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Me dio la sensación de estar viendo uno de esos western modestos que no aspiran a reinventar nada pero cumplen con lo que prometen: pasar el rato. Es una historia bastante clásica, con jugador con pasado dudoso, problemas legales y el típico intento de redención que lo obliga a moverse de un sitio a otro mientras intenta limpiar su nombre. Todo muy de manual, pero contado con ritmo y sin hacerse pesado.
La película no deja de ser bastante previsible, con romance, intriga sencilla y villanos más bien planos, aunque al menos mantiene el interés. Visualmente es agradable y se nota que está bien cuidada para su presupuesto, con ese colorido tan propio del western de la época que siempre suma. Se agradece también que no se alargue más de la cuenta y vaya directa al grano.
El reparto es irregular. El protagonista no termina de convencer como vaquero duro, aunque tiene carisma suficiente para sostener el papel. Otros secundarios funcionan mejor y le dan algo de vida al conjunto. En general es un western ligero, entretenido y sin grandes pretensiones: ideal para una tarde tranquila si te gusta el género, pero poco más.
Críticas: 2
MacKarra
6
La vi más que nada por el apartado visual, y ahí cumple bastante: se nota el mimo en el colorido y en los decorados, con ese aire clásico de western de estudio que siempre resulta agradable. El director sabía cómo sacar partido a lo que tenía y la película entra bien por los ojos incluso cuando el guion empieza a ponerse un poco raro. En ese sentido, es de esas cintas que lucen mejor de lo que realmente son.
La historia va dando giros sin parar y avanza con rapidez, pero a medida que suma sorpresas también se vuelve algo exagerada y difícil de tomar en serio. Aun así, mantiene el interés gracias al ritmo y a la relación entre los personajes principales, que funciona mejor que la propia trama. Eso sí, el protagonista tiene más pinta de estrella de cine impecable que de tipo duro del oeste, lo cual a veces saca un poco de la historia, aunque tiene su encanto.
El reparto es variado y deja momentos curiosos, con secundarios que aportan más personalidad de la esperada. También hay un toque musical y romántico que encaja dentro del tono ligero del conjunto. En general es un western entretenido y vistoso, ideal para ver sin esperar demasiado realismo ni profundidad. Se deja ver bien, pero no es de los que se quedan grabados.
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