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Infravalorada y destacable conclusión de la legendaria trilogía de “The Godfather” (1972-1990).
Michael Corleone intenta legitimar todas las posesiones que la familia ha amasado en su ley, negociando con el Vaticano. Después de toda una vida velando por la herencia familiar y comercial que le dejó su padre, se encuentra cansado y centrará sus esfuerzos en buscar a su sucesor, después de que su único hijo varón opte por el arte. El inestable Vincent, hijo ilegítimo de su hermano Sonny, como un posible candidato.
Hasta el estrepitoso fracaso de crítica y, especialmente, comercial del musical “One from the Heart” (1981), el legendario director Francis Ford Coppola no había realmente concebido la realización de una tercera película sobre los Corleone. Para el director de “The Conversation”, las dos extraordinarias epopeyas fílmicas “The Godfather” (1972) y “The Godfather II” (1974) constituían un díptico sólido y suficiente para contar la historia de la familia más importante de la mafia ítalo estadounidense. A lo largo de los años Paramount, sin embargo, había mostrado interés en culminar lo que para ellos no estaba cerrado, una trilogía, insistiéndole al director con una tercera y última entrega. Lo cierto es que, tras el inconmensurable éxito de las dos entregas de los Corleone, Coppola creía ya haber llegado a la posición de poder autofinanciar sus propias películas para así tener toda la libertad creativa respecto a las exigencias de los grandes estudios, lo que lo llevaría a embarcarse en el infernal y apoteósico rodaje de “Apocalypse Now” (1979), legendaria película bélica que le significó gran éxito comercial y de crítica, pero también una gran inversión económica y emocional.
Volviendo con la mencionada “One from the Heart” (1981), que Coppola había concebido inicialmente sólo como una modesta comedia romántica, esta terminaría por convertirse en un proyecto innecesariamente ambicioso y pretensioso, en mi opinión, que incluyó innovadoras técnicas como el cine electrónico, lujosos decorados y la elaboración de miniaturas también de altísimo valor y otros ítems, que hicieron que el presupuesto inicial de la película de US$ 2 millones aportados por la MGM llegara a los US$25 millones, los cuales debió cubrir el propio Coppola, a través de su productora Zoetrope. Obviamente, su rotundo fracaso comercial pondría en serios aprietos financieros al director, quien debió declararse en bancarrota hasta tres veces entre 1982 y 1992. En este turbulento periodo financiero, Coppola seguiría filmando y produciendo películas con resultados irregulares, siendo las más destacables “Rumble Fish” (1983) y “Cotton Club” (1984), pero sin resultados económicos exitosos, por lo que aceptaría finalmente la oferta de Paramount para filmar y producir “The Godfather III” (1990), film con el cual comenzaría a recuperarse económicamente debido a su éxito de taquilla y críticas mayoritariamente positivas.
Francis Ford Coppola y Mario Puzo se reunieron una vez más para ver el guión, desempolvando un primer borrador que Coppola le había encargado, sin mayores pretensiones, al guionista Dean Riesner (“Dirty Harry”, 1971). Dicho guión se centraba en el hijo de Michael Corleone, Anthony, convertido en un oficial de la naval que trabaja para la CIA, y en la participación de la familia Corleone en un plan para asesinar a un dictador centroamericano. Casi 10 años después, Coppola y Puzo terminarían por desestimar totalmente el guión, tomando sólo una secuencia en la que dos matones entran a la casa de Vincent. Se escribió una nueva historia ambientada en 1979 en la que se incluían hechos reales como la muerte del papa Juan Pablo I y el escándalo del banco papal de 1981-1982, vinculándolas con los negocios de Michael Corleone y la muerte de Tom Hagen. El icónico abogado de los Corleone terminaba asesinado en el Vaticano, lo que despertaba la sed de venganza de Michael quien se volcaba con todo en investigar, perseguir y hacer pagar a sus asesinos, con fatales consecuencias para el propio Michael. De hecho, Coppola insistía hasta ese momento en que las dos primeras películas constituían un díptico y esta tercera entrega un epílogo, pero Paramount se negó a aceptar el título que Coppola propuso para el film, “The Death of Michael Corleone”.
Sin embargo, la pericia y/o inflexibilidad de Coppola, según cómo se le mire, a la hora de negociar el regreso de actores fundamentales en la franquicia como Al Pacino y Robert Duvall, cambiarían bruscamente los planes y el rumbo narrativo del universo de “The Godfather” (1972-1990). Al Pacino terminaría aceptando la oferta final de US$5 millones que le hizo Coppola, habiendo pedido US$7 millones más un porcentaje de las ganancias. Por su parte, Duvall no estaba dispuesto a regresar para encarnar al emblemático “consigliere” (consejero) de la familia Corleone si no se le hacía una oferta salarial sustancial. Años más tarde Coppola criticaría a Duvall de exigir un salario equivalente al ofrecido a Al Pacino, protagonista de la franquicia, mientras Duvall se defendería alegando que no pidió jamás igualar el salario, pero sí mejorarlo respecto a la exorbitante cantidad que se le dio a Pacino. Como fuera, Coppola optó por lo sano y sencillo, decidió simplemente mencionar la muerte del consigliere ocurrida 8 años antes, es decir, en 1972 y mostrar a su hijo convertido en sacerdote, con lo cual el fuerte del guión que habían escrito fue descartado. En su lugar, Coppola y Puzo armarían una trama de conspiración comercial, factible y pertinente, entre los Corleone y el Vaticano, que como veremos terminará por despertar la ambición y la venganza en las otras familias criminales, que puede resultar aparentemente menos interesante que la idea original, pero no es tal.
En consecuencia, el leitmotiv principal de “The Godfather III” (1990) trata sobre los intentos de Michael Corleone de legitimar su imperio criminal a través de su relación con la Iglesia Católica y el Vaticano. La película inicia, de hecho, con una celebración donde se le condecora por sus generosas donaciones a la Iglesia Católica, un acto criticado duramente por su ex esposa Kay, quien viajó a la celebración para tratar con él sobre los deseos de su hijo de abrazar una carrera musical. Habiendo vendido todas sus utilidades de casinos, lo que ahora busca es adquirir la compañía europea Internazionale Immobiliare, para así finalizar dicho proceso de legitimación. En este negocio, Michael cree contar con la ayuda de su supuesto socio, el arzobispo Gilday, quien en realidad está más interesado en su trato con Don Licio Lucchesi y Frederick Keinszig, opositores a las pretensiones de Michael. Lo que parece ser la salida definitiva del mundo criminal para Michael no será más que una quimera cuando su sobrino bastardo Vincent tenga un altercado con Joey Zasa, un jefe de otra familia, quien termina aliándose con otro jefe familiar, Don Osvaldo Altobello, para acabar con Corleone, y se sume la molestia de todas las familias por quedar fuera del acuerdo con el Vaticano y repartirse el dinero remanente de las inversiones de los Corleone.
Cabe detenerse en los hechos históricos en que muy “libremente” se basa la trama principal. Como ya mencioné, la película se contextualiza en el período que incluye el final del papado de Pablo VI, el breve pontificado de Juan Pablo I en 1978 y el escándalo del banco papal de 1981-1982. En el film se introduce al personaje del cardenal Lamberto, quien ascenderá al papado, una clara referencia al cardenal Luciani que en la vida real se convertirá en Juan Pablo I, regirá por poco más de un mes y morirá envenenado. Según el periodista británico David Yallop, Juan Pablo I fue envenenado por orden del arzobispo Paul Marcinkus, entonces director del Banco del Vaticano, ya que el pontífice tenía planeado realizar importantes reformas a las finanzas del Vaticano, las cuales destaparían una enorme red de corrupción en dicha institución. Marcinkus fue representado en “The Godfather III” (1990) por el personaje del arzobispo Gilday, quien además parece estar inspirado también del cardenal Giuseppe Caprio, que también estuvo a cargo de las finanzas del Vaticano durante ese período.
Más aún, todo esto está conectado con el bullado escándalo del Banco Ambrosiano de 1981-1982, que involucró la quiebra del banco italiano, y las acusaciones de que el Instituto para las Obras de Religión (IOR), o Banco del Vaticano, estaba implicado en actividades financieras fraudulentas y lavado de dinero. La quiebra del Banco Ambrosiano y la posterior muerte de su presidente, Roberto Calvi, fueron eventos claves de este escándalo, ya que éste habiendo huido de Italia fue encontrado colgado bajo el puente de Blackfriars de Londres en 1982. De hecho, en el film el personaje de Frederick Keinszig, el banquero suizo, tiene un destino muy similar al de Calvi, siendo asesinado y colgado debajo de un puente. Por lo demás, el apellido Keinszig fue tomado de Manuela Kleinszig, quien fuera novia de Flavio Carbone, sindicado en 2005 como uno de los asesinos de Calvi.
Contra todo pronóstico y a pesar de los puristas, las intrigas de “The Godfather III” (1990) son suficientemente interesantes y están bien desarrolladas para que la película funcione como reloj. Las comparaciones siempre serán odiosas y siempre habrá alguien que señale que esta entrega a pesar de ser una buena película es inferior a sus dos predecesoras, pero a excepción de que veamos a Michael confesándose en el Vaticano con el cardenal que terminará convirtiéndose en el nuevo papa Juan Pablo I (secuencia despreciada por el propio Pacino), lo cierto es que la última media hora de la película resulta absolutamente disfrutable y brilla con luces propias. Desde que Connie autoriza a Vincent a matar a Zasa sin la autorización de un enfermo Michael hasta que finalmente éste delega todo el poder en su sobrino bastardo convirtiéndolo en el nuevo Don Corleone, se vendrá una vorágine de crímenes cruzados que acabará con los rivales y socios traidores de Michael (todos asesinados de diferentes formas, envenenados, tiroteados, apuñados y colgados), pasando por el mismísimo nuevo papa, hasta la propia Mary, hija de Michael, en la recordada secuencia del tiroteo en la escalera exterior del Teatro Massimo de Palermo, donde Michael termina herido y destruido emocionalmente al estallar en gritos y llantos ante el cadáver de su hija, una de las mejores escenas de toda la trilogía y de la carrera de Al Pacino.
Uno de los puntos que generó más morbo y polémica fue la elección del reparto. Coppola había logrado asegurar la participación de Al Pacino, Diane Keaton y Talía Shire (Saga “Rocky”, 1976-2006), hermana del director, en los papeles protagónicos de los Corleone, pero debía escoger a los actores y actrices que interpretarían a la nueva generación de los Corleone, los hijos de Michael con Kay y su sobrino bastardo, quien terminará siendo su sucesor. Para el papel de Vincent Mancini, futuro Vincent Corleone, Coppola sondeó y probó a actores como Alec Baldwin, Nicolas Cage, Tom Cruise, Matt Dillon, Val Kilmer, Charlie Sheen, Vincent Spano y Billy Zane. Finalmente, la elección fue el cubanoestadounidense Andy García (“Black Rain”, 1989). El personaje de Anthony, hijo de Michael, lo encarnó el actor y tenor Franc D“Ambrosio, después de una búsqueda mundial entre más de doscientos aspirantes.
La elección de la actriz para el papel de Mary Corleone tiene una historia aparte y digna de contar. La primera opción de Coppola fue Julia Roberts. Posteriormente, sondeó a Rebecca Schaeffer que también estaba considerada para “Pretty Woman” (1990) como Roberts, pero fue asesinada por el fan obsesivo Robert John Bardo el mismo día que recibió el guión de Coppola. La muerte de Schaeffer, de hecho, propició que Roberts se quedara con el papel de la trabajadora sexual Vivian Ward de “Pretty Woman” (1990) y Winona Ryder con el de Mary Corleone de “The Godfather III” (1990). Sin embargo, Ryder terminaría dejando el papel de forma polémica al presionada supuestamente por Coppola y con más certeza por la Paramount. La protagonista de “Beetlejuice” (1987) había llegado al rodaje en Roma dos días después de terminar “Sirens” (1990) en Massachusetts, pero terminó desmayándose en su habitación de hotel, diagnosticándole los médicos agotamiento crónico. Solicitó un tiempo de descanso mientras la prensa especuló, entre muchas cosas, que la razón habría sido que estaba embarazada, que había sufrido una crisis nerviosa, que estaba inversa en el consumo de drogas o que había colapsado al enterarse de una supuesta infidelidad de Johnny Depp, su novio por entonces, quien también le habría convencido bajarse del proyecto para rodar “Edward Scissorhands” (1990) de Tim Burton. Finalmente, Coppola decidió no esperarla y cedió el papel a su hija Sofía, quien inexperta tuvo varios problemas para afrontar su papel. La prensa, por su parte, aparte de destrozar a la muchacha por su actuación, en conjunto con la crítica, acusó a Coppola de practicar nepotismo sin vergüenza. De hecho, ganó dos premios Razzie por peor actriz de reparto y peor estrella nueva.
Por lo demás, las acusaciones de la prensa en cuanto al nepotismo eran injustificadamente exageradas. De hecho, Sofia Coppola es el quinto miembro de la familia Coppola en participar en la serie. Talía Shire, la hermana de Francis, interpretó siempre a Connie, la hermana de Michael. Italia Coppola, la madre de del director, interpretó a la tía de Michael durante la escena del funeral en “The Godfather II” (1974), mientras sus dos hijos Roman y la propia Sofía habían ya interpretado al joven Sonny y a la hija de Michel en la misma película. Es más, Sofía, interpretó en la primera película siendo una bebé al hijo de Connie Corleone. Finalmente, el padre Francis, Carmine Coppola, es el hombre que toca el piano durante el montaje de la guerra de la mafia en “The Godfather“ (1972).
Para otros papeles importantes del film, por ejemplo, la némesis de Vincent, Joey Zasa, se escogió a Joe Mantegna (“Baby“s Day Out”, 1994), luego de que audicionaran Mickey Rourke, Dennis Farina y John Turturro. Se lo ofrecieron a Sylvester Stallone, pero declinó. Para el rol de Don Altobello se escogió a Eli Wallach (“Il buono, il brutto, il cattivo”, 1966), pero se dice que el mismísimo Frank Sinatra habría estado interesado en el papel, dejando de lado su actitud antipática de la franquicia por un momento, finalmente desistiendo por la oferta salarial. Recordemos que en la primera película “The Godfather” (1972) se hace una clara alegoría a Sinatra y sus vínculos con la mafia, en el personaje de Johnny Fontane. Para el papel del arzobispo Gilday se consideró a Albert Finney, Marcello Mastroianni, Philippe Noiret y Gian Maria Volontè, quedándose con él finalmente Donal Donnelly (“The Dead”, 1987). Finalmente, Corrado Gaipa (“II Boss”, 1973), quien había interpretado a Don Tommasino, no pudo repetir su papel porque falleció antes de que comenzara la producción. Coppola lo reemplazaría por Vittorio Duse (“Queen of Hearts”, 1989).
“The Godfather III” (1990) se filmó entre el 27 de noviembre de 1989 y el 25 de abril de 1990. La película se filmó principalmente en Estados Unidos e Italia. Las locaciones más emblemáticas fueron la Catedral de Saint Patrick de Nueva York (Michael recibiendo la orden de San Sebastián), Elizabeth Street en Nueva York (asesinato de Zasa), la Iglesia de Sant’ Orsola, Sicilia (convento donde Michael conoce al cardenal Lamberto), la Iglesia de Santa María della Quercia en Viterbo (confesión de Michael al cardenal y futuro papa Lamberto), Forza d’Agro, Sicilia, para el pueblo Corleone, el Ponte Sant’Angelo (muerte de Keinszig) y el Teatro Massimo de Palermo, en Sicilia (teatro de la ópera en el clímax), entre muchos. Por cierto, dado que el Vaticano sólo permitió rodar los exteriores, se usó el Palazzo Farnese en Viterbo, Lazio, como interiores del Vaticano.
Estando muerto Nino Rota hacía tiempo, la música estuvo a cargo del padre del director, Carmine Coppola, que había organizado todo el material musical original de las dos primeras películas y dirigido la totalidad de la segunda. Su objetivo principal era adaptar los temas de Rota y otorgar identidades nuevas para los nuevos personajes. Sin embargo, la ausencia de la sensibilidad de Rota se sintió claramente en el resultado final, obligando a rescatar la pieza original de 1972 y la ópera “Cavalleria Rusticana“ de Pietro Mascagni como piezas centrales. En comparación con las películas anteriores, en consecuencia, sería la más breve y olvidable.
Cabe señalar que en cada película de la trilogía de “The Godfather”, 1972-1990) comienza con algún tipo de celebración fastuosa: la primera es la boda de Connie, la segunda la Primera Comunión de Anthony y la tercera en honor al premio que recibió Michael del Papa Pablo VI. También en cada película muere uno de los hermanos Corleone, en la primera Sonny, en la segunda Fredo y en la tercera Michael. Lo que nos lleva a otra cuestión digna de trivia: con esta tercera parte, la franquicia se convertiría en la primera trilogía de la historia del cine en ser nominada a categorías del Óscar, especialmente en la categoría de mejor película, hazaña que sólo lograría posteriormente “The Lord of the Rings” (2001-2003). La película sería nominada a 7 premios de la Academia y 7 Globos de Oro (incluidos mejor película, mejor director y mejor actor de reparto, pero no ganó ninguno. De hecho, fue la primera vez que Al Pacino no fue nominado a mejor actor principal por esta franquicia en los Oscar, pero no en los Globos de Oro, donde sí fue nominado.
Francis Ford Coppola declaró en años recientes que se discutió la idea de una cuarta película, pero la muerte de Mario Puzo lo imposibilitó ya que no se escribió ni siquiera un borrador de guión. Entre trascendidos, esta cuarta parte hubiera tenido una narrativa similar a la segunda parte, con el retorno de Robert DeNiro como el joven Vito Corleone en los 1930 y Leonardo DiCaprio como un joven Sonny quedándose con el poder político de la familia Corleone, mientras Andy García repetiría su papel de Vincent Corleone durante los 1980, dirigiendo el negocio familiar a través de una destructiva guerra de diez años, atormentado por la muerte de su prima Mary y, finalmente, perdiendo el respeto y el poder de la familia. Finalmente, este tratamiento sirvió para una novela de Edward Falco que se publicó en 2012 como “The Family Corleone”. Paramount demandaría a los herederos de Mario Puzo por los derechos en la publicación de la demanda, pero llegarían a un acuerdo de publicar la novela para luego Paramount recuperar los derechos para futuros proyectos fílmicos.
Para el 30º aniversario de la película en 2020, Coppola realizó una versión alternativa del film de acorde con lo que siempre consideró para este film, un epílogo. Para ello eliminó cuatro minutos de metraje y reorganizó el principio y el final, estrenándola en algunos cines bajo el título “The Godfather Coda: Death of Michael Corleone“.
En resumen, a pesar de varios factores como el desfase de tiempo, reescrituras del guión, problemas con el casting y ausencia de actores fundamentales, estamos ante un destacable drama criminal que cierra dignamente una de las franquicias más importantes y notables de la historia del cine.
Y que más se podía pedir! El cierre perfecto para una trilogía perfecta.
Indudablemente es recomendable ver los dos films anteriores de la saga para disfrutar mayormente éste.
Es cierto que es el que peor fotografía tiene de los tres pero los colores siguen siendo bellos, colores pasteles.
Las actuaciones son todas magistrales. Únicamente no me convenció del todo Sofía Coppola. Creo que dirige mejor de lo que actúa (por lo menos en esta cinta).
La historia es una secuela directa de su antecesora y al igual que las anteriores dos no aburre en ningún momento.
Sumamente recomendable!
Otra turra más, ¡y la que más! Que no hay por donde coger semejante mole aburrida y monótona, ¡donde los protagonistas no cambian de semblante ni actitud! Todos grises, aburridos, taciturnos... La cosa se hace cuesta arriba desde el primer momento, que no arranca en ningún momento y de marcha lenta en todo momento discurre, produciéndome aun mal humor. Pues nada de lo visto me ha gustado, de hecho es la que menos me ha gustado de las tres, ¡que ya es decir!
¡Gran cropolito!
El Padrino 3 se estreno en el año 1990. Esta dirigida por Francis Ford Coppola y protagonizada por Al Pacino, Diane Keaton, Talia Shire, Andy García, Eli Wallach, Joe Mantegna, George Hamilton, Bridget Fonda y Sofia Coppola.
Michael Corleone, heredero del imperio de don Vito Corleone, intenta rehabilitarse socialmente y legitimar todas las posesiones de la familia negociando con el Vaticano. Después de luchar toda su vida se encuentra cansado y centra todas sus esperanzas en encontrar un sucesor que se haga cargo de los negocios. Vincent, el hijo ilegítimo de su hermano Sonny, parece ser el elegido.
Después del estreno de la segunda entrega por allá en 1974 pues nadie se imaginaba que dieciséis años después llegaría el tercer capitulo de El Padrino siguiendo con la historia de Michael Corleone quien en esta entrega intenta reivindicarse haciendo tratos con la iglesia y con el vaticano, en si tenemos una historia de redención por parte de Michael Corleone que a mi parecer conecta perfectamente con las anteriores peliculas dándole un excelente final tanto al personaje como tambien a la historia, es una tercera entrega diferente a las dos anteriores y pues eso me ha llamado la atención ya que nos ofrecen algo diferente sin perder su rumbo y su estilo y de por si cierra de una manera perfecta una de las mejores trilogías de la historia del cine sin tener ningun tipo de altibajos ni decepciones por delante.
Hay quienes dicen que las terceras partes nunca fueron buenas y El Padrino pese a ser una saga tan reconocida y magnifica no se salva de la maldición de las terceras partes aunque en esta todo es completamente diferente ya que estamos ante una tercera entrega que resulta ser floja comparada con las primeras dos peliculas pero aun asi es un peliculón tremendo. En esta tercera entrega se podría decir que el argumento es lo que va de menos a mas ya que no resulta ser tan potente como si lo fue El Padrino 1 y 2 pero de todos modos el film no llega a aburrir en ningun momento ya que la historia esta perfectamente contada y tambien tiene sus buenos momentos asi que tiene cierta chispa y hace despertar el interés en el espectador por saber como terminara toda esta historia y pues el ritmo tambien es un punto fuerte que tiene ya que a pesar de que la duración sigua siendo un tanto excesiva pues esta no nos llega a aburrir y nos entretiene desde el primer minuto hasta el final tal y como lo hicieron sus antecesoras.
Como es de saber uno de los puntos mas fuertes que tiene la trilogía son sus brillantes actuaciones destacando como siempre al genial Al Pacino haciendo nuevamente de Michael Corleone, aquí ya se le ve mucho mas maduro, avejentado y con canas y pues como bien saben quiere buscar a alguien que sea el heredero que en esta ocasión es un jovencisimo Andy Garcia quien ya habia demostrado su talento para la actuación con grandes peliculas como Black Rain o Los Intocables asi que con eso ya es de imaginarse lo brutales que van a estar las actuaciones y tambien los personajes teniendo talento puro como el de Al Pacino y Andy Garcia.
En el reparto nuevamente tenemos a Diane Keaton y a Talia Shire con sus respectivos personajes al igual que con nuevas caras como Bridget Fonda quien tiene un papel menor en el film al lado de Eli Wallach, Joe Mantegna y George Hamilton completando un reparto de lujo y por ultimo tenemos a la duramente criticada Sofia Coppola que a pesar de ser la hija del director de la trilogía el gran Francis Ford Coppola no se salvo de las duras criticas mas que todo por su sobreactuación y su falta de experiencia y pues eso trunco su carrera como actriz ya que no volvería a tener un papel relevante en alguna pelicula aunque para su suerte logro meterse de lleno en la industria como directora y como guionista y pues por lo que veo le ha ido bastante bien.
El Padrino 3 no solo es una pelicula muy buena sino tambien le da un estupendo cierre a la historia, bastante trágico, brutal y desgarrador pero se veía venir que fuera de esa manera y al final pues Michael Corleone recibe el castigo que se merece con el abandono de su familia, el asesinato de su hija y su muerte solitaria que a diferencia con su padre Don Vito este creció sin familia pero paso sus últimos dias al lado de una y Michael que creció y vivió al lado de una familia al final termino solo sin nadie a su lado, un final triste pero digno para una excelente trilogía como lo es El Padrino la cual hoy en dia ya es considerada como una de las mejores en la historia del cine.
En definitiva El Padrino 3 ha sido la tercera entrega perfecta, otra obra genial y magnifica que no llega a estar a la altura de las dos primeras peliculas pero que tampoco se queda atrás y resulta ser una pelicula brutal y tremenda, aquí estamos ante el cierre de una historia brillante y atrapante de principio a fin que no tiene signos de envejecimiento y que de por si nunca pasara de moda ni quedara en el olvido ya que es un clásico de clásicos.
Esta tercera parte de la saga se aleja bastante de la tìpica película de mafiosos, centrándose en los intentos de Michael Corleone de separarse definitivamente de los asuntos ilegales de la familia en el pasado, y que su imperio sea totalmente legal, dejarse de problemas y centrarse en su familia, que es lo que más le importa.
Pero unirse a asuntos de la iglesia también le trae problemas, y muchos, y eso unido a viejos enemigos, le traen más de un quebradero de cabeza.
Pese a que siempre se ha considerado ¨la peor de la saga¨, es una película muy currada, con un guión sólido y una historia interesante, en verdad algo larga pero que vale la pena disfrutarla tranquilamente.
Como en toda la saga del Padrino, la familia y el honor son lo más importante.
La peli cuenta con muy buenas actuaciones. Aunque nunca he sido muy seguidor de Al Pacino, lo hace muy bien como padrino, aunque en esta peli me quedo con Andy García, sobre todo en la parte final.
La historia tiene momentos de acción, otros muy trágicos, y otros que te ponen realmente en tensión, sobre todo esa larga escena final en el teatro, que te mantiene en vilo sin saber qué esperar. Un buen broche final a esta gran saga.
Como lei en comentarios de compañeros esta saga es una de las mejores de la historia y en esta tercera baja un poquito el nivel de la dos anteriores, en esta podemos ver a un Michael Corleone avejentado y con ganas de dejar el camino de esta vida a alguien más joven, es ahi donde aparece Andy Garcia que a todas luces surge como el heredero del imperio, hablando de la trama le falta ritmo ya que todo se centra en la relacion de Corleone con el vaticano queriendo hacer un lavado de capitales a través de la iglesia, algunas muertes están bien y lasimagenes de las dos anteriores a manera de flasback están muy bien, pero no logra enganchar, igual es un puntaje alto haciendo honor a los actores y a su director.
Baja ya el nivel en esta entrega final en la que además las conexiones con la iglesia son demasiado forzadas y provocadas para un guión extenso, muchas de las situaciones que se muestran parecen fuera de contexto.
Sin duda sirve para ver a actores de anteriores entregas con más años en sus mismos papeles lo que da un gran valor a los hechos ya que tenemos a todos perfectamente situados
Queda un film correcto, muy lejos del poder de las dos primeras partes con un Al Pacino ya más débil en su papel de director de orquesta.
Andy Garcia entre en escena pero está muy lejos de la fuerza de los dos primeros padrinos y quizás solo el encanto de la parte italiana salva a esta tercera entrega de un nivel solo correcto.
Esta parte no se compara con las dos primeras que tenían ese encanto de la época y trasmitía esa emoción como pocas películas lo hacen eso no quiere decir que esta parte sea mala es mas continua con un excelente guion y unas magnificas actuaciones y le dan un perfecto cierre a tan magnifica saga.
Al parecer soy el unico que le parecio una bazofia, que no es ni sombra de la primera, creo firmemente que nunca se debio haber hecho, las actuaciones son pesimas, andy garcia no convence, los cubanos no hacen de italianos, donde esta Tom hagen??? sin el consiglieri esto ya me olia a hecho solo por $$$$, sofia copola es buena pero no es su papel, no encaja, talia shire haciendo de connie corleone, la escena en que remakea a la primera parte con Johnny Fontane, me parecio realmente mala, y come se dicce las mujeres en la mafia italiana-siciliana, siendo una cultura machista, no entran en los negocios, ellas son para criar a los hijos (siendo textual y no grosero), porque connie mata a tuco benedicto pacifico juan maria ramirez???? al tio eli wallach?? eso es un extremooo y de paso no muere cuando le hacen probar el veneno!!!! y encima aparece el papa!!! me parece estupida, si las 2 primeras se basaron en el libro de Mario Puzzo, el mismo Mario dijo que preferia escribir guiones a escribir libros porque con los guiones se gana mucho mas, y lo hizo, boto a la basura su gran libro y escribio el guion del padrino 3, le pongo un 1 porque me cae bien Eli wallach y tengo buenos recuerdos de el en el Malo el Bueno y el Feo, nada mas, saludos
el final de la saga y la peor de todas,no por ello es mala pero comparandola con sus precedentes queda por debajo,no te atrapa con la misma fuerza y por momentos pierde fuelle,aunque remonta el vuelo y nos ofrece un digno final a esta epopeya,como en anteriores entregas ,reparto,dialogos y trama nos convencen de lo que estamos viendo,visionarla es obligatorio para todo buen amante del cine
No se puede comparar con las 2 anteriores de la saga debido a que han pasado unos años desde que se vio los mejores momentos de la familia Corleone. Ahora la todos son más mayores y Michael se siente arrepentido de lo que sucedió.
La película va de menos a más hasta llegar al final que me ha emocionado. En general es una buena trilogía que engancha (yo me la he visto en 3 días) Los actores, la música y las imágenes que nos transmiten son espectaculares y se puede llegar a entender porque tiene aquí y en imdb tan buenas puntuaciones.
Para el que no la halla visto las recomiendo.
Un intento de finalizar la saga con una gran pelicula, que por desgracia no se consiguió. Le salva el final, para mí, insuperable. .
un buen cierre de saga, de los mejores. michael ya mayor se da cuenta del mal que causa e intenta redimirse buscando a su vez un sucesor, muy buena pelicula, cada vez que la veo me gusta mas.
no es igual a las dos primeras, pero claro, los tiempos y las situaciones cambian por eso quizas tenga menos acción (que aun asi la tiene) pero tiene mucha profundidad en la historia, me encanta esta tercera parte, una de las mejores terceras partes del cine.
lastima tom haggen que no salga, bravo Al Neri. me encanto su papel en el libro y en la pelicula es colosal.
soffia coppola...bueno la primera vez que vi la pelicula al poco de verla a ella pense: tiene cara de que le van a pegar un tiro.....y ya sabeis lo que ocurre XD. a mi me gusta su papel y como lo hace, no me parece mala intepretación.
en definitiva buen cierre de trilogia (otras muchas no pueden decir lo mismo, vease terminator 3)
Críticas: 14
billy_lum
6
Como dijo Robert Duvall, esta tercera parte fue realizada por motivos puramente comerciales, y no está ni de lejos al nivel de calidad de las dos primeras, diga lo que diga nadie. Es un colofón interesante para quienes le gustaron las anteriores, pero nada más. Es como comparar un buen vino de mesa con el Santo Grial.
Motivos: Ausencia de Robert Duvall como Tom Hagen, ausencia de recreación de época (película rodada en 1990 ambientada en 1979 con una ambientación ochentera de lo más cantosa), no se basa en ninguna novela de Mario Puzzo, personajes maquillados para la vejez forzada que tienen que aparentar más edad que sus intérpretes, un Pacino que había perdido su acento italoamericano y ya empieza a adoptar ese estilo histriónico de “grito y gesto“ que marcaría su carrera posterior, perdiendo la sutileza del personaje original, viéndose como una mala copia de Marlon Brando en la primera. Repetición de esquemas y estructuras ya vistas en las anteriores. El lío con el vaticano es denso, cansino, ni del lejos tan emocionante como la guerra de bandas de la primera o el origen y caída de la familia por una traición en la segunda.
La idea de un Michael Corleone anciano atormentado por el asesinato de su propio hermano, intentando limpiar su alma y su apellido está bien, Andy García está correcto como hijo de Sony y realiza uno de sus mejores papeles. La interpretación de Sofia Coppola es una mierda, pero la película no merecía llevarse tantos palos por eso. Final correcto y bastante dramático.
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