Un asesino en serie está suelto, aunque solo tiene en la mira a campeones de lucha. La policía con las manos atadas llama a un hombre que podría hacerle frente y marcar la diferencia para atrapar a este peculiar criminal, quien gusta de escribir en sus escenas: ¨La luna tiene sangre¨.
Gary Daniels es Ken OHara, un policía retirado con problemas familiares, lo llaman de regreso por lo que puede aportar al caso y de paso tundir al malo, actuación normal, casi plana.
Darren Shahlavi como el Asesino, poco cuentan de su historia y no lo muestran como un psicópata en toda la extensión de la palabra, sin embargo, actoral y marcialmente es quien mas brilla.
Chuck Jeffreys es Chuck Baker, policía atascado con el caso, hace del compañero de OHara, tiene su gracia y es bueno en artes marciales, rendimiento aceptable.
Brandie Rocci es Kelly Weilling, hija de una víctima del asesino que busca justicia, su interpretación es simple pero visualmente destaca al aparecer.
Richard Yuen se encarga de la música y es algo repetitiva, pero resuena en la mente luego de escucharla.
Kuang Hsiung dirige (además de coreografiar las peleas) con buen ritmo narrativo, un tanto simple en las tomas no obstante, es efectivo. La trama principal es rebuscada, algo hilarante, pese a que en la contraparte de los asesinatos se intente incluir temas de soledad conyugal o reconstrucción de esta, apenas funcionan.
La fotografía deja patente su naturaleza de serie B sumado a su guión básico, pero en lo que se refiere al asesino y sus muertes ¡Wow! no son realistas pero coreográficamente son una bomba, son de las mejores peleas que he visto, sacan todo el jugo a lo que puede hacerse pateando, Darren Shahlavi es quien mas se luce y vaya forma física presumía. El constante mensaje de ¨La luna tiene sangre¨ es un buen detalle.
En cierta forma, esos aires de serie B ayudan a verla con cariño.
Tracker Predator
8
Un asesino en serie está suelto, aunque solo tiene en la mira a campeones de lucha. La policía con las manos atadas llama a un hombre que podría hacerle frente y marcar la diferencia para atrapar a este peculiar criminal, quien gusta de escribir en sus escenas: ¨La luna tiene sangre¨.
Gary Daniels es Ken OHara, un policía retirado con problemas familiares, lo llaman de regreso por lo que puede aportar al caso y de paso tundir al malo, actuación normal, casi plana.
Darren Shahlavi como el Asesino, poco cuentan de su historia y no lo muestran como un psicópata en toda la extensión de la palabra, sin embargo, actoral y marcialmente es quien mas brilla.
Chuck Jeffreys es Chuck Baker, policía atascado con el caso, hace del compañero de OHara, tiene su gracia y es bueno en artes marciales, rendimiento aceptable.
Brandie Rocci es Kelly Weilling, hija de una víctima del asesino que busca justicia, su interpretación es simple pero visualmente destaca al aparecer.
Richard Yuen se encarga de la música y es algo repetitiva, pero resuena en la mente luego de escucharla.
Kuang Hsiung dirige (además de coreografiar las peleas) con buen ritmo narrativo, un tanto simple en las tomas no obstante, es efectivo. La trama principal es rebuscada, algo hilarante, pese a que en la contraparte de los asesinatos se intente incluir temas de soledad conyugal o reconstrucción de esta, apenas funcionan.
La fotografía deja patente su naturaleza de serie B sumado a su guión básico, pero en lo que se refiere al asesino y sus muertes ¡Wow! no son realistas pero coreográficamente son una bomba, son de las mejores peleas que he visto, sacan todo el jugo a lo que puede hacerse pateando, Darren Shahlavi es quien mas se luce y vaya forma física presumía. El constante mensaje de ¨La luna tiene sangre¨ es un buen detalle.
En cierta forma, esos aires de serie B ayudan a verla con cariño.
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