Ficha El Hundimiento

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Críticas de El Hundimiento (16)




mahotsukai

  • 29 Jan 2026

10



Obra maestra del cine alemán acerca de los últimos días de Adolf Hitler y el Tercer Reich, dirigida por Oliver Hirschbiegel (“El Experimento”, 2001).

Berlín, abril de 1945. La guerra está sentenciada, pero en las calles todavía se libra una encarnizada batalla. Adolf Hitler y sus fieles se han atrincherado en un búnker. A pesar de que la capital del Reich ya no puede resistir más, Hitler se niega a abandonar la ciudad y, junto a su compañera, Eva Braun, se prepara para el final.

El productor y guionista alemán Bernd Eichinger (“El Nombre de la Rosa”, 1986) tenía en mente desde al menos 1984 filmar una película dramática sobre Adolf Hitler y el Partido Nazi, sin embargo, le desanimaba la enormidad, complejidad y polémica del tema para emprender semejante y arriesgada empresa. No por nada el último film sobre Hitler y el tercer Reich que se había filmado en Alemania había sido el clásico “Der Letzte Akt” (“El Último Acto”, 1955) del legendario cineasta germano Georg Wilhelm Pabst, sólo 10 años después de la caída del Imperio Nazi y el fin de la II Guerra Mundial, el cual era una dramatización de los últimos días del Führer en su búnker subterráneo, junto a sus secuaces militares y su pareja y futura esposa Eva Braun, con quien sostuvo una tormentosa relación. Eichinger había leído durante todo este tiempo, mientras se dedicaba a producir otras películas, cuatro interesantes títulos respecto al tema, que posteriormente detallaré, que resultarían determinantes para ir concibiendo la idea de que el film debía ser abordado desde la perspectiva de un testigo ocular de algún momento en particular de la vida de Hitler: sus últimos días y suicidio.

Estas cuatro obras serían “Erinnerungen” (“Memorias”, 1969) de Albert Speer, “Die letzten Tage der Reichskanzlei” (“Los últimos días de la Cancillería del Reich”, 1973) de Gerhard Boldt, “Das Notlazarett unter der Reichskanzlei: Ein Arzt erlebt Hitlers Ende in Berlin” (“El Hospital de Urgencias de la Cancillería del Reich: un médico vive el fin de Hitler en Berlín”, 1995) de Ernst-Günther Schenck y “Soldat” (“Soldat: Reflexiones de un soldado alemán, 1936-1949”, 1992) de Siegfried Knappe. El primero, escrito por el ministro de Armamento del Tercer Reich entre 1942 y 1945, que sobrevivió a la guerra a los Juicios de Núremberg, detallaba el funcionamiento interno y el liderazgo de la Alemania nazi, pero ponía en duda la veracidad y conocimiento de las atrocidades cometidas por el régimen. El segundo, escrito por un oficial alemán asignado a la inteligencia militar, que estuvo presente en el complejo de búnkeres de Berlín durante los últimos días de la guerra, detallaba la atmósfera caótica en el búnker del Führer, las interacciones entre los altos mandos nazis y el rápido declive mental y físico de Adolf Hitler, su paranoia y su miedo a ser capturado vivo por los soviéticos. El tercero, escrito por un médico con el grado de Obersturmbannführer (“Jefe Superior de Unidad de Asalto”) de las SS y médico jefe del Hospital de Urgencias bajo la Cancillería del Reich durante la Batalla de Berlín, describía vívidamente las condiciones caóticas, la lucha desesperada por mantener con vida a los heridos con recursos mínimos y la atmósfera de colapso inminente en el Berlín asediado, en su cercanía a Hitler. Y, el cuarto, escrito por un oficial alemán que sirvió en casi todas las principales campañas de la Wehrmacht durante la II Guerra Mundial, abordaba la vida cotidiana del soldado, las penurias de la guerra (incluida la falta de ropa de invierno en Rusia) y su perspectiva de los eventos históricos que presenció.

Sin embargo, no sería hasta 2002 cuando pudo hacerse con ejemplares de los recién publicados simultáneamente “Der Untergang: Hitler und das Ende des Dritten Reiches” (“Inside Hitler“s Bunker: The Last Days of the Third Reich”, 2002) del historiador Joachim Fest y “Bis zur letzten Stunde” “Until the Final Hour: Hitler“s Last Secretary” (2002) de Traudl Junge, una de las secretarias del líder nazi, que finalmente se animaría a desarrollar la que llegaría a ser una de las películas más importantes del cine germano de este siglo. La obra de Fest ofrecía una reconstrucción meticulosamente investigada de las últimas semanas de la II Guerra Mundial en Europa, centrándose en la atmósfera claustrofóbica del búnker del Führer en Berlín durante abril de 1945 y la desintegración mental y física de Hitler, su creciente paranoia y su decisión final de suicidarse mientras las fuerzas soviéticas estaban ad portas de tomar Berlín. Por su parte, las memorias de Junge, escritas originalmente en 1947, pero publicadas recién en 2002, ofrecían un relato íntimo y cotidiano de la vida en el círculo íntimo de Hitler, detallando sus hábitos, su relación con Eva Braun y la atmósfera claustrofóbica del búnker de Hitler durante la Batalla de Berlín. Particularmente determinante serían las memorias de Junge para realizar un retrato realista, responsable e imparcial de Adolf Hitler, despojada de tendencias excesivamente moralistas y hasta sensacionalismo chauvinista y paradójicamente xenofóbico que el cine hollywoodense esencialmente había pregonado, incluso paralelo a la II Guerra Mundial.

De esta forma, Eichinger había encontrado finalmente en las memorias de Traudl Junge el eslabón perdido del material histórico necesario para elaborar un guión que abordara de la forma más realista y fidedigna posible los últimos días del Führer y sus más cercanos en el búnker durante el asedio y batalla de Berlín. De todos los relatos de personajes históricos importantes y no tanto que compartieron con el líder nazi y/o fueron testigos de este crucial momento de la historia, Junge asomaría como la testigo definitiva no sólo porque fue una de las secretarias del dictador alemán y porque fue la persona a quien Hitler dictó su último testamento político y privado poco antes de morir, lo que a todas luces es definitorio, sino porque al tratarse de una testigo civil sin apego o fanatismo ideológico al régimen nazi y respaldo incondicional al Führer, sus confesiones resultaban totalmente más honestas y pragmáticas como relato histórico. He ahí la importancia del libro de Junge para Eichinger, que no olvidaba que estaba escribir un guión con uno de los villanos y/o personajes más polémicos de la historia universal y lo que ello conllevaba.

Tras completar el guión Eichinger se lo presentó a Oliver Hirschbiegel, que había demostrado gran talento y agudeza en hasta entonces sus dos películas dirigidas, su notable ópera prima “Das Experiment” (“El Experimento”, 2001), inspirada a su vez en los eventos ocurridos en el experimento de la cárcel de Stanford de 1971 y “Mein letzter Film” (“Mi Último Film”, 2002), un drama sobre una actriz exitosa que reflexiona sobre su vida y carrera. Inicialmente, Hirschbiegel se mostraría reacio a aceptar la oferta porque en sus palabras “reaccionaba a la idea del nazismo como un tabú“. Sin embargo, le interesaba explorar cómo el pueblo alemán había llegado tan lejos siguiendo a un hombre con tales ideologías y que estaba dispuesto a su misma destrucción. Además, le interesaba que el proyecto fuese un verdadero ejercicio de cine histórico imparcial y no sentirse presionado por el público y la crítica de estar exponiendo al líder alemán como epítome del mal hasta el punto de caricaturizarlo (una vez más) o, por el contrario, humanizándolo demasiado. Después de leer el guión de Eichinger entendería que la visión del guionista y productor se embarcaba en esa dirección, pues la historia misma estaba pidiendo hace tiempo que se hiciera un ejercicio cinematográfico maduro y reflexivo casi 60 años después del término de la II Guerra Mundial.
La película inicia en noviembre de 1942 con Adolf Hitler recibiendo a un grupo de jóvenes mujeres en su búnker, de las cuales escogerá algunas como secretarias privadas, entre ellas Traudl Humps, de sólo 22 años. Hay una escena elocuente sobre cómo fue la primera impresión que Traudl tuvo del Führer durante su entrevista de trabajo y su primer dictado para dactilografiar, en la que él se muestra muy tranquilo, amable y hasta comprensivo cuando se percata que ella no ha podido seguirle el ritmo en el dactilógrafo, indicándole que no se preocupe y que pueden empezar de nuevo. Señalo esto no porque el guión pretenda deliberadamente exponer a Hitler como un hombre amable y comprensivo con la gente inmediata de su entorno laboral, sino como la percepción que la propia Traudl Junge (ya casada con el oficial de la SS, Hans Hermann Junge, por sugerencia del propio Hitler) tuvo de él hasta incluso su muerte. En entrevistas posteriores, admite que no sabía nada de política y que no le interesaba saber, definiendo al líder alemán como un tipo fascinante, un jefe agradable y hasta un amigo paternal. Sin embargo, admite que se dejó seducir por ese encanto e ignoraría deliberadamente las advertencias de su entorno sobre la verdadera personalidad de Hitler.

Por tanto, esta perspectiva de predisposición a la simpatía de Traudl, y otros funcionarios menos interesados en la política, por Hitler dado su gran carisma e inteligencia emocional para tratar a sus subordinados según su conveniencia, proporciona las respuestas del por qué el pueblo alemán estuvo dispuesto a llegar hasta las últimas consecuencias con su líder, ya que si pudo seducir a funcionarios cercanos a su trabajo cotidiano por qué no lograría lo mismo con los civiles de su país que escuchaban sus incendiarios discursos y observaban cómo Alemania se empoderaba cada vez más en Europa, cumpliendo su palabra de que el país se levantaría para recuperar su hegemonía en Europa tras la derrota en la I Guerra Mundial y las humillantes condiciones que los Aliados impondrían en el Tratado de Versalles (1919). Puede sonar a excusa para algunos, quizás los más jóvenes y más apáticos con la política, incluso los alemanes menos conscientes e inteligentes, pero hasta la misma Traudl lo admite en sus declaraciones, la gran mayoría del pueblo germano estaba convencido de que Hitler estaba haciendo un gran trabajo reposicionando a Alemania como potencia europea y mundial y perdía de vista, minimizaba o en el peor de los casos justificaba pragmáticamente los métodos del régimen para dicho objetivo.

Por otra parte, adelantaba yo que el guión detalla y expone la descomposición psicológica y emocional del Führer, que en contraste con el personal profesional técnico como al que pertenecía Traudl, sí presenciaron de primera fuente los altos mandos del Tercer Reich como el comandante en jefe de las SS Heinrich Himmler, el ministro de Armamento Albert Speer, el ministro de Propaganda Joseph Goebbels y el comandante en jefe de la fuerza aérea Hermann Göring, entre otros. Otros la sufrieron en carne propia como los generales Hans Krebs, Wilhelm Burgdorf y Helmuth Weidling, así como el mariscal Robert Ritter von Greim, por ejemplo, quienes fueron testigos de la pérdida de percepción de la realidad y los ataques de ira y paranoia de Hitler, en especial en sus erráticas instrucciones y su constante negación de lo evidente. Famosa y legendaria es la secuencia, que dio hasta para parodias, en la que enterándose que el 9.º Ejército comandado por el general Felix Steiner y 12.º Ejército del teniente general Walther Wenck no han podido seguir sus órdenes de contraatacar a los soviéticos por cuestiones de capacidad militar, extremos agotamiento y bajas, además de la distancia respecto a Berlín, lanza una impresionante diatriba en la que acusa a sus generales de sabotear constantemente sus planes, desobedecerlo y traicionarlo, reconociendo por primera vez que la guerra está pérdida y mostrando los primeros indicios de querer suicidarse.

A partir de entonces, el guión profundiza en la figura de un Hitler despiadado en la forma de una serie de conductas definitivas que muestran realmente su personalidad. Otra secuencia que no desperdicio alguno es en la que el Führer insiste en la aplicación de su política de “tierra arrasada” ante Speer, su ministro de Armamento, quien no está de acuerdo con destruir la infraestructura alemana. La respuesta de Hitler es escalofriante y brutal cuando dice que el pueblo alemán ha demostrado ser débil y merece la muerte. Su reacción a diversos actos de desobediencia y traición de sus subordinados son dispares y demuestran la pérdida del sentido común y confusión emocional. Por ejemplo, por razones más que obvias considerando su desprecio por la rendición o abandono del mando, no es de extrañar que ordene la detención y ejecución de Himmler por negociar en secreto con los Aliados y Göring por solicitar la entrega del mando por la incapacidad de Hitler de seguir a cargo. Tampoco resulta extraño, pero sí desalmado que ejecute al comandante Hermann Fegelein, oficial de enlace de Himmler y cuñado de la compañera de Hitler, Eva Braun, por deserción tras intentar convencerlo de que abandone la capital alemana y luego intente convencer a su propia cuñada, a pesar de las súplicas de ésta.

Sin embargo, manifestará algunas conductas de reconocimiento al valor y compromiso con la causa como la del general Helmuth Weidling y el niño preadolescente Peter Kranz de las Juventudes Hitlerianas. Inicialmente, quiere ejecutar al general Helmuth Weidling por supuestamente haber trasladado su puesto de mando y no seguir sus instrucciones y termina por ascenderlo como comandante en jefe de las fuerzas de defensa alemán en Berlín, tras quedar asombrado por la valentía de ir al mismísimo bunker de Hitler a encarar a sus suboficiales y reportar directamente al Führer. Y con joven Peter Franz y el resto del escuadrón de las Juventudes Hitlerianas tiene un especial gesto al salir de su búnker para reconocerlos y condecorarlos. La escena en que se dirige a Peter y le dice que ojalá sus generales tuviesen las agallas y compromiso que el joven tiene la causa, tras destruir unos tanques soviéticos, es elocuente al respecto. No obstante, esto puede interpretarse de otra forma, no puede obviarse ciertos mensajes subliminales pragmáticos en estos actos, primero poniendo a Weidling a cargo cuando sabe que prácticamente Berlín está tomada por los soviéticos y respecto a Peter sabiendo que no es mucho lo que se puede hacer a esas alturas para salvar la capital germana.

Estas secuencias nos llevan a una de las lamentables “presiones” que Bernd Eichinger y Oliver Hirschbiegel debieron soportar desde el principio, que se tradujo en una suerte de advertencia absurda de “humanizar demasiado” al Führer. Claramente, los hechos reales le sindican como una de las mentes criminales más grandes de la historia por sus políticas imperialistas, sus actos de genocidio étnico, y su cruzada autodestructiva para con su propio pueblo como justificación de la supremacía aria, pero no se debe olvidar que Adolf Hitler era un hombre, un hombre con una mente enferma y criminal, por supuesto que sí, pero al fin de cuentas un hombre. Pretender despojarlo de tal condición es absurdo y creo que otro de los grandes méritos del film es precisamente que no tiene miedo en mostrar al hombre detrás del monstruo, ya sea a través de percepciones positivas que generó en su entorno civil más cercano, ya sea a través de percepciones negativas de su entorno militar o ya sea a través del fanatismo que despertaba en su círculo más íntimo. El hecho de que hubiese siquiera quienes sentían simpatía o fascinación por su personalidad, se observa que nunca le fue indiferente a nadie. Por supuesto, aquí se presenta un dilema moral respecto la monstruosidad del genocida, que presento para el debate, ¿qué diferencia a Iósif Stalin, Mao Zedong y Pol Pot, también brutales genocidas, de Adolf Hitler, tomando en cuenta que Occidente no se mostrado especialmente horrorizados con sus actos? ¿Desconocimiento? ¿Afinidad ideológica? ¿Simpatía o antipatía por sus personalidades?

Con todo, y como ya señalé, “Der Untergang” (2004) es una película sobre Adolf Hitler y la Alemania Nazi que busca, según el propio Eichinger, acercarse lo máximo posible a la verdad histórica. Es un ejercicio cinematográfico que permite al país teutón rescatar su propia historia y “experimentar su propio trauma“. Para ello, explora las decisiones y los motivos de Hitler durante sus últimos días desde la perspectiva de quienes vivieron con él en el bunker. Se concentra, por ende, en ofrecer una perspectiva realista y tridimensional del Führer, como un hombre que podía ser tan encantador como desagradable, tan leal como traicionero, tan idealista como destructor, tan comprensivo como egoísta. De hecho, la película explora los suicidios y las muertes del Partido Nazi en contraposición a las personas que eligen vivir, en concreto con el suministro de pastillas de cianuro por parte de Hitler a sus subordinados en el búnker. Este acto y el asesinato de los hijos del matrimonio Goebbels a manos de sus propios padres representan el epítome de dicho sentimiento. En contraposición, personajes como el médico Schenck, que decide ayudar a los heridos, la propia Traudl y el joven Peter que quieren escapar de la muerte, surgen como personas racionales y generosas.

Sin duda, “Der Untergang” (2004) es una película brillante en términos narrativos según lo que he expuesto en esta reseña, y no sólo por su enfoque sino también por la estructuración de sus personajes. Obviamente, la interpretación de Adolf Hitler a cargo de Bruno Ganz es absolutamente impresionante, descomunal y definitiva. Digo actores como Albin Skoda en “Der letzte Akt” (“El Último Acto”, 1955), Alec Guinness en “Hitler: The Last Ten Days”, 1973) y Anthony Hopkins en “The Bunker” (1981) habían hecho un buen trabajo personificando al líder alemán, pero Bruno Ganz los superaría absolutamente. Ganz siempre fue la primera opción para Hirschbiegel, pero al principio el actor se mostró reacio en aceptarlo. Sabía que se estaba metiendo en aguas pantanosas, pero al igual que el director había algo fascinante en toda esta travesía maldita que lo convencería. Ganz vio precisamente la película protagonizada por Skoda y quedó convencido que podía hacerlo. El legendario actor estudió durante 4 meses la grabación de la conversación privada de 1942 entre Hitler y Carl Gustaf Emil Mannerheim, Comandante en Jefe de las Fuerzas de Defensa de Finlandia, para imitar correctamente su voz y dialecto austríaco. Revisó gran cantidad de grabaciones de mítines masivos en los que el dictador pronunciaba sus incendiarios discursos e incluso material del noticiero Die Deutsche Wochenschau, percatándose que podría haber sufrido de Parkinson tras observar sus temblorosos movimientos corporales al hablar. Para ello, visitó en hospitales a pacientes con dicha enfermedad para comprender sus rasgos y sumarlos a su interpretación.

El resto del reparto del film, prácticamente germano en su totalidad, es notable y convincente. Alexandra Maria Lara fue escogida para interpretar a Traudl Junge, basando su interpretación en las propias memorias de su personaje. Además, visionó el documental de Othmar Schmiderer y André Heller, “Im toten Winkel - Hitlers Sekretärin” (““En el punto ciego: la secretaria de Hitler”, 2002) que la impresionó e influyó en su perspectiva sobre cómo Junge vivió y procesó la experiencia de trabajar para el dictador nazi. También destacan en el círculo más cercano Ulrich Matthes como implacable Joseph Goebbels y Corinna Harfouch como su esposa Magda Goebbels, Juliane Köhler como una disoluta Eva Braun, Birgit Minichmayr como Gerda Christian, otra de las secretarias de Hitler, Donevan Gunia como el joven Peter Kranz, Michael Brandner como el periodista Hans Fritzsche, Elizaveta Boyarskaya como la enfermera Erna Flegel, Oliver Stritzel como el mecánico Johannes Hentschel y Heino Ferch como el ministro de Armamento, Albert Speer.

Mathias Gnädinger como Hermann Göring, Dieter Mann como Wilhelm Keitel, Dietrich Hollinderbäumer como Robert Ritter von Greim, Christian Redl como Alfred Jodl, Rolf Kanies como Hans Krebs, Michael Mendl como Helmuth Weidling, Justus von Dohnányi como Wilhelm Burgdorf, Hans H. Steinberg como Karl Koller, Klaus B. Wolf como Alwin-Broder Albrecht y Devid Striesow como Fritz Tornow interpretaron a diferentes altos mandos del ejército del Tercer Reich, que aconsejaron, desertaron o derechamente traicionaron a Hitler. Entre muchos, debido a que el reparto fue de considerable tamaño, también destacan otros personajes claves del régimen, Ulrich Noethen como el comandante en jefe de las SS Heinrich Himmler, Christian Hoening como el médico de las SS Ernst-Robert Grawitz, Thomas Kretschmann como el oficial mayor Hermann Fegelein, Alexander Held como el diplomático Walther Hewel, André Hennicke como el brigadier Wilhelm Mohnke y Christian Berkel como el oficial mayor de asalto Ernst-Günther Schenck.

La fotografía principal duró doce semanas, entre septiembre y noviembre de 2003. “Der Untergang” (2004) se desarrolla principalmente en el Führerbunker o bunker del Führer y sus alrededores por lo que Hirschbiegel hizo un gran esfuerzo por reconstruir con precisión el aspecto y la atmósfera de la II Guerra Mundial a través de relatos de testigos oculares, memorias de supervivientes y otras fuentes históricas. Se filmó en Alemania (Berlín y Múnich) y Rusia (San Petersburgo), en un distrito industrial deteriorado a lo largo del Canal Obvodny, para retratar el entorno histórico de un Berlín asolado y prácticamente destruido. Con un presupuesto de 13,5 millones de euros, el búnker y la Guarida del Lobo de Hitler fueron construidos literalmente en los Estudios Bavaria de Múnich por el diseñador de producción Bernd Lepel (“El Tambor de Hojalata”, 1980). Hirschbiegel quería que el principal lugar de filmación, el bunker, fuese real y no generado por computadora, para que los actores sintieran la sensación de horror, claustrofobia y depresión que se siente cuando se utiliza este tipo de estructura de protección. De hecho, el fotógrafo suizo-alemán Rainer Klausmann ya tenía experiencia en filmar en lugares claustrofóbicos, ya que había sido el responsable de fotografía de la ópera prima de Hirschbiegel, “Das Experiment” (“El Experimento”, 2001). Por lo demás, sólo debió utilizar CGI para las escenas de la Cancillería del Reich dañada.

Stephan Zacharias fue el encargo de componer la música para el film. Se trata de una partitura inquietante, emotiva y orquestal que captura la desesperanza, la tensión y una suerte de trágica belleza de los últimos días en el búnker de Hitler. Al estilo de Richard Wagner, presenta una atmósfera sombría, depresiva y claustrofóbica con arreglos notables e inquietantes. También incluyó algunas piezas clásicas como “When I Am Laid In Earth“ de “Dido y Eneas” (1689) de Henry Purcell y “Davon Geht Die Welt Nicht Unter“ (“El Mundo no se acabará por esto”, 1942) de Zarah Leander, que contribuye a la inmersión histórica de la película.

“Der Untergang” (2004) se estrenó en el Festival de Cine de Toronto el 14 de septiembre de ese año. Como era de esperarse, en Alemania costó encontrar un distribuidor, siendo Constantin Film la encargada de hacerlo el 16 de septiembre. Con todo, vendió casi medio millón de entradas en Alemania para su fin de semana de estreno y atrajo a 4,5 millones de espectadores en los primeros tres meses. Una versión extendida de 30 minutos adicionales fue emitida por Das Erste el 19 de octubre de 2005, en dos partes de 90 minutos cada una, que contiene nuevas secuencias en el búnker y las calles en la Batalla de Berlín. En Estados Unidos se estrenó en Manhattan el 18 de febrero de 2005, bajo el sello de Newmarket Films y en el Reino Unido por Channel 4, con el irónico eslogan: “Es un final feliz. Él muere”. La película recaudó 93,6 millones de dólares en total.

La película fue ampliamente elogiada por su narrativa, su precisión histórica y la notable interpretación de Bruno Ganz. Aunque no faltaron los críticos acerca de algunos aspectos de la personalidad de algunos altos mandos nazis sobre su crueldad y uno que otro debate sobre la veracidad de la diatriba de Hitler en el búnker. Fue nominada a Mejor Película en Lengua Extranjera en la 77.ª edición de los Óscar, donde compitió entre otras con la fantástica “Les Choristes” (2004) de Christophe Barratier y el drama sobre el escritor español Ramón Sampedro, “Mar Adentro” (2004) de Alejandro Amenábar, que se quedó con la estatuilla. Sin embargo, ganó el concurso BBC Four World Cinema de 2005 y fue rankeada en el puesto número 48 en “Las 100 mejores películas del cine mundial“ de la revista Empire en 2010.

En resumen, un memorable film alemán con una visión realista, responsable e imparcial de uno de los personajes más polémicos de la historia universal, su descenso a la degradación psicológica y emocional que buscaba la imposición o la autodestrucción de toda una nación.

https://cineramica.blogspot.com/



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lmbc

  • 20 May 2025

9


Sin duda una de las mejores películas sobre el fin de la 2º Guerra Mundial, esta vez orientada hacia el bando nazi como protagonista, y mas concretamente contándonos los últimos meses de Hitler.

Es una película que, sin mostrar mucha acción, consigue crear un clima de tensión a tener muy en cuenta. También, se introduce en los pensamientos de Hitler, y en su visión del mundo y de la raza. Toca el tema de las traiciones a este personaje (sobre todo al final) y narra de forma excelente la decadencia de la Alemania Nazi.

No quería acabar la crítica sin admirar el trabajo de Bruno Ganz como Hitler. Por cierto, en la versión original es mucho mejor, el doblaje pierde mucho. Tanto la dirección como el guión son muy serios y destacan al actor y al personaje sobremanera, al punto de haber planos donde juegan tan bien con la luz y la posición del actor que parece el propio Hitler.



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[email protected]

  • 17 Dec 2023

9


Excelente drama bélico protagonizada por un Bruno Ganz que no puede actuar mejor!
El film es extenso, supera las dos horas y media de duración, pero no aburre en ningún momento debido a lo interesante del tema y la intensidad de las actuaciones.
El búnker está sumamente bien recreado con lujo de detalles.
Caben destacar las escenas de guerra muy bien hechas.
Más que recomendable!



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DE NIRO

  • 26 Mar 2021

10


Una de las mejores películas bélicas de la historia, lo que más me gustó es que está actuada y dirigida por alemanes, no entiendo como Bruno Gantz no fue nominado como mejor actor, hizo una genial caracterización del fürer, la película está narrada por la secretaria privada y que vivió los últimos días ahí en el bunker, casi toda la película transcurre debajo de las calles de Berlín a exepcion de los combates, adentro de esas paredes se puede ver a un Hitler desencajado de la realidad y sólo basta ver las caras de sus generales para saber que la suerte esta hechada, muestra un desprecio total por sus ciudadanos y el final me hace dudar si realmente se suicidio o terminó como muchos afirman viviendo sus últimos años en el sur de Argentina con la complicidad del gobierno de turno.



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Parnaso

  • 30 Oct 2019

8


Estupenda película, un clásico imperecedero que aborda el tema de los últimos días de la segunda guerra mundial y como los rusos asediaron las fronteras del régimen nazi dejando a las SS atrapadas. La peli hace especialmente hincapié en las estrategias de estos para afrontar la pérdida, demostraron ser tan estúpidos, cobardes y orgullosos hasta los últimos días, lo de Goebels y su familia es de locos, bueno, quién de ellos no lo estaba... La película es crudísima y retrata todas los movimientos con buen pulso, para ser fría como lo que se cuenta se merece, transmite muchísimas emociones oscuras. Las interpretaciones caen a su favor, pues todos están dentro de su estoicidad, bien correctos. Además, la película que cuenta con un metraje de 180 min no se hace nada lenta ni soporífera.



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Neasu

  • 10 Apr 2016

7


Rusos a las puertas de Berlín, bombas lloviendo a cascoporro, edificios en ruinas, civiles y soldados muriendo en las calles, las clásicas pataletas del tío Adolf cada vez más chapita y paranoico, la fidelidad demencial, los asesinatos de niños, las ejecuciones hechas por el mero gusto de ejecutar. Todo eso y más en el crudo, dramático y bélico film de Oliver Hirchsbiegel. La caída del Tercer Reich desde la perspectiva de los alemanes, contada por alemanes. Una narración atroz que ilustra con precisión los horrores de la guerra en la agonía del nacional-socialismo. Mucho de auto-crítica en una controvertida película que no tiene desperdicio. Recomendada, los yankis habrán contado mil veces su ¨heroica¨ guesta pero, ¿habían hablado alguna vez de esto los propios alemanes? Seguro que si, en cualquier caso, poco que achacar en esta producción tan bien documentada.

Puntuación personal: 7/10 (Buena).



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fabio2000

  • 15 Jan 2016

7


La maldad y la demencia, los protagonistas.

Pasaron 71 años del final de la Segunda guerra mundial, de la caída del Tercer Reich, y del suicidio de Hitler, pero todos estos acontecimientos históricos en Alemania siguen siendo una mancha negra que no se puede olvidar (y que no se debe olvidar jamás).
Hablar de Hitler o de Nazis es un tema tabú en este país, y mientras Hollywood se regocijaba filmando films del nazismo (a mansalva), Alemania guardaba mesura y silencio tras tantos años horribles y nefastos que sufrió la sociedad.
Recién tímidamente en el siglo XXI, Alemania comenzó a explorar en el ambiente cinematográfico dicho tema, dando a entender que este país con respeto intentaba salir adelante, traspasando sin heroísmo (como muchos films americanos con los Aliados) y con realismo todo lo ocurrido, sin pelos en la lengua.
Fue un síntoma que en 1997 Italia haya estrenado ¨La vida es bella¨, esto incentivo a que Alemania como país hermano se motive para filmar algo relacionado a ello.
Alemania golpeo la mesa para decir presente con ¨El hundimiento¨, en el 2004, film distinto que fue reconocido siendo nominado a 1 premio Oscar en el apartado de Mejor película extranjera.
Del 2004 en adelante, Alemania no ha hecho mas que ser elogiado por los premios de la Academia y otros festivales, con films como ¨La cinta blanca¨ (2009), ¨Lore¨ (2013) y ¨La ola¨ (2008), dejando en claro que estos son nuevos tiempos para las frías tierras alemanas, y que el temor se ha dejado un poco de lado.
¨El hundimiento¨ retumbo en los premios de la Academia, Alemania se animaba después de mucho tiempo a tocar el tema de los Nazis, de la mano del director Oliver Hirschbiegel (¨The experiment¨, 2001), y con el guión de Bernd Eichinger (¨El perfume¨, 2006).
Los creadores del film se basaron en dos libros particulares, ¨El hundimiento: Hitler y el final del Tercer Reich¨, y ¨Hasta el último momento¨, que narra las memorias de quien fue la secretaria personal de Adolf Hitler, Traudl Junge.
Tomar las memorias de una mujer como Traudl Junge parece una decisión inteligente, quien pudo conocer mejor a Hitler que su propia secretaria? Esto le da a la trama y al personaje el realismo requerido.
En las calles de Berlín se libra una encarnizada batalla. Hitler y sus fieles se han atrincherado en un búnker. Entre ellos se encuentra Traudl Junge , la secretaria personal del Führer. En el exterior, la situación se recrudece. A pesar de que Berlín ya no puede resistir más, Hitler se niega a abandonar la ciudad y, acompañado de Eva Braun, prepara su despedida.

Una charla intima y personal con el Führer en su debacle política y expansiva, ¨El hundimiento¨ funciona como eso, una entrevista dura, real e impactante.
Los moldes habituales del cine sobre los Nazis se destruyen con este film que pone su mirada no tanto en la tortura que estos ejercían, si no mas en la pérdida de poder y el avance del Ejército Rojo y los Aliados.
¨El hundimiento¨ es un film estratégico, de guerra, bélico, y también un drama personal interno de Adolf Hitler, estos son los engranajes que funcionan y que la hacen mas atractiva que otras películas de Nazis.
La acción de la película, como film independiente que es, se sitúa casi íntegramente en el Bunker de Hitler, donde el protagonista planea formas de detener el avance, su amor con Eva Braun, y su delirio. Luego hay un puñado de exteriores reflejando la guerra y la muerte de soldados. Esos dos son los escenarios en los que se mueve la película.
La película es densa, pero un magistral trabajo de analisis sobre dicha caída. El actor Bruno Ganz tuvo la complicada tarea de interpretar a Hitler y lo hace de una forma inolvidable, como ninguno otro actor lo hizo antes. Una actuación digna de merecer un Oscar (nominación que ni siquiera logro), y una de las mejores de la década.
Ganz desilacha talento, potencia, fuerza y maldad en su papel, a estudiado y trabajado paso a paso con la figura de Hitler, y eso es lo que los grandes artistas hacen, estudiar lo que van a personificar.
La cosa que no me agrado es el personaje de la secretaria, intrascendente, plano, e innecesario en la película, ya que el único protagonista allí es Ganz, lo demás poco importa.
Un fragmento documental/charla con la secretaria real de Hitler es lo que abre y cierra la película, y no me gusta como queda, parece abrupto y desenganchado con el film, no queda bien.
También se puede sentir un aura de heroísmo y homenaje para con Hitler y los soldados, pero creo que va mas relacionado con que el director al tener una película rodeada de personajes Nazis quizo mostrar el amor y la fidelidad que estos tenían para con el.
Hay tanto excedente de films sobre Hitler iguales, que ¨El hundimiento¨ se destaca por ser distinta, y una exploración documentalista y aguda de tan nefasta figura.
Impecable y sobria película que va mejorando con los minutos luego de un comienzo algo rancio, demasiado directo y bruto. Recordable film en la historia del cine Alemán moderno, y memorable actuación de Ganz. Muy buena película.
Actuaciones:8.0
Música:6.0
Historia:7.0
Final:5.0

Mi nota para ¨El hundimiento¨ es un 7.5/10. Muy buena.



Lo mejor: Bruno Ganz.
Lo peor: Entiendo que el film se base en las memorias de la secretaria, pero el personaje no funciona nunca ni aporta nada a la película.



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Warlok

  • 28 Apr 2015

10



Nuca se había retratado de una manera tan única y diferente los últimos días de este personaje de la historia mundial.

La Caida, como aquí se le llama, es una obra estupenda que nos muestra una cara quizás mas humana de Hitler, así de simple, la actuación de Bruno Ganz es magistral, memorable.

A diferencia de muchas pelis que se centran mas en mostrarnos los horrores de la guerra en el campo de batalla, esta en su totalidad se desarrolla en el bunker, pero vaya forma de contarnos esta historia, no aburre en nada, no mas la tensión y tristeza que se siente en aquel lugar es digna de ver.

Recomendada en lo absoluto, magnificas actuaciones, ambientación de diez y a la vez deprimente, esta es la otra cara del siempre memorable Tercer Reich.



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suciodan

  • 11 Aug 2013

9



Extraordinaria película, cine europeo desde luego, firme y poco sensasionalista, aqui no tenemos violines spilberianos que retuersen nuestras entrañas, ni la vision hollywodense y menos de la TV americana como la de los pobres canales ¨culturales¨ sensacionalistas yankees como el history channel los cuales califican la triste figura de hitler como al hijo del diablo o como leí en una crítica lo peor que le paso a la humanidad, o era el mundo? olvidando los genocidios que el ser humano a practicado como costumbre comun con los suyos a lo largo de los milenios, en fin una mirada realista recreada en base a testimonios de personas que vivieron y conocieron a los personajes, crudeza que aboga el realismo que se vivió, en si podriamos tomarle hasta como un documental historico por la minuciosidad que ha impreso la direccion en recrear los escenarios, uniformes,etc. Agradezco a Dios que los alemanes hablen aleman, los rusos ruso, no como el hollywood donde todos hablan ingles, material para mentes imparciales y avidas de conocimiento historico y geopolitico, no veran villanos avidos de sangre con sonrisas siniestras, veran una versión realista de lo sucedido y comprenderan que el unico demonio que existe es el ser humano mismo. Saludos



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Conde Orlok

  • 23 Sep 2012

9


Obra indispensable del género, realmente de obligado visionado, por encima de otras más conocidas sobre el mismo tema...

Aquí te muestran los últimos dias de Hitler y el nazismo de una forma realista, sin dramatismos exacerbados ni mensajes de dudosa moralidad.

Y, aparte de un reparto realmente EXPECTACULAR (donde todos y cada unos de los actores lo bordan y hay algunos personajes que el parecido con los reales es impresionantes); lo que hace que esta película sea tan grande es que no cumple un papel propagandístico como parece que sí lo tienen muchas otras:

Aquí no verán un Hitler que parezca una parodia de sí mismo, ni unas bestias sin sentimientos ni unos monstruos salidos del mismisimo averno...

Verán los últimos días de un líder megalomaníaco y en decadencia, un ser humano con PODER (y lo que ello implica) que no podía aceptar otra derrota de su pueblo después de la humillación de la primera guerra mundial. Antes perecería el y su pueblo que capitular y rendirse. Mientras tenía a altos cargos totalmente fieles a su visión mientras que otros comienzan a dudar de su capacidad de mando por su negativa ante la evidente derrota.

Unos personajes humanos, rícos en matices negativos y positivos, de los cuales te hacen meterte en la trama y todo resulta realista y no una burda parodia con personajes clichés como en muchas otras.

Extremadamente recomendable para los que quieran ver lo que era la alemania de aquellos tiempos y sus figuras más representativas, de los crudos tiempos de guerra y la decadencia de la nación y su lider. Sin adornos extraños ni propagandas sobre los malos que eran unos y los buenos que eran otros... La cruda realidad, sin más, de forma realista.

Una película sobre un importante periodo histórico alemán hecha por alemanes, y no por Hollywood y su gran maquinaria adoctrinadora sobre el tema.
La primera víctima fue el propio pueblo alemán.

Visionado obligatorio.



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anonimo

  • 12 Mar 2012

9


Wow,es estupenda,una recreacion real de la segunda guerra mundial y de la caida del nazismo,esta muy bien rodada,con escenas muy crudas y perfectamente ambientada y actuada.Totalmente recomendable.



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Calabaza

  • 2 Oct 2011

8


Es sin duda una película histórica ejemplar, cuidada hasta el mínimo detalle y con un realismo que incluso asusta.
Pues obviamente en primer lugar destacar a Bruno Ganz, im-pre-sio-nan-te, vamos no hay palabras , es la viva imagen de Hitler y de verdad merece todo el reconocimiento del mundo. En cuanto a su personaje hay que destacar el humanismo, sí Hitler es lo más terrible que ha sucedido en la historia mundial pero al menos con los suyos mostraba corazón. No considero ni mucho menos que esa representación suavice la imagen de Hitler tan solo la humaniza.
Como ya he dicho antes esta perfeccionada hasta el mínimo detalle, en esto se nota mucho como el cine europeo a diferencia del americano no va a lo ficticio sino que intenta representar fielmente la realidad, y esta película es un ejemplo de gran cine histórico con mayúsculas.
Banda sonora muy buena y admito que me encantan los cambios de planos, estan realmente bien hechos, así es como se unen escenas en un película.Lo más impactante: la escena del asesinato de los niños es realmente desagradable
Muy recomendada, aunque menos para los que no le gusta la historia y tampoco para lo que creaís que vais a ver una película bélica estilo Spielberg, esto es cine 100% made in Europe. Merece la pena .



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Black Metal

  • 11 Jul 2011

6


La excelente interpretación de Bruno Ganz como Hitler, hace de esta película una historica representación de los últimos días del dictador antes de la ocupación Sovietica y Estadounidense.
Desde mi punto de vista, la película a pesar de representar la crudeza de los actos que llevarón a cabo los nazis, a algunos los pone demasiado buenos... cosa que para mi es un error.
En ese aspecto tuvo que ser cruel en cada personaje, reprensentandolos como son, unas bestias y unos monstruos.
Incluso tras verla, uno se puede encariñar con el personaje de Hitler, lo que nuevamente cito como un error gravísimo.
Quitando eso, la película es impactante pese a su casí tres horas de duración. Merece la pena verla.



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profe willy

  • 5 Feb 2011

7


Muy buena pelicula, los hitlefilos, estan satisfechos, porque me semuendtra s un hitler con los bueno , malo y feo, sin caer en los excelos, Bruno Ganz, buena interpretacion , le cae como anillo al dedo, el parecido con el notable, salvo por la nariz, que el verdadero Führer lo tenia recta.



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thirstyforblood

  • 25 Aug 2010

10


Tomemos cualquier película que haya sido filmada que trate sobre los nazis y su poder. Todas nos muestran a los Nazis y a Hitler como incapaces de ser humanos... seres inhumanos. Y este filme muestra verdaderamente cómo eran. A un Hitler loco, humano, hombre, con pros y contras ante sus seguidores. A sus seguidores los muestra como unos perros débiles. Bellamente filmada, notablemente actuada, en especial Bruno Ganz, que se encargó, en teoría, de ser Hitler. Imperdible.



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Luis Rafael

  • 16 Aug 2010

8


Extraordinaria y fascinante pelicula que trata la historia de los ultimos dias de uno de los peores personajes que ha tenido la historia del mundo; muestra las ultimas horas de vida de Hitler y de la caida de su imperio, de su batallon de nazis por la invasion rusa a su bunker, su locura, delirios, su idelogia sobre los infantes, sus seguidores, su mascota y hasta su saciedad hasta el ultimo momento de su poder y dominio. Catalogada como la mejor cinta que trata la biografia de un personaje historico!! Hay ciertos rumores que desvian un poco la historia, en la que se dice que Hitler no se suicido ese dia, ya que su cuerpo no fue encontrado, y en esta gran cinta el cuerpo de ese hombre, el que ha sido clasificado como un anticristo no se deja ver...Inmejorable la interpretacion de Bruno Ganz como el Fuher!!



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Críticas: 16


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