Hay directores que pasan desapercibidos y otros que dejan claro quién está detrás de la cámara, y Paula Ortiz pertenece al segundo grupo. Con ‘La virgen roja’, se nota su mano en cada plano: la cámara juega con ángulos marcados, hay detalles simbólicos como la escultura que se desmorona al ritmo de la protagonista, y la banda sonora refuerza cada emoción.
Puede que este estilo no sea para todos, pero en un panorama de películas que a veces parecen capítulos largos de series, se agradece una dirección con personalidad. Alba Planas brilla en un papel difícil, aunque la temática tan dura y melancólica puede no ser del gusto de todo el mundo. Una obra arriesgada, pero potente.
Chucky24
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Hay directores que pasan desapercibidos y otros que dejan claro quién está detrás de la cámara, y Paula Ortiz pertenece al segundo grupo. Con ‘La virgen roja’, se nota su mano en cada plano: la cámara juega con ángulos marcados, hay detalles simbólicos como la escultura que se desmorona al ritmo de la protagonista, y la banda sonora refuerza cada emoción.
Puede que este estilo no sea para todos, pero en un panorama de películas que a veces parecen capítulos largos de series, se agradece una dirección con personalidad. Alba Planas brilla en un papel difícil, aunque la temática tan dura y melancólica puede no ser del gusto de todo el mundo. Una obra arriesgada, pero potente.
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