Pues qué puedo decir... Demasiado ruido ha hecho para las pocas nueces que he visto. Además de la degradación más absoluta de la imagen de la mujer (de cuyo ingrato rol se encarga la pobre Dakota Johnson con el mayor tino que puede), únicamente se salvan de la quema una (hasta cierto punto) estética cuidada y una banda sonora sugerente. Por lo restante, nos intentan romantizar una relación de posesión, en la que no cabe lugar a dudas sobre quién es la víctima y quién es la presa (resaltando el ridículo extremo del dichoso ¨contrato¨ que Anastasia debe firmarle al mamarracho de Christian sólo porque al ¨pobrecito¨ nuestro le tocó sufrir una mala infancia... ¡mira, otra pena!). ¿Y esto es lo que ha movido en masa a miles de mujeres a las salas de cine, encontrando ¨pasional¨ el sometimiento de él hacia ella? Y lo que es peor... ¿Es normal que ella acceda con bastante facilidad a las exigencias de él únicamente por la barata excusa de que ¨él es así y punto¨? ¿Y por qué continuamente la mujer se ve obligada a ¨cambiar y educar¨ al hombre cuando se producen este tipo de situaciones vejatorias?
En fin, el síndrome de Estocolmo de ¨La bella y la bestia¨ se queda en un capítulo de Pippi Calzaslargas a su lado... Penoso que esto haya barrido literalmente las salas de cine y lo que es peor... que la autora del libro (siendo MUJER) haya parido semejante manera de mostrar ¨romanticismo¨ (y, por supuesto, no paso por alto su asquerosa homofobia al rechazar a Matt Bomer como posible protagonista por ser gay en la vida real... así va la ¨suciedad¨, que no sociedad).
Curvi
5
Pues qué puedo decir... Demasiado ruido ha hecho para las pocas nueces que he visto. Además de la degradación más absoluta de la imagen de la mujer (de cuyo ingrato rol se encarga la pobre Dakota Johnson con el mayor tino que puede), únicamente se salvan de la quema una (hasta cierto punto) estética cuidada y una banda sonora sugerente. Por lo restante, nos intentan romantizar una relación de posesión, en la que no cabe lugar a dudas sobre quién es la víctima y quién es la presa (resaltando el ridículo extremo del dichoso ¨contrato¨ que Anastasia debe firmarle al mamarracho de Christian sólo porque al ¨pobrecito¨ nuestro le tocó sufrir una mala infancia... ¡mira, otra pena!). ¿Y esto es lo que ha movido en masa a miles de mujeres a las salas de cine, encontrando ¨pasional¨ el sometimiento de él hacia ella? Y lo que es peor... ¿Es normal que ella acceda con bastante facilidad a las exigencias de él únicamente por la barata excusa de que ¨él es así y punto¨? ¿Y por qué continuamente la mujer se ve obligada a ¨cambiar y educar¨ al hombre cuando se producen este tipo de situaciones vejatorias?
En fin, el síndrome de Estocolmo de ¨La bella y la bestia¨ se queda en un capítulo de Pippi Calzaslargas a su lado... Penoso que esto haya barrido literalmente las salas de cine y lo que es peor... que la autora del libro (siendo MUJER) haya parido semejante manera de mostrar ¨romanticismo¨ (y, por supuesto, no paso por alto su asquerosa homofobia al rechazar a Matt Bomer como posible protagonista por ser gay en la vida real... así va la ¨suciedad¨, que no sociedad).
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