la decepción sufrida, ante los consiguientes expolios de su modelo, el pintor se embarcará en la más ambiciosa de sus obras: Un lienzo gigante, con un hombre tumbado en las playas de Argelia, que vendrá a representar a la persona traicionada que, por tanto, lo ha perdido todo.
- “Ahora puedo morir en paz, porque he visto el verdadero amor” -. Estas son las palabras últimas que el pintor Zorel musita en su lecho de muerte, tras acabar ese cuadro, obra maestra que se convierte en testamento. En lo nuclear del tema andarían también las motivaciones extremas de la creación artística y el sentimiento de abandono, todo ello filmado muy a la manera de este maestro; despacito, con matices, sublimando los espantos con soterrada espiritualidad.
Me gusta (0) Reportar