Principia con la misteriosa luz que procede de una casa de muñecas. Esto nos introduce en una fiesta de nochevieja en la que pedirá refugio un perseguido de la justicia. Finalmente será delatado, y recluido durante mucho tiempo. Volverá enfadado.
Thriller con falso culpable, - con elementos vengativos que nos parece anticipan “El Cabo Del Terror” (1962) -, que queda supeditado a un melodrama de los tortuosos en el que el autor no sabe decidirse entre la denuncia social o el fervor romántico. Algunos detalles del guion resultan implausibles, y a cuenta del exceso de detalle en la trama pensamos que le sobra metraje. Ahora bien, nada de esto evita el vigor de la narración ni una cuidada fotografía en la que además podemos disfrutar de un teatro de títeres, chinos que levitan, simpáticos elefantes y voraces cocodrilos.
Pedro Otero Serrano
7
JUSTICIA CIEGA (Benjamin Christensen, 25-09-1916) - * * *
Principia con la misteriosa luz que procede de una casa de muñecas. Esto nos introduce en una fiesta de nochevieja en la que pedirá refugio un perseguido de la justicia. Finalmente será delatado, y recluido durante mucho tiempo. Volverá enfadado.
Thriller con falso culpable, - con elementos vengativos que nos parece anticipan “El Cabo Del Terror” (1962) -, que queda supeditado a un melodrama de los tortuosos en el que el autor no sabe decidirse entre la denuncia social o el fervor romántico. Algunos detalles del guion resultan implausibles, y a cuenta del exceso de detalle en la trama pensamos que le sobra metraje. Ahora bien, nada de esto evita el vigor de la narración ni una cuidada fotografía en la que además podemos disfrutar de un teatro de títeres, chinos que levitan, simpáticos elefantes y voraces cocodrilos.
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