Como si en el 2014, ¨White God¨ no hubiera bastado para que pusiéramos nuestros ojos en el cine de Hungría, un año después tuvo que venir esta aclamadísima película.
¨El Hijo de Saul¨ es un peliculón como los he visto pocos, un dramón de la segunda guerra mundial con una narración egregia. Trata de unos judíos húngaros que hacían trabajo esclavo en Auschwitz, especialmente labores de mantenimiento. Los llamaban Sonderkommandos, y eran ejecutados cumplido un plazo y vueltos a sustituir.
Con unos planos secuencias fabulosos, donde la cámara sigue al personaje de espaldas (esa cruz roja pintada en la camisa), y donde el sonido, juega un papel crucial en la narración, vemos como Saul, un miembro del Sonderkommando busca darle un entierro al cuerpo de su hijo.
La historia está llena de tensión, te pone los pelos de punta a cada rato y exhibe momentos de mucha crudeza y pesadez. La trama escapa a cada rato a los clichés y mecanismos de narración del cine bélico norteamericano y a veces, del cine bélico en general, logrando imprimir el director una identidad propia al metraje.
Técnicamente es fabulosa, el sonido, el arte, la fotografía, la dirección, todo exhibiendo a cada momento el virtuosismo de una producción escrupulosa.
Ganadora del Óscar merecidísma (aunque nada tenga que envidiarle ¨El Abrazo de la Serpiente¨, de Ciro Guerra).
Neasu
8
Como si en el 2014, ¨White God¨ no hubiera bastado para que pusiéramos nuestros ojos en el cine de Hungría, un año después tuvo que venir esta aclamadísima película.
¨El Hijo de Saul¨ es un peliculón como los he visto pocos, un dramón de la segunda guerra mundial con una narración egregia. Trata de unos judíos húngaros que hacían trabajo esclavo en Auschwitz, especialmente labores de mantenimiento. Los llamaban Sonderkommandos, y eran ejecutados cumplido un plazo y vueltos a sustituir.
Con unos planos secuencias fabulosos, donde la cámara sigue al personaje de espaldas (esa cruz roja pintada en la camisa), y donde el sonido, juega un papel crucial en la narración, vemos como Saul, un miembro del Sonderkommando busca darle un entierro al cuerpo de su hijo.
La historia está llena de tensión, te pone los pelos de punta a cada rato y exhibe momentos de mucha crudeza y pesadez. La trama escapa a cada rato a los clichés y mecanismos de narración del cine bélico norteamericano y a veces, del cine bélico en general, logrando imprimir el director una identidad propia al metraje.
Técnicamente es fabulosa, el sonido, el arte, la fotografía, la dirección, todo exhibiendo a cada momento el virtuosismo de una producción escrupulosa.
Ganadora del Óscar merecidísma (aunque nada tenga que envidiarle ¨El Abrazo de la Serpiente¨, de Ciro Guerra).
Puntuación: 8/10 (Muy buena).
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