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La película corre casi sin que te des cuenta. Dice dos horas pero parece mucho menos.
En algunos momentos, la fotografía parece más un cuadro o una viñeta tipo splash page que un fotograma. Y ya que estamos en el aspecto visual, hay fan service para los dos lados, justo, como debe ser.
La cámara varía entre escenas, al punto que parecen tomadas por tipos distintos: en algunos casos parece más algo tipo metraje encontrado, con un pulso (irónicamente) más firme que en escenas más tranquilas. En batalla es comprensible dada la confusión imperante en la misma.
Noté (sin buscarlos en particular) algunos detalles históricamente acertados que no he visto en otras películas, como por ejemplo, que agarren la espada del filo y golpeen con la empuñadura. Las batallas son violentas, llenas de sangre, muerte y confusión, pero se sabe qué pasa con los personajes importantes.
No es nada fantástico y bonito, es más realista y sangriento, incluyendo escenas no aptas para menores. Un personaje, al terminar su primera batalla, muestra signos evidentes del shock de matar en combate por primera vez. Otro toma un brazo cortado y golpea a su oponente hasta que dicho oponente muere. No es, repito, apto para menores.
El arquero merecía más tiempo en escena, pero así es la vida. La montura del protagonista se luce, no sólo por su contraste blanco sobre el ambiente, sino por estar a la altura del caballo de un templario.
Tiene sus altos (como las formas en que se lucha de ambos lados de las murallas, con o sin artilugios, tengan o no ingeniero) y sus bajos, pero en general, es una película interesante de ver, si te va la acción histórica.
en si el film tiene una buena historia y el apartado técnico con el vestuario cumplen bien todo medieval pero en si siento que se alargo bastante dura casi dos horas y bien pudo ser menos ya que por ahí tiene relleno luego destaco la acción que esta bien hecha y sobretodo que tiene sangre mucha sangre que por momentos volteas el rostro a ver tanta violencia aunque gusta porque así debe ser estos filmes medievales luego tenemos las actuaciones que en si son correctas en especial james purefoy que le vienen bien estos papeles así como en solomon kane
la fotografía esta correcta al igual que la ambientación en esos apartados no hay queja
llegando el final ya huele a predecible y así es no sorprende para nada pero desde luego se deja ver pero para mi desperdicio bastante el film en el desarrollo que por momentos se hicieron lentos la recomiendo para ver una vez
Siento mucho suspender este film pero por mas que me esforzaba en que me gustase no había manera.
Quiere tener una historia épica que camufle los demás errores pero ni siquiera el argumento consigue enganchar y aburre desde bien temprano.
Acción ya muy vista, actores ni fu ni fa tirando a mal. Lo único que se salva es alguna que otra pelea con algo de gore pero que tampoco es para tirar cohetes.
No vale la pena.
Narra los sucesos que tuvieron lugar en Inglaterra, principios del siglo XII. El 15 de junio de 1215, el Rey Juan se vio obligado a aceptar unas peticiones de los señores feudales, así el objetivo era limitar su poder real. Unas peticiones que se llamaron la Carta Magna. El rey Juan al ver como sus poderes se han visto reducidos, que no tenían razón los feudales y que su ejército aumentó, decidió romper el acuerdo que tenía, rompió la Carta Magna. Desde ese momento empezó una guerra civil en Inglaterra llamada la Primera guerra de los Barones (1215-1217). Un grupo de católicos llamados los Templarios decidieron proteger el Castillo de Rochester porque es el castillo que controla todo el sur de Inglaterra y donde defenderán el castillo y a las personas que hay en él ante un Rey Juan y su ejército que se dirigen hacia él donde el único objetivo de los templarios y la gente que está en el castillo es resistir y que se rindan.
-Película sobre la Edad Media protagonizada por James Purefoy, un buen actor que ahora está protagonizando la serie ¨The Following¨ y que en ésta ocasión protagoniza a un templario que gracias a él y a su grupo intentarán resistir en el Castillo de Rochester de los contínuos ataques del ejército del Rey Juan. Una película que se parece a películas de la Edad Media está claro por ejemplo a ¨Braveheart¨ y que cumple en todos los aspectos. ¨Templario¨ es una película magnífica desde los primeros minutos hasta los finales ya que tiene de todo para entretenernos, primero con una historia y un guión donde vemos al malo y a los buenos, al Rey Juan que quiere todo el poder y a los señores feudales y Templarios que quieren justicia, segundo las actuaciones que son todas magníficas con un James Purefoy estelar haciendo un papel serio al estilo de muchas películas cuando él ejerce de líder, un líder muy bueno con buenas actuaciones. Ya con esos dos puntos la película nos atrapa totalmente, historia, guión y actuaciones pero hay más ya que la película no para con mucha acción bien hecha el como suben por el castillo el ejército del Rey Juan, el como se defienden los del castillo pero sobre todo lo que mejor representa a la película es la violencia, la crueldad y el gore porque aquí no veréis unas escenas de peleas normales, aquí veréis escenas sangrientas, escenas que no se cortan en enseñarlas, piernas rotas, brazos cortados, un hachazo y se le parte medio cuerpo, todo bien hecho y creándonos cierto asco al ver esa crueldad y ese gore, está claro que han tenido muy buen presupuesto y lo que han hecho es magnífico. Por último destaco el ambiente, los paisajes y el decorado que es muy bueno, propio del siglo XIII, aunque la película casi se desarrolle en un paisaje con el Castillo y los del Rey Juan atacando.
-La película tiene un ritmo espectacular, mucha violencia, mucho gore, mucha acción bien hecha, actuaciones muy buenas, una película que la recomiendo totalmente, una de las mejores películas de la Edad Media que tiene de todo para hacernos disfrutar las casi 2 horas de duración.
entretenida cinta de corte medieval que nos puede recordar a asalto a la comisaria del distrito 13 solo que en esta ocasion no es una comisaria si no un castillo y no es la epoca actual sino en el año de los templarios la pelicula hace su cometido entretener a la gente en algunos momentos la cinta decae pero no es nada malo , las actuaciones regulares , james purefoy ( resident evil ) hace bien su papel , brian cox ( vuelo nocturno ) como siempre aceptable , la guapisima kate mara ( leyenda urbana : bloody mary o transsiberian ) tan escelente como siempre paul giamatti ( la joven del agua ) se equivoco en este papel , ya que no le pega nada de nada , y por ultimo solo comentar la brutalidad de algunas escenas de lucha es lo que casi salva el filme de ser una basura preferiblemente ver braveheart que es mil veces mejor
lo mejor : las escenas de lucha salvajes y la brutalidad de las escenas
lo peor : paul giammati en el horroso papel del rey de francia
lo dicho para pasar el rato una tarde de domingo
Buena cinta. Entretenida.
Sin mayores prentenciones esta cinta logra entretener a pesar del que el tema a mi en particular no me gusto.
Con actuaciones buenas, sobresaliendo Paul Giamatti, ritmo regular, trama no muy buena y Gore bastante fuerte.
Es bastante sangrienta y con ciertos errores en el guion.
Si estas aburrido y solo quieres ver una cinta para pasar el rato.....
Esta es...........
Hola como estan?
Acabo de ver la pelicula, no es memorable pero tampoco tan olvidable, se deja ver, aveces es un poco larga sobretodo en el medio de la pelicula puede ser algo aburrida, pero el principio y el final sobretodo estan bien.
si te gustan las peleas de la edad media, templarios y caballeros en general la vas a disfrutar, pero en una semana ya te la olvidaras.
Los efectos estan bien, los actores son conocidos y a mi parecer actuan bien.
Recomiendo verla con expectativas normales.
le doy 7 pestionios xD
Curiosa película que no necesitó lo que otras super producciones sí, recrear una batalla de más de 100.00 personas a cada lado.
Aquí con poquitos en suficiente para mostrar calidad visual y coreográfias de combate que sin llegar a ser nada del otro mundo, muestran una brutalidad sangrienta en las muertes, amputaciones de estremedidades, etc.
Aunque la historia no es demasiado complicada y se centra en el cruel reinado de Juan, en la Inglaterra medieval donde se llevaban a cabo derecho de pernada, lo cual provocó una guerra civil y posteriormente la carta magna.
Aunque la historia no es muy fiel al acontecimiento real, aquí ponen como un héroe a un templario, suavizando demasiado lo que en realidad fue.
Los templarios no eran más que asesinos asquerosos que cometían los actos atroce que la iglesia y sus asquerosos integrantes no tenían valor a realizar, mientras mentían al mundo y obligaban a creer en un dios al que usaban como excusa para conquistar, aterrar y tener de rodillas al populacho.
En fin, la película no es que sea realmente espectacular pero aseguraría que es mejor que muchas super producciones del mismo estilo, que se gastan dinero tontamente en enfrentamientos épicos recreados por ordenador y donde realmente no causa tanta emoción, ni son tan sangrientos como en está.
Kate Mara, la actriz principal de la película, está magistral. Y James Purefoy, menos correcto que en ¨Solomon Kane¨ pero aún así, destacable su presencia protagonista.
Esta pelicula me ha gustado mucho y mas que nada por que se trata de algo que ocurrio en verdad, se que el director y los guionistas se tomaron libertades alterando los hechos, pero te puedes hacer mas o menos una idea de como pudo ser.
Desde un arranque explicando un poco de historia para que comprendamos cuales son los sucesos del film, el director nos mete de lleno en una espiral de violencia sin limites, no cortandose en mostrar escenas que casi pueden considerarse gore ya que estan cargadas de mutilaciones y sangre como para aburrir.
Las actuaciones son correctas, la bso pega muy bien con la peli sobre todo en las escenas de lucha, los fx estan muy currados mostrando heridas y maquillajes de lo mas realistas, el guion cuenta una buena historia pero esta queda perdida al mostrar mas interes en las escenas violentas, la fotografia no esa mal y los escenarios estan muy logrados, esa ambientacion medieval es muy buena.
El ritmo del film es frenetico ya que durante casi todo el metrage lo unico que vamos a ver es accion.
A mi gusto ha estado muy bien y la parte de historia que tiene siempre puede ser interesante para quienes quieran saber algo sobre hechos ocurridos, mucha gente agradecera la dosis de violencia que tiene el film, pero otra no, por mi parte yo la recomiendo a quienes hechen de menos las historias de asedios y las batallas sin fin.
Muy buena.
Para nada conincido con las críticas negativas de esta peli. Para mi, un peliculón mal! Trama basada en la historia y por consiguiente hechos reales, más allá de licencias que se toma el director que de todas formas es muy interesante y buena. Actuaciones buenísimas, estamos hablando de una peli de gran presupuesto, no podíamos esperar menos. Peli hiper-entretenida y pochoclera, aunque no se si para toda la flia puesto que tiene sangre y mucho gore a granel ^^
A mi me encantó, y mantuvo expectante hasta el final. Por lo tanto no podía ponerle menos. Si te gusta lo épico, la historia, las batallas medievales, caballeros y demás... Mirála! Esta peli es para vos!
Película con clara referencia a El Señor de la Guerra, con Ch. Heston, pero absurda en su trama dado que se salta a la torera la realidad histórica utilizando a los caballeros templarios para un fin muy lejano al que defendían (de hecho, ellos se defendían a sí mismos). Al igual que El Rey Arturo o Centurión, introduce dentro de un mundo muy macho a una mujer capacitada y violenta en el combate para conseguir la complicidad del género femenino que acuda a sala.
Sencilla pero buena película épica, la verdad es que no hay mucho que decir de éste film, buenas escenas de acción, buenas actuaciones…en resumen muy entretenida, Recomendable.
Entretenida pelicula de caballeros templarios con un rey malvado que va a ser ajusticiado por los guerreros, la pelicula se deja ver en gran parte por las grandes batallas (quiza demasiado largas) y por un rey que no es el tipico tio alto y guapo de muchas superproducciones, o un hombre mayor no, es un tipo maduro y gordo un poco cabroncete.
Otra película más de edad media con asedios, lucha por la justicia del pueblo, el combatir contra un grande malvado y bla bla bla bla..... no obstante lo único que la salva son unas ¨grandes¨ escenas de batallas donde el realismo brutal hace que un tipo de espectadores disfrute y ría con esas muertes tan bárbaras (yo) y otros acaben cerrando los ojos por las cruentas y desgarradoras heridas que se infligen. en fin entretiene pero ya está, algunas escenas demasiado forzadas algunas cosillas más que hacen que se quede en lo que he dicho al principio; en otra más del montón.
Críticas: 15
mahotsukai
8
Competente y entretenido film de acción histórica, dirigido por Jonathan English (“Minotaur”, 2006).
Inglaterra, 1215. El déspota rey Juan I de Inglaterra, conocido como Juan Sin Tierra, decide no respetar los acuerdos de la Carta Magna recientemente firmada con los barones ingleses, desatando una guerra civil. Apoyado por un grupo de mercenarios, decide eliminar a todos quienes le humillaron en tal instancia, en especial recuperar el castillo de Rochester.
La Primera Guerra de los Barones (1215-1217) fue una guerra civil en el Reino de Inglaterra en la que un grupo de grandes terratenientes rebeldes, conocidos comúnmente como barones, se levantó contra el rey Juan I. El monarca había tenido una serie de desastrosos enfrentamientos con el rey Felipe II de Francia, que llevarían al colapso del Imperio Angevino (es decir, la pérdida de los territorios ingleses en Francia), lo que le llevaría a ganarse el humillante sobrenombre de Juan Sin Tierra. A su regreso, Juan se encontraría con la insurrecta actitud de los barones, quienes no estaban dispuestos a tolerar su fallido liderazgo y tiránico reinado. A cambio de renovar su lealtad al rey, y aprovechando su débil posición, le hicieron aceptar y acatar la Carta Magna, que firmaría el 15 de junio de 1215. Este documento, considerada la primera constitución civil de Occidente, reducía considerablemente el poder real y otorgaba poderes a los barones para incluso anularlo si lo consideraban pertinente. Decidido a no respetar el acuerdo, y ante la alianza de los barones con el príncipe francés Luis, futuro rey Luis VIII de Francia, a quienes los barones invitaron a “invadir” para derrocar a Juan, este se reagrupó huyendo a Winchester, desde donde planeó recuperar su reino ante la arremetida del príncipe Luis quien conquistó algunos territorios, siendo proclamado rey de Inglaterra, pero sin ser coronado.
Dentro de este conflicto, uno de los puntos estratégicos más importantes de la guerra civil con los barones, ya convertida en guerra de reinos por la participación de Luis, a pesar de que el príncipe no contaba con el apoyo de su padre Felipe II y el papa Inocencio III, fue el control de los castillos de Dover, Windsor y Rochester. Los dos primeros estaban en manos del bando real y resistieron heroicamente los asedios de las fuerzas francesas de Luis, sin embargo, el caso de Rochester sería distinto, ya que terminaría siendo tomado por los barones rebeldes y convirtiéndose en un problema mayor para Juan, quien se propuso asediarlo y tomarlo. De acuerdo a un cronista de la época, que documentó el hecho, jamás había visto «un asedio tan duramente aplastado ni tan fuertemente resistido» por los rebeldes. El asedio fue brutal por parte de las fuerzas reales y mercenarias de Juan, con tácticas militares que fueron desde la utilización de catapultas hasta el uso de grasa calentada para derribar una de las torres del castillo, resultando finalmente tomado por el inglés casi dos meses después, cuando la guarnición de rindió por inanición.
Este violento y verídico suceso sirvió de inspiración a Jonathan English, guionista y director británico que tenía a su haber en su momento los discretos films de drama “Nailing Vienna” (2002) y fantasía “Minotaur” (2006) para concebir “Ironclad” (2011), cofundando junto al productor Rick Benattar (“Shoot “Em Up”, 2007) y Andrew Curtis (“The Ecstasy of Wilko Johnson”, 2015), la productora independiente Mythic International Entertainment. English concebiría un tratamiento de guión junto a Erick Kastel que interesó a varios inversores en el Festival de Cine de Cannes de 2008 y que incluso logró reclutar a James Purefoy como Marshall, Paul Giamatti como el rey Juan e incluso a Megan Fox para el papel de Isabel, la joven y bella esposa de Cornhill, señor del castillo de Rochester. Lamentablemente, se produciría una disminución de la financiación disponible en 2009, obligando a reducir el presupuesto de la película y se modificando todo el reparto secundario, con la excepción de Purefoy y Giamatti. El productor Andrew Curtis señalaría en una entrevista posterior que el asunto se complicaría tanto que terminaron acreditando a 18 productores ejecutivos (inversores). Finalmente, el presupuesto final logrado fue de US$25 millones.
En la tradición de “Centurion” (2010) de Neil Marshall, basada vagamente en la desaparición de la Novena Legión del Imperio Romano en Caledonia a principios del siglo II D.C., “Ironclad” (2011) es una película cuyo mayor mérito estará en recrear un hecho histórico con un tono muy violento y directo, de acción frenética, sin tapujos ni consideraciones. Considerando esto, cabe señalar que al basarse en un suceso real el guión funciona como relato estructurado, aunque no profundice mucho en los personajes y tienda un poco a estereotipar a algunos de ellos. Sin embargo, English es honesto en ello porque siente que lo más importante del guión no son los personajes per se, sino un hecho histórico digno de ser recreado y llevado a la gran pantalla, cuyo desencadenamiento se explica casi sólo por las acciones tomadas por los protagonistas reales de dicho evento y sus intereses. Por lo demás, “Ironclad” (2011) busca y logra recordar al espectador lo violenta y descarnada que ha sido la historia de la humanidad, especialmente en lo que respecta al ejercicio del poder en tiempos pasados. Concretamente, no tiene empachos en mostrar la miseria, la enfermedad y la guerra como flagelos impenitentes del Medievo, a la par que también incursiona en la tiranía real y en el idealismo de las otras clases sociales, desde la aristocracia (los barones) hasta las clases trabajadoras (soldados, herreros y hasta bandidos).
Ciertamente, el guión de “Ironclad” (2011), escrito por Stephen McDool, toma de inspiración el asedio del castillo de Rochester y respeta varios aspectos del hecho histórico, pero también asimila sus propias licencias en aras de poder otorgarle mayor dramatismo y fundamento a la rebelión contra el rey Juan, lo cual, por supuesto le otorga su propia personalidad, aunque se gane el rechazo de los más puristas que defienden la fidelidad de los hechos históricos recreados. Considerando las obvias distancias, he de decir que “Ironclad” (2011) no peca más en este aspecto que lo que hizo la obra maestra del cine medieval “Braveheart” (1995) de Mel Gibson, si bien se puede conceder que la película que hoy reseño carece de la épica narrativa del film que enaltece al héroe nacional de Escocia, William Wallace. Con todo, “Ironclad” (2011) resulta intensa precisamente porque no sólo se limita a recrear la brutal realidad bélica del Medievo, sino porque utiliza argumentos que fortalecen dicha intensidad, aunque no sean rigurosamente históricos, pero sí totalmente funcionales a mi parecer.
De esta forma, por ejemplo, en el prólogo se nos narra brevemente la razón del conflicto, es decir, la fallida campaña militar de Juan I contra Felipe II que lo lleva a perder las tierras inglesas en el continente y los abusos del rey respecto a la aristocracia (desde su actitud tiránica hasta sus abusos al tomar como amantes a las esposas de varios barones, documentado en crónicas de la época), que llevan al estallido de la rebelión y la firma de la Carta Magna en 1215. El guión también presenta a dos personajes claves en la trama, al arzobispo de Canterbury Stephen Langton y en gran medida William de Aubigny (Albany en la trama), ambos como garantes de la Carta Magna que obligaron a firmar a Juan I y que, por tanto, son objetivos directos del rey inglés en su cruzada de venganza. El primero, férreo opositor a Juan y aliado de los barones, termina excomulgado por Inocencio III por presiones del rey inglés, que lo considera un nefasto enemigo religioso. Sin embargo, se le adjudica viajar a Francia a apurar la llegada del príncipe Luis, cuando en realidad viajó a la Santa Sede a apelar por su excomunión, la cual le fue revocada realmente con la condición de que no volviera a Inglaterra hasta el restableciendo de la paz, lo cual ocurrió recién en 2018, cuando Juan I ya había muerto. A pesar de ello, su personaje, en la piel del gran Charles Dance (Serie “Game of Thrones”, 2011-2019), funciona como claro ejemplo del compromiso patriótico de un clérigo que está consciente de las tiranías de un rey fracasado.
Por su parte, el segundo surge como el máximo enemigo civil del enfurecido y vengativo Juan Sin Tierra. En el guión se le presenta como un exitoso comerciante de lana ennoblecido, que tiene y manifiesta una enorme animadversión por el monarca y que encabeza la defensa del castillo de Rochester, junto a un dubitativo Reginald de Cornhill, señor de la fortaleza. Si bien no defendió en realidad Rochester con apenas 20 hombres de diversos oficios (templarios, herreros, mercenarios y bandidos) sí probablemente con unos 140 soldados y no fue torturado y asesinado brutalmente en el asedio, como lo expone “Ironclad” (2001), Albany sí representa el espíritu rebelde de la aristocracia inglesa subyugada al poder real absoluto de la casa Plantagenet (1154-1485). No cabe duda que este punto está reforzado por su origen comerciante y su ascensión a la nobleza, que justifica aún más su desprecio por el rey inglés. De hecho, la película no escatima en mostrarnos en palabras y hechos el visceral antagonismo entre ambos, el rey y el barón rebelde, la tiranía y la libertad, la abyección y la dignidad. En los hechos históricos Albany fue encarcelado y casi ahorcado tras la toma del castillo por Juan, sobreviviéndolo ya que serviría posteriormente al hijo de éste, Enrique III. Otro grande, Brian Cox (“Troya”, 2004) lo interpreta con solvencia y el carisma necesario.
Probablemente, el mejor personaje del guión es Juan I de Inglaterra. Personificado notablemente por Paul Giamatti (“Cinderella Man”, 2005), el monarca inglés es retratado precisamente como un rey déspota, cruel y vengativo, aunque si somos reflexionamos bien tiene poderosas razones para dicha cruzada de venganza. Ha perdido las posesiones heredadas de sus antecesores en Francia y le han obligado a firmar un documento que debilita su poder real y otorga derechos a sus súbditos. Claramente, se trata de un hecho inaceptable para quien se considera merecedor de su condición real por origen divino, como apreciamos en una de las mejores secuencias de la película, cuando espeta violentamente a Albany, antes de torturarlo y asesinarlo, su insolencia como súbdito. Su línea de diálogo “¡Soy la sangre! ¡Soy la mano derecha de Dios! ¡Y nunca me dictarás cómo debo ser rey!” es una declaratoria ideológica definitiva de un rey que cree fuertemente en que su poder reside en la sangre real y el mandato divino. Por tanto, no le cabe dudas que tiene a Dios de su lado en su empresa. Su asedio a Rochester resulta efectivo, aunque sus mercenarios no fueran daneses realmente, sino en su mayoría flamencos, provenzales y aquitanos.
Por cierto, los Templarios tenían una muy buena relación con Juan, al contrario de lo que vemos en el film. Lo que nos lleva al personaje de Thomas Marshall, un noble cruzado, desorientado emocional y espiritualmente, es quizás el personaje menos estructurado. Se le presenta como un noble que participó de las cruzadas, un caballero templario, cuya orden apoyó a los barones en su guerra civil con Juan Sin Tierra y fue importante en obligar al monarca a firmar la Carta Magna. Sin embargo, no se nos cuenta mucho acerca de su origen ni tampoco por qué ha solicitado ser desvinculado de la Orden de los Templarios, aunque se nos deja entrever que se trata de una cuestión de reflexión traumática. En realidad, Marshall surge como el pilar militar de la defensa de Rochester por su experiencia en las cruzadas, un líder que tiene que retomar la espada queriendo inicialmente abandonarla, abrazando la causa por una cuestión más de rechazo a la tiranía, en especial tras el asesinato del abad Marcus. Está basado en el histórico William Marshall, primer conde de Pembroke, que efectivamente fue un soldado cruzado, pero que tuvo una relación ambigua con Juan, puesto que, aunque tuvo varios desencuentros con el rey, lo apoyó cuando tomó el trono y le fue leal incluso en la Guerra de los Barones. De hecho, Juan en su lecho de muerte le encargó la tutela de su hijo Enrique III, de apenas 9 años, y se hizo cargo del funeral y entierro del rey en la catedral de Worcester. Por ende, es el más vagamente inspirado en personajes reales.
Ya mencioné que “Ironclad” (2011) es una película frenética y violenta, aunque yo diría trepidante y bestial en toda su concepción y puesta en escena, gracias a la fotografía de David Eggby (“Mad Max”, 1979). Triunfa indudablemente en recrear la violencia y crudeza de las luchas y enfrentamientos militares en el Medievo, en concreto un asedio tan descarnado como el de Rochester, a través de escenas viscerales y brutales. Estas, llenas de mutilaciones bestiales, fueron recreadas utilizando prótesis y no efectos CGI, solicitud directa del director al diseñador de efectos de maquillaje Paul Hyett (“Woman in Black”, 2012), que quería que fuese lo más realista posible. Así nos encontramos con todo tipo de mutilaciones de manos, brazos, piernas y cabezas, incluso una secuencia en que Marshall parte por la mitad a un mercenario con su espada. Ciertamente, el personaje de Marshall posee y usa dos tipos de espadas. Esto era común al menos a algunos templarios. Una era la llamada “espada de arma“, la clásica espada caballeresca de una mano que se llevaba colgada del cinturón. La otra era la “gran espada de guerra“, mucho más grande, que se blandía a dos manos y solía llevarse atada a la silla de montar. Pruebas modernas con cadáveres de cerdo (que se asemejan a cuerpos humanos en cuanto a composición) han demostrado que una gran espada como esta podía cortar a una persona casi por la mitad de un solo golpe.
No obstante, la secuencia de tortura de Albany y dos de sus hombres es lo más bestial, particularmente la de Albany, a quien corta manos y pies para luego lanzarlo con la catapulta a las paredes del castillo. Es tan explícita que resulta perturbadora. Sin embargo, vale comentar que Juan sí realizó este tipo de tropelías con algunos soldados de la guarnición tras la toma, pero no con el real Albany. Si bien fue aconsejado por sus subordinados de no ejecutar a la guarnición completa que defendió la fortaleza, sí tuvo intenciones de hacerlo de acuerdo a las crónicas. Otra cuestión que no deja de ser interesante es que el film propone que la muerte de Juan se produjo por disentería, mientras que los historiadores creen que fue por envenenamiento, porque las crónicas mencionan que comía duraznos con regularidad, como se ve en una secuencia. Lo que sí es totalmente ficticio es que el epílogo fue con una victoria francesa, considerando que los franceses recién llegaron 6 meses después de la caída de Rochester y que los propios rebeldes dejaron de apoyar al príncipe Luis cuando ascendió Enrique III con 9 años, ya que les parecía evidentemente manipulable. De hecho, Luis fue derrotado en la Batalla de Lincoln por las fuerzas reales en 1217.
La fotografía principal del film comenzó en los Dragon International Film Studios, cercano al pueblo de Llanharan, en Gales, el 9 de octubre de 2009. Para la residencia del arzobispo Langton se filmó en Tree Tower Manor y para el castillo de Darnay en el castillo de Donats. Se construyó una réplica del Castillo de Rochester en el complejo de estudios y se utilizaron efectos CGI para la secuencia de los cerdos y la caída de la torre sudeste. Esta secuencia en especial fue recreada tal cual se menciona en las crónicas, incluso el mismo Juan dicta al cronista las palabras que quedaron registradas: «Envíennos con urgencia, de día y de noche, cuarenta de los cerdos más gordos, de la especie menos comestible, para que podamos prender fuego bajo el castillo». Funcionaría ya que el fuego provocó el derrumbe de una esquina entera de la torre del homenaje. Está táctica militar, tan cruel como funcional, quedó registrada como uno de los hechos más increíbles de la Primera Guerra de los Barones y como uno de los hitos en la historia de los asedios a castillos y fortalezas medievales. De hecho, “Ironclad” (2011) fue la mayor producción independiente que se ha filmado en Gales y estuvo entre las películas independientes más grandes filmadas en Gran Bretaña en 2009.
“Ironclad” (2011) cuenta con un reparto competente, encabezado por los mencionados Paul Giamatti como el rey Juan, Brian Cox como Albany y Charles Dance como el arzobispo Langton. James Purefoy (“Solomon Kane”, 2009) interpretó a Marshall, el templario, Derek Jacobi (“Gladiador”, 2000) a Cornhill, Kate Mara (“Brokeback Mountain”, 2005) a Isabel, su joven y abandonada esposa, Jason Flemyng (“From Hell”, 2001) al nihilista mercenario, Jamie Foremal (“Oliver Twist”, 2005) al bandido convertido en mercenario Coteral, Aneurin Barnard (“Dunkerke”, 2017) al joven e idealista escudero Guy, Mackenzie Crook (“The Brothers Grimm”, 2005) al arquero Marks y Vladimir Kulich (“The 13th Warrior”, 1999) a Tiberio, capitán de los mercenarios.
La banda sonora estuvo a cargo del escocés Lorne Balfe (“Churchill”, 2017) quien aporta una partitura intensa, auténtica y evocadora, que se complementa a la perfección la brutal acción medieval de la película. Combina pistas de acción intensas con emotivas piezas corales, destacando en especial las secuencias de las luchas cuerpo a cuerpo en el asedio al castillo de Rochester.
“Ironclad” (2011) recibió críticas mixtas, pero finalmente logró cierto estatus de película de culto entre los amantes del cine bélico medieval. Tuvo una secuela “Ironclad: Battle for Blood” (2014), que seguía la historia años después de los hechos narrados en la precuela, con Guy, el joven escudero de Albany, ya convertido en un mercenario adulto.
En resumen, un trepidante y bestial drama histórico medieval, que narra un interesante hecho histórico y cumple satisfactoriamente en su apartado técnico, con salvajes luchas cuerpo a cuerpo y una realista recreación del asedio de un castillo medieval.
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