Absurda y pastelona comedieta romántica con todos los alicientes del género y con la Heigl intentando ser una chica dura en este pastiche rosa-policial. Como es habitual en este tipo de historias el argumento es de lo más creible.
Trata sobre una ex-vendedora de lencería acabada que se enamoró de un capullo y ahora fíjate, dan una recompensa para detenerle por un presunto crimen que parece que ha cometido. Como en toda buena comedia de este estilo, la Heigl se dedica a corretear por ahí muy mona y dando bolsazos para sonsacar la verdad a los criminales. Bastante penoso.
La resolución de todo esto es que si eres minimamente exigente con las comedias, te alejes de esta lo máximo posible. Si la tienes que aguantar por tu pareja, pues ahí tiene un pase pero por diversión personal, mejor ahorrársela.
La comedia romántica mezclada con cine ¿policiaco? no es nada nuevo y si no, que se lo digan a Whoopi Goldberg en los ochenta.
Otra cosa que da vergüenza ajena es como muestran a la sociedad en los barrios marginales por muy comedia que sea. Los colgados son divertidos y las prostitutas unas cachondas.
Lo dicho, mejor pasar.
Kelley
3
Absurda y pastelona comedieta romántica con todos los alicientes del género y con la Heigl intentando ser una chica dura en este pastiche rosa-policial. Como es habitual en este tipo de historias el argumento es de lo más creible.
Trata sobre una ex-vendedora de lencería acabada que se enamoró de un capullo y ahora fíjate, dan una recompensa para detenerle por un presunto crimen que parece que ha cometido. Como en toda buena comedia de este estilo, la Heigl se dedica a corretear por ahí muy mona y dando bolsazos para sonsacar la verdad a los criminales. Bastante penoso.
La resolución de todo esto es que si eres minimamente exigente con las comedias, te alejes de esta lo máximo posible. Si la tienes que aguantar por tu pareja, pues ahí tiene un pase pero por diversión personal, mejor ahorrársela.
La comedia romántica mezclada con cine ¿policiaco? no es nada nuevo y si no, que se lo digan a Whoopi Goldberg en los ochenta.
Otra cosa que da vergüenza ajena es como muestran a la sociedad en los barrios marginales por muy comedia que sea. Los colgados son divertidos y las prostitutas unas cachondas.
Lo dicho, mejor pasar.
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