Ficha Paris, Texas

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Críticas de Paris, Texas (6)




Mad Warrior

  • 11 Dec 2018

10



Todo es silencio. Cae el Sol en el desierto de Mojave, inmisericorde. De repente, un hombre emerge de la arena y el polvo, desaliñado, como un muerto vuelto a la vida. Emerge sin recuerdos, perdido en un trance de desorientación.
¿Por qué está allí?, ¿cómo llegó?, ¿hacia dónde va? Es un misterio. Pero el viaje continúa, siempre continúa, y con él nos vamos, en un peregrinaje de futuro incierto tras las propias huellas de la vida...

A mitad de los 80, Wim Wenders ya llevaba una carrera de más de una década a sus espaldas y era considerado uno de los mejores cineastas independientes del momento, gracias a obras tan aplaudidas como ¨En el Curso del Tiempo¨ o ¨El Amigo Americano¨. Tras la poco grata experiencia que le supuso el salto a Hollywood para dirigir ¨Hammett¨, periplo en los años 20 protagonizado por uno de los genios de la novela negra, bajo las órdenes de un posesivo Ford Coppola, y el León de Oro ganado por ¨El Estado de las Cosas¨, rodada en su Alemania natal, Wenders decidió volver a cruzar el charco para dar vida a la que sería una de sus obras maestras, fascinado por la belleza de EE.UU. en el curso de sus viajes.
Le entusiasmaba contar una historia en los paisajes americanos y sobre ellos, un concepto de ¨road movie¨ existencial que siguiese la estela y guardase la esencia de su Trilogía de Carretera (¨Alicia en las Ciudades¨/¨Falso Movimiento¨/¨En el Curso del Tiempo¨). En ello la ayudaría el actor y escritor Sam Shepard, cuya visión de un relato ubicado en la América profunda encajaba a la perfección; esta colaboración maduró en un guión en el que participó L.M. Kit Carson y, para darle la estética adecuada, Wenders se trajo a su director de fotografía Robby Müller, en lo que sería un rodaje de incertidumbre, por la falta de presupuesto y por un guión que se escribía al tiempo que se rodaba.

El tipo cruza el desierto hacia un destino que sólo él conoce, un paisaje tan desnudo como el protagonista de esta inquietante y extraña secuencia de apertura, poderosamente impregnada de un calor agobiante y que ofrece una paleta de sensaciones fuertes, sofocantes, provocando una sensación como de malestar y desaliento. Apenas se iniciado el viaje y el film ya nos arrastra al fondo de una imaginería hipnótica; este hombre que cae preso del calor será recogido por su hermano Walter, aunque su búsqueda será perpetua: la búsqueda de su hijo Hunter, al que abandonó cuatro años atrás, de su ex-mujer Jane, con quien comparte un pasado difuminado y violento, y lo más importante, de sí mismo.
Se llama Travis y, al igual que su homólogo de ¨Taxi Driver¨, es su locura y la proyección de sus fantasmas y miedos lo que conducen la trama. Sin embargo, el Travis de ¨Paris, Texas¨ es más bien un hombre atrapado en los propios demonios de su vida anterior, que decide iniciar un lento trabajo de autoconocimiento, para reconstruir los fragmentos de ésta; un camino marcado por la obsesión de remontarse a los orígenes (¨me acuerdo de por qué compré esa tierra […] pensé que fue allí donde yo empecé¨). Tras una poderosa media hora, la realidad se abalanza sobre Travis al reencontrarse con uno de esos fragmentos olvidados de su pasado, su hijo.

Este arco dominado por un drama de intensa sensibilidad y cercanía actúa de paréntesis entre los dos grandes viajes de la historia; la marcha prosigue a partir de que Travis se tropiece a un hombre que vocifera al Mundo, a la creación. Irrupción grotesca, casi surrealista, fantasmal presagio de que el periplo nunca termina (¨¡todos seréis devueltos a la tierra de la que nunca se vuelve!, ¡es una navegación hacia ningún sitio!¨), y en el que todos esos demonios que atan a Travis a su oscuro pasado serán finalmente liberados y vueltos a su espejo, pues sus demonios también son los de Jane, en la sobrecogedora secuencia de las cabinas (quizá la confesión más dramática y demoledora jamás rodada), con el fin de alcanzar la redención y quizá dar un paso adelante en su viaje de descubrimiento vital.
Mientras, nosotros actuando de testigos cómplices y mudos de unos Nastassja Kinski y Harry Dean Stanton (en el papel de su vida) que más que interpretar viven sus personajes con una fuerza y verosimilitud arrolladora, al igual que Dean Stockwell, Aurore Clément y el pequeño Hunter Carson. Más allá de ellos, otro personaje esencial, el profundo y majestuoso paisaje americano filmado en todos sus aspectos y facetas y cuya belleza es realzada por la fotografía del maestro Müller, lo que hace de ¨Paris, Texas¨ un ¨western¨ voluntariamente lento y contemplativo, donde nada falta: el horizonte en la distancia, la línea derecha erigida en línea de fuga al infinito, la tormenta, el viento, el Sol, los cielos, la arena, todo multiplicado en planos que tratan de sumergir al espectador en un universo intemporal.

Trágica, hermosa y cruda, violenta y perturbadora de un modo único, adornada con la fascinante música de Ry Cooder, el montaje de Peter Przygodda, denso y casi sobrenatural por su sencillez, unos diálogos que no dejan de evocar el origen y el eterno viaje de la vida y la profundidad y sencillez dramática que logra imprimir Wenders.
Al final, Travis continúa en su coche, con la línea roja del horizonte frente a él. ¿Se prepara para seguir explorando en su infierno personal? Sea como sea, la búsqueda de la propia identidad no acaba; en la vida nunca terminamos de encontrarnos a nosotros mismos, por lo que es necesario seguir buscando...



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19deMayo

  • 21 Jul 2016

8


Incomparable en el aspecto visual, con los distintos paisajes haciéndose eco de las emociones de sus personajes. Sobre todo las tomas en el desolador desierto, de una belleza sublime. Es esta primera parte del film la que quizás se hace un poco larga (estoy pensando mas que nada en la historia con los Henderson) pero la segunda compensa con creces. Los dos monólogos finales de Stanton y Kinski son arrolladores y contrastan todavía más por el tono reflexivo y el silencio imperante que los precede durante tantos minutos.



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Violet

  • 23 Apr 2014

5


Vi esta película porque me la recomendaron.
Tiene una trama sencilla, interesante...Pero la película se hace demasiado larga para lo sencilla que es. No entiendo muy bien por qué, quizá el director quería ser original. Lo cierto es que los actores no estuvieron mal, pero a mí particularmente no sé por qué no me llegaron.
Soy consciente de que es una película incluso para los estudiosos del cine, por lo que hay que verla, pero particularmente no me gusta demasiado. Por ello le pongo un 5 a la película de manera global, pero desde el punto de vista del entretenimiento e ¨involucración emocional¨ en la trama, le pondría menos.



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pipochoco

  • 31 Jul 2013

7


Muy interesante film con una fotografia y una banda sonora realmente impecable. Actuaciones geniales que rozan el minimalismo y una historia mas que conmovedora. El ritmo puede llegar a parecer algo lento porque lo que se puede hacer dificil de digerir para algunos, sin embargo es una obra recomendable de ver en algun momento



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thirstyforblood

  • 27 Dec 2010

10


Quizás la película ideal para iniciarse en Wim Wenders, ya que es una de sus obras más comerciales, pero de muy buen nivel. Combina una fotografía muy artística, una excelente banda sonora en guitarra acústica (Ry Cooder) y una historia conmovedora y sincera.
De una belleza visual única, rompe con los esquemas y te alucina en un mundo de sentimientos y congojas. Muy bien hecha



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thebaduel20

  • 14 Aug 2010

6


una película que tiene una historia buena, pero simple que muestra a Texas como un lugar hermoso, aunque me parecio muy debil el argumento



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Críticas: 6


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