En el cuerpo de policía todo es valor, honestidad y, ante todo, lealtad, ¿pero qué ocurre cuando esos principios sagrados son traicionados, violados? ¿En quién podrías confiar si aquél al que tú crees culpable es defendido por todos en tu contra?
Es la corrupción. Siempre la corrupción...y es hereditaria.
Si hubiera que escoger a una estrella de la acción de aquellos buenos años donde aún se hacía buen cine de acción (auténtico, y no como el de ahora), con permiso de Schwarzenegger, yo no elegiría ni a Seagal, ni a Van Damme, ni a Snipes. Sería Bruce Willis, por supuesto. Desde su ascenso a la gloria en ¨Jungla de Cristal¨, el actor vivía una etapa realmente fructífera y frenética, y tras probar suerte en la comedia con aquella genial ¨La Muerte os sienta tan Bien¨, volvería al cine de acción donde tan cómodo se sentía...pero lo que ignoraba es que iba a verse envuelto en una producción infernal.
El libreto, escrito al alimón por el autor y productor Marty Kaplan y Rowdy Herrington, director venido a menos del que sólo se le recordaba por ¨Road House¨, no fue del agrado de Willis, quien modificó algunas partes además de ir paseando su ego por el plató con muy poca consideración. Los tests de audiencia del film resultante sufrieron tal fracaso que hubo que modificar casi por completo el guión y volver a reunir al equipo para rodar nuevas escenas, todo bajo la pésima gestión de Columbia Pictures y el descontento de Herrington.
De ahí que muchos de estos problemas durante la producción sirvan para explicar los fallos de ¨Persecución Mortal¨, que primero iba a ser un drama y terminó en un ¨thriller¨ de acción más al uso, el cual arranca con una doble sucesión de acontecimientos, separados por grandes elipsis temporales pero conectados en el tiempo (qué táctica tan tramposa...). El primero se refiere a la secuencia de apertura: un asesino sádico que estrangula mujeres y que aún no ha sido atrapado. El segundo inicia la parte más importante e interesante: la situación que vive Tom Hardy, un agente de tradición familiar policíaca acorralado por el desprecio y las miradas de todos tras testificar en contra de su compañero y primo Jimmy.
A lo largo de este tramo, el más poderoso de toda la película, Herrington se revela como un cineasta capaz para filmar acción intensa y vibrante, desatando la aventura en esa persecución en la mejor tradición del género (las sombras de ¨Bullitt¨ y ¨The French Connection¨ están ahí) tras la cual un individuo misterioso acaba con la vida del padre de Hardy. Antes de otro salto en el tiempo Jimmy se arroja al río desde un puente, y como si de una terapia de expiación se tratase, veremos a Hardy trabajando a lo largo y ancho de esas aguas como patrullero de rescate mientras sólo es capaz de ahogar sus penas en el alcohol y la culpa.
El empeño que ponen Kaplan y Herrington para con el guión es notable, sin embargo todo el asunto de los problemas familiares en el seno de la policía seguidos de una más que evidente sospecha de corrupción, que escoraban la historia hacia un drama con ecos de Lumet, debía quedar algo coja para los productores. Por tanto se le adjuntaría toda una (sub)trama con aroma a manido ¨psychothriller¨ de los 80 en la que un criminal que tras años sin actuar regresa a las andadas (pero con métodos distintos), lo que desbanca las teorías de aquellos que mandaron a prisión a un hombre inocente y reafirma las de Hardy, quien tiene en ello un incentivo para seguir indagando sobre la muerte de su padre.
Así, ¨Persecución Mortal¨ querrá equilibrar y prestar la misma atención a estos dos argumentos que logran conectarse y activarse entre ambos...sin saber que uno de ellos (el drama del protagonista por la traición cometida, la culpa soportada y el incansable menosprecio de los suyos) podría sobrevivir perfectamente sin el otro. Entre medias de esta salsa de intrigas, confrontaciones, engaños, odios del pasado que nunca se sofocan, sueños hechos pedazos y terribles enigmas que salen a la luz, la intromisión de un personaje-tipo absolutamente innecesario.
Y es esa compañera que se le une a Hardy en su trabajo y que, más allá de los secretos que pueda albergar su identidad los cuales descubriremos más tarde, no deja de cumplir dos funciones básicas en este tipo de films: la de iniciar una relación amorosa con el protagonista y la de servir de cebo al asesino para usarlo en contra del anterior. Así, su función no pasará de ser (aunque el guión nos quiera hacer creer otra cosa) una pura formalidad. Herrington, como ya se ha dicho, sabe manejar con habilidad y sin alardes espectaculares el suspense y sobre todo la acción, brindándonos algunas secuencias de persecución intensas.
Willis, por su parte, se desenvuelve bien y sin mucho esfuerzo en la piel de ese (anti-)héroe acabado pero honrado dispuesto a limpiar su nombre que mezcla a su Hallenbeck de ¨El Último Boy Scout¨ con el Serpico del clásico de Lumet, siendo secundado por grandes actores como John Mahoney, Dennis Farina, Tom Sizemore y un Brion James detestable que está ahí para gritar al protagonista y poco más. Sí, la película tiene la desgracia de verse lastrada por sus irregularidades y malas decisiones en su guión, aunque la peor fue incluir en el reparto a una insulsa y repelente Sarah Jessica Parker previa al estrellato con ¨Sexo en New York¨, cuando salta a la vista que actrices como Jennifer Jason Leigh, Laura Dern, Patricia Arquette o Jeanne Tripplehorn habrían sido una mejor opción.
¿De quién fue idea?, eso me gustaría saber. Como quizás muchos pronosticaban ¨Persecución Mortal¨ terminó estrellándose en taquilla y siendo el blanco de crueles opiniones por parte de la crítica.
Es cierto, no pasará a la Historia dentro del ¨thriller¨ de acción ni de la carrera de Bruce Willis, pero nadie le quita el que sea realmente entretenida e interesante.
Mad Warrior
6
En el cuerpo de policía todo es valor, honestidad y, ante todo, lealtad, ¿pero qué ocurre cuando esos principios sagrados son traicionados, violados? ¿En quién podrías confiar si aquél al que tú crees culpable es defendido por todos en tu contra?
Es la corrupción. Siempre la corrupción...y es hereditaria.
Si hubiera que escoger a una estrella de la acción de aquellos buenos años donde aún se hacía buen cine de acción (auténtico, y no como el de ahora), con permiso de Schwarzenegger, yo no elegiría ni a Seagal, ni a Van Damme, ni a Snipes. Sería Bruce Willis, por supuesto. Desde su ascenso a la gloria en ¨Jungla de Cristal¨, el actor vivía una etapa realmente fructífera y frenética, y tras probar suerte en la comedia con aquella genial ¨La Muerte os sienta tan Bien¨, volvería al cine de acción donde tan cómodo se sentía...pero lo que ignoraba es que iba a verse envuelto en una producción infernal.
El libreto, escrito al alimón por el autor y productor Marty Kaplan y Rowdy Herrington, director venido a menos del que sólo se le recordaba por ¨Road House¨, no fue del agrado de Willis, quien modificó algunas partes además de ir paseando su ego por el plató con muy poca consideración. Los tests de audiencia del film resultante sufrieron tal fracaso que hubo que modificar casi por completo el guión y volver a reunir al equipo para rodar nuevas escenas, todo bajo la pésima gestión de Columbia Pictures y el descontento de Herrington.
De ahí que muchos de estos problemas durante la producción sirvan para explicar los fallos de ¨Persecución Mortal¨, que primero iba a ser un drama y terminó en un ¨thriller¨ de acción más al uso, el cual arranca con una doble sucesión de acontecimientos, separados por grandes elipsis temporales pero conectados en el tiempo (qué táctica tan tramposa...). El primero se refiere a la secuencia de apertura: un asesino sádico que estrangula mujeres y que aún no ha sido atrapado. El segundo inicia la parte más importante e interesante: la situación que vive Tom Hardy, un agente de tradición familiar policíaca acorralado por el desprecio y las miradas de todos tras testificar en contra de su compañero y primo Jimmy.
A lo largo de este tramo, el más poderoso de toda la película, Herrington se revela como un cineasta capaz para filmar acción intensa y vibrante, desatando la aventura en esa persecución en la mejor tradición del género (las sombras de ¨Bullitt¨ y ¨The French Connection¨ están ahí) tras la cual un individuo misterioso acaba con la vida del padre de Hardy. Antes de otro salto en el tiempo Jimmy se arroja al río desde un puente, y como si de una terapia de expiación se tratase, veremos a Hardy trabajando a lo largo y ancho de esas aguas como patrullero de rescate mientras sólo es capaz de ahogar sus penas en el alcohol y la culpa.
El empeño que ponen Kaplan y Herrington para con el guión es notable, sin embargo todo el asunto de los problemas familiares en el seno de la policía seguidos de una más que evidente sospecha de corrupción, que escoraban la historia hacia un drama con ecos de Lumet, debía quedar algo coja para los productores. Por tanto se le adjuntaría toda una (sub)trama con aroma a manido ¨psychothriller¨ de los 80 en la que un criminal que tras años sin actuar regresa a las andadas (pero con métodos distintos), lo que desbanca las teorías de aquellos que mandaron a prisión a un hombre inocente y reafirma las de Hardy, quien tiene en ello un incentivo para seguir indagando sobre la muerte de su padre.
Así, ¨Persecución Mortal¨ querrá equilibrar y prestar la misma atención a estos dos argumentos que logran conectarse y activarse entre ambos...sin saber que uno de ellos (el drama del protagonista por la traición cometida, la culpa soportada y el incansable menosprecio de los suyos) podría sobrevivir perfectamente sin el otro. Entre medias de esta salsa de intrigas, confrontaciones, engaños, odios del pasado que nunca se sofocan, sueños hechos pedazos y terribles enigmas que salen a la luz, la intromisión de un personaje-tipo absolutamente innecesario.
Y es esa compañera que se le une a Hardy en su trabajo y que, más allá de los secretos que pueda albergar su identidad los cuales descubriremos más tarde, no deja de cumplir dos funciones básicas en este tipo de films: la de iniciar una relación amorosa con el protagonista y la de servir de cebo al asesino para usarlo en contra del anterior. Así, su función no pasará de ser (aunque el guión nos quiera hacer creer otra cosa) una pura formalidad. Herrington, como ya se ha dicho, sabe manejar con habilidad y sin alardes espectaculares el suspense y sobre todo la acción, brindándonos algunas secuencias de persecución intensas.
Willis, por su parte, se desenvuelve bien y sin mucho esfuerzo en la piel de ese (anti-)héroe acabado pero honrado dispuesto a limpiar su nombre que mezcla a su Hallenbeck de ¨El Último Boy Scout¨ con el Serpico del clásico de Lumet, siendo secundado por grandes actores como John Mahoney, Dennis Farina, Tom Sizemore y un Brion James detestable que está ahí para gritar al protagonista y poco más. Sí, la película tiene la desgracia de verse lastrada por sus irregularidades y malas decisiones en su guión, aunque la peor fue incluir en el reparto a una insulsa y repelente Sarah Jessica Parker previa al estrellato con ¨Sexo en New York¨, cuando salta a la vista que actrices como Jennifer Jason Leigh, Laura Dern, Patricia Arquette o Jeanne Tripplehorn habrían sido una mejor opción.
¿De quién fue idea?, eso me gustaría saber. Como quizás muchos pronosticaban ¨Persecución Mortal¨ terminó estrellándose en taquilla y siendo el blanco de crueles opiniones por parte de la crítica.
Es cierto, no pasará a la Historia dentro del ¨thriller¨ de acción ni de la carrera de Bruce Willis, pero nadie le quita el que sea realmente entretenida e interesante.
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